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Militares en Armilla     alguacil · guardián del aljibe · guerrero · policía I · policía II · soldado

 

el relato de la policía

 

UNA POLICÍA EN ARMILLA

 

 

Hay quienes piensan que debe de ser especialmente fácil ser policía en Armilla. La falta de muros, argumentan, dificulta mucho, si no impide, la actividad de los malhechores. Para empezar, en Armilla carece de sentido intentar atesorar nada. Sólo puede atesorarse algo ocultándolo y poniéndolo fuera del alcance de los demás, cosas ambas que en esta ciudad resultan imposibles. Todo está a la vista y a disposición de cualquiera, así que nadie siente el impulso de robar. Tampoco es éste un lugar propicio para los embaucadores. Nadie puede aquí tratar de aparecer ante otros como lo que no es, porque al caer la noche, cuando te retiras a tu casa y te sientas en tu habitación a solas, incluso cuando duermes y gritas los nombres que te asaltan durante el sueño, permaneces tan expuesto a la contemplación y la escucha de tus vecinos que malamente podrías hacerte pasar por nadie más que por quien eres en realidad. Y en cuanto a los criminales no comprendidos en las dos categorías anteriores (que si se piensa se reducen a los que ofenden a sus semejantes, ya sea de palabra o de obra, siguiendo impulsos irracionales o gratuitos), infieren los maliciosos que a la policía de Armilla distan de provocarle grandes quebraderos de cabeza, porque en esta ciudad resulta tan impracticable agredir a alguien sin testigos como dar esquinazo a quien te persigue (por la falta de esquinas, precisamente).

Pero ay, cómo yerran los que así piensan. Es verdad que no tenemos muchos delincuentes, y que a los pocos que de vez en cuando aparecen (personas de veras torpes y abominables), les echamos el guante en seguida y los enviamos a presidio. Pero ése, el de capturarlos, no es el problema. Por lo menos, no lo es para mí, que llevo quince años entregada a este oficio. El problema es la mirada vacía de la niña muerta que encontraste en la bañera aquella tarde, y que desde entonces te acompaña. Y para eso, ni en Armilla ni en ninguna otra ciudad, se ha inventado aún una solución aceptable.

 

 

Lorenzo Silva es policía en Armilla

 

 

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