el laberintoel laberinto  

    diez y seis verano

PORTADA :: EL HILO :: EL LABERINTO

 

Todas la claves y el símbolo 

VersO

 

habitación 215
sueño con cuchillos
por Eduardo García

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la mujer descalza
por Jesús Urceloy

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plenitud/país poético en rochester
por José Luis Rey

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un hombre afila un cuchillo
por Takamura Kotaro Traducción de Jesús Urceloy y Rafael Pérez Castells

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aníbal núñez siente la traición y jura
por Luis Felipe Comendador

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en desbandada
por José Luis Morante

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el cáncer de las mariposas
por Juan Manuel Navas

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caracol/enfermero benítez
por Alejandro Méndez

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y yo ¿qué?/no te engañes
por Rafael Pérez Castells

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No sé qué hacer con él
por Álvaro Muñoz Robledano

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delirio del nonato
por Pablo Sánchez Herrero
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surge mi luna
por Ignacio Argüelles
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Mil puños, mil brazos
por Fernando Olszanski

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Monólogos de los románticos perdidos
por Julio San Francisco

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María
por Yvette Guevara

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Amadís de Gaula
por Antonio Polo

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Antelación
por David Torres

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Árbol de nubes
por Pedro Díaz Del Castillo

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Fedra en las playas dormidas
por Arturo Borra
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De género tonto
por Antonio Paniagua
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SALINGER EN LA PICOTA
por David Torres

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LETra.electróniCA.uno.cero
revistas.tres.electrónicas
por Pedro Díaz Del Castillo

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LAS BACTERIAS DE ALTAMIRA
por David Torres

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LA BOLSA DE PIPAS
Revista Literaria bimensual.
Mayo de 2002. Nº 33

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EL LABERINTO DE ARIADNA
Pliego de poesía. Publicación Trimestral.
Nº 2. Primavera de 2002

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POLLOS EN PELOTA
por David Torres

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Juan Goytisolo, un apunte
por Ignacio Arguelles

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SALINGER EN LA PICOTA
por David Torres


En la segunda frase de la celebérrima "El guardián entre el centeno" pueden verse las reservas de Holden Caufield a hablar de su vida privada por el temor de molestar a sus padres. Desde que se retirase de la vida pública y literaria, hace casi cincuenta años, el verdadero padre de Holden Caufield, Jerome David Salinger, ha guardado su intimidad de un modo tan celoso y feroz que bordea la locura. En su fuga dejó atrás cuatro libros: una de las novelas más perfectas del siglo y trece relatos magistrales. Durante años, el temor paranoico de Salinger a que alguien forzara su intimidad, bloqueó cualquier tipo de investigación biográfica. Ian Hamilton únicamente pudo ver a su admirado autor en los tribunales, cuando los abogados de Salinger desautorizaron una biografía del escritor que citaba cartas personales pertenecientes a los fondos de bibliotecas públicas. Hamilton cambió entonces la mira del fusil y convirtió su bloqueada biografía en un libro delicioso: "En busca de J. D. Salinger".


Posteriormente, el huidizo Salinger tuvo que sufrir varios atentados más a su intimidad, entre ellos, el libro de memorias de una antigua amante, pero nada lo había preparado para la sorpresa de que una de sus criaturas alzara la mano contra su creador. No, no ha sido Holden Caufield, el inolvidable muchachito de "El guardián entre el centeno" quien ha levantado la mano contra su padre, sino la propia hija de Salinger, Margaret, que acaba de publicar una biografía traducida al español como "El guardián de los sueños". El libro es la peor de las pesadillas de Salinger hecha realidad, puesta por escrito, publicada y firmada por carne de su carne. Los curiosos pueden asomarse ahora para ver a un genio en paños menores, sus vergüenzas y sus miserias, su mal humor, sus raptos de ira, sus hipocondrías.


Es cierto, Margaret sufrió malos tratos de niña y su madre estuvo a punto de quitarse la vida, de manera que puede que su libro sea legítimo. Lo que quizá no lo sea tanto es el hecho de que Margaret pretenda hacer pasar este ramillete de recuerdos por literatura: su único mérito como escritora reside en su apellido, y su mayor mérito como biógrafa es la diana a la que apunta: el artífice más misterioso de la literatura del siglo XX. El público que demanda semejante muestra de exhibicionismo es el mismo consumidor ávido de cotilleos de la prensa rosa, o tal vez el freudiano estricto interesado por el cambio de género al que Margaret somete al complejo de Edipo. Yo -lo confieso- no he podido acabarlo; no ya por la vergüenza de asistir a semejante parricidio, ni por imaginar las torturas de un anciano de más de ochenta años que lo único que pide es lo que ha pedido siempre, que lo dejen en paz, sino sobre todo por la lectura de las sofisticadas, alambicadas justificaciones con las que Margaret pretende disimular su desquite.


Salinger se retiró de la vida pública para vivir junto a una familia de su exclusiva propiedad, los Glass, a los que amaba como si fueran sus hijos y que, cuento a cuento, usurparon la totalidad de su universo literario. Nunca pudo explicar por qué el hermano mayor de la familia, Seymour Glass, poeta maravilloso, estudioso zen y casi santo, se mató de un tiro en la sien en el final de uno de los cuentos más estremecedores que se recuerdan: "Un día perfecto para el pez plátano". Tampoco pudo explicar las contradicciones de esa familia destinada a la santidad y sin embargo envuelta en las perplejidades e infortunios del mundo. Se retiró con ellos, a vivir con y para ellos, en una pequeña casa que valló con una cerca legendaria. Canjeó el mundo y la gloria por los Glass, su familia perfecta en la ficción, para no ver cómo su propia familia se caía a pedazos. Tal vez sea una explicación demasiado sencilla o demasiado retórica, pero al menos le queda la certeza de que los suyos no le han traicionado, de que no han sido Buddy Glass ni Holden Caufield los que le han clavado el cuchillo por la espalda.

DAVID TORRES

 

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LETra.electróniCA.uno.cero
revistas.tres.electrónicas
[OJOS DE PAPEL][LOS AMANTES DE LO AJENO][LOS LOBOS DE OMAÑA]
por pedro díaz del castillo

 

REVISTAS LITERARIAS La profusión de revistas electrónicas en internet, demuestra la relativa facilidad con que cualquiera con una cierta inquietud literaria, puede configurar un espacio en el que dar rienda suelta a sus gustos, pasiones y creatividad. La mayoría de ellas están llenas de buenas intenciones, muchas acumulan buena literatura en sus primeros números, pero muy pocas sobreviven al primer año o bien viven en un estado de animación suspendida durante periodos más largos de lo que los lectores están dispuestos a esperar. Y es que una revista literaria, aunque sea "virtual" exige algo más que el gusto por las letras.

REVISTAS EN LA RED Una prospección en cualquiera de los buscadores, o directorios de la red nos revela enormes listados de enlaces a páginas relacionadas con la literatura en sus más variadas vertientes. Sin embargo, tras el tercer o cuarto salto, empezaremos a observar que la mayor parte de las páginas no dejan de ser más que colecciones de textos pertenecientes a géneros diversos reunidos bajo el apelativo genérico de “revista”. En ellas se mezclan, información, creación, material publicado en papel de autores conocidos o no, clásicos, reseñas, etc. Esto hace que a pesar de lo variado de las posibles combinaciones se observen rápidamente patrones que se repiten en una y otra publicación por no hablar de los autores hiperactivos y omnipresentes en la red o las estructuras aportaladas que tanto emborrachan al navegante. Por fortuna, algo está cambiando y comienzan a advertirse señales de que la red puede servir para algo más que para elaborar ingentes colecciones de textos o simular todo tipo de papel literario.

EL HECHO DIFERENCIAL La literatura ha tardado mucho más que las artes plásticas en darse cuenta que la red es un medio de expresión nuevo y como tal exige nuevos géneros adaptados o identificados con él. De hecho, a parte de las famosas obras hipertextuales, la evolución que hoy en día vivimos está siendo forzada por el llamado net-art —o arte para la red— el cual a su vez emplea herramientas conceptuales empleadas por vez primera a comienzos del siglo XX. De momento no iré más allá a este respecto, pero retomaremos el tema en futuros artículos. Hoy quiero hablar del hecho diferencial que marca las nuevas publicaciones literarias para la red.

SIGNOS PARA EL CAMBIO La estética de las revistas electrónicas ha empezado a cambiar. Una revista electrónica debiera cuidar su aspecto del mismo modo o más que en el caso de las revistas en papel. Dos son las razones que apoyan esta afirmación: costes y lectura. El diseño, a pesar de sus limitaciones, puede ser mucho más rico y a la vez más barato que el de cualquier revista en mundo material. En segundo lugar, una revista literaria, aunque sea electrónica, se elabora para ser leída, y siendo realista, por mucho que hayan mejorado los monitores, el esfuerzo y la incomodidad de leer en pantalla siguen siendo muy elevados. Un diseño cuidado en ese sentido, podría facilitar la lectura mientras se potencia la navegación y el acceso a todos los recovecos y cámaras ocultas de la revista.

TRES REVISTAS PARA LA RED Tres ejemplos que esconden algunas de las posibilidades hacia las que se mueven este tipo de publicaciones en la red. Por mucho que se pueda decir de ellas, están ahí para ser exploradas y por supuesto leídas.

OJOS DE PAPEL [www.ojosdepapel.com]Ojos de papel Podríamos decir de Ojos de papel es una revista tratada con absoluta exquisitez a todos los niveles tanto estéticos como literarios. Cultiva el ensayo, la opinión y la crítica por lo que no es una revista estrictamente literaria. Sin embargo y aunque parezca obvio, lo que más llama la atención de Ojos de Papel, es su continua invitación a sumergirse en sus contenidos. Los artículos poseen la extensión justa (si es que existe ésta) para leer en pantalla, facilitándose además la impresión en papel para una lectura más tradicional. Su estética es de gran frescura y simplicidad pese a que alberga una gran cantidad de información. La responsable de esta aparente sencillez es sin duda su navegación. Una estructura basada en iconos acompañados por texto explicativo, permanece en pantalla en todo momento y minimiza el número de saltos para acceder a sus contenidos en un marco a todas luces muy atractivo.

 

Los amigos de lo ajenoLOS AMIGOS DE LO AJENO [www.amigosdeloajeno.org]
LAA es la versión para la red de una revista de poesía en papel editada inicialmente en Costa Rica y Argentina. Desde sus páginas nos invitan a liberar la red y tomar de sus páginas todo aquello que queramos llevarnos, pues al fin y al cabo el lector no deja de ser alguien que captura lo que otros escriben y y lo hace suyo con frecuencia. Las versiones para la red de publicaciones en papel, forman otra importante grupo de revistas literarias en la red. Existe un reto inherente a este tipo de revistas, el de conseguir una calidad similar sin repetirse en un medio que de por sí es diferente. Desconozco si es el caso de LAA pues nunca he tenido en mis manos un ejemplar de la revista en papel, sin embargo la web de la revista posee una personalidad estética muy acentuada y moderna que me lleva a pensar en un rotundo éxito frente al reto de la esquizofrenia papel-red. El diseño es muy compacto con toda la web encerrada en una caja que contiene todos los elementos necesarios para la navegación y visualización de los textos con un acceso a los mismos lineal y simplificado. Es la estética de este diseño la que llama mi atención, al incorporar elementos gráficos de la revista en papel sabiamente dosificados que confieren a la edición electrónica un cierto desasosiego visual que eleva la tensión de unos textos de por sí vibrantes.

 

LOS LOBOS DE OMAÑA [perso.wanadoo.es/litpretaporter]Los lobos de Omaña Dejo para el final la revista que sin duda ha supuesto para mí un punto de ruptura en las revistas electrónicas en español. Los Lobos de Omaña supone un escalón más en la búsqueda de un lenguaje propio para la literatura en la red. He decir que el primer número al que accedo es el 6 y eso me ha permitido ver de forma rápida el cambio experimentado en el diseño de la revista con cada edición desde octubre del 2000. La rápida evolución refleja una capacidad de adaptación al nuevo medio y una comprensión inmediata de lo que la red puede suponer para la literatura. Basta con echar un vistazo a cada uno de los seis números albergados en la propia revista para observar los cambios operados desde el barroco diseño de su primer número y las mejoras contundentes aparecidas en el segundo, a la curiosidad de los diseños posteriores. En todos ellos existe un vigoroso deseo de presentar la información de una forma original y alejada del modelo-portal que inunda la red o de la electrificación de las revistas literarias en papel. Los continuos experimentos de navegación han desembocado en algo particular como decía al principio. El número 6 presenta sus contenidos creativos con un sistema de navegación muy simple pero que necesita del navegante para ser completo. Todo aquel que diseña páginas web es consciente de que la gran mayoría de los internautas ven la red como un enorme banco de datos al que les gustaría acceder de la forma más intuitiva posible. Por ello la navegación ha de ser meditada en profundidad llegando en la mayor parte de las ocasiones, a un compromiso entre estética y simplicidad. Sin embargo, existen caminos que nos muestran como un menú de navegación puede contar con el lector sugiriendo más que explicando abiertamente lo que se esconderá detrás de cada opción. En los lobos de Omaña este juego se resuelve de una forma sencilla y poética mientras se pide al lector-navegante que descubra tras los días de la semana las diferentes propuestas de la revista. Todo ello en un formato deslizante basado en imágenes (mapas de bits) en los que se incluyen los textos, poesía o relato. Esto consigue una vaga impresión de estar ante una colección de postales escondidas en alguno de esos múltiples cajones en los que la red oculta sus tesoros. Estamos pues ante una nueva interactividad, mucho menos evidente pero tambien mucho más literaria.

LOS LÍMITES Existen límites pero yo de momento no los veo siempre que exista imaginación y voluntad de generar algo nuevo, incluso aunque nuestra formación técnica sea limitada, contaremos con un arma capáz de adaptarse a cualquier nuevo medio, una inevitable deseo de crear.

 

PEDRO DÍAZ DEL CASTILLO

 

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LAS BACTERIAS DE ALTAMIRA
por David Torres

 

Un puñado de bacterias fuera de la ley se están comiendo Altamira. Los científicos luchan a brazo partido contra unos microorganismos desconocidos que anidan en los pigmentos inmemoriales de las cuevas, sin querer admitir que un día esos bisontes que pastan desde la Edad de Piedra se desmenuzarán borrados por la mano del tiempo. Porque es contra el tiempo contra lo que lucha la ciencia cada vez que inventa una nueva medicina o un nuevo tratamiento para el Alzheimer o la calvicie; es el tiempo el que deja desiertas las cabezas y hueca la memoria, del mismo modo que dejará Altamira convertida en piedra.


Hace milenios que una mano percibió el ultraje del tiempo, se embadurnó los dedos con pintura y esbozó unos cuantos bisontes testarudos y veloces, una réplica de la vida que se alzaría más allá de la vida, destinada a durar y a perpetuarse sin generación ni corrupción, sin vejez ni metástasis. El arte no es más que la expresión humana de la desesperación contra la fugacidad irremediable del tiempo, la venganza (tejida en pigmentos, en mármol, en palabras o en música) contra esa ley de las células que dicta que debemos morir y dejar sitio a otros. En Florencia, la estatua del David se yergue como un grito blanco concebido en mitad del deseo que un día incendió los ojos de Miguel Ángel: está ahí, bellísimo, inmortal, mirando hacia la nada para siempre, pero el adverbio no debe hacernos olvidar que el David se descascarillará herido por alguna enfermedad irrebatible del mármol, que no quedará nada más que en fotografías o en dibujos, los cuales también perecerán más temprano o más tarde ante los ejércitos implacables del tiempo.


La efímera victoria del arte no significa nada más que un retraso, un aplazamiento, y su lento desplome a través de los siglos enseña que cualquier dispositivo inventado por el hombre para albergar la eternidad está destinado al fracaso. Algún día Nueva York y Londres y París no serán más que caminos cubiertos de polvo, nombres de ciudades devoradas por el mar, igual que la Atlántida. Nadie sabrá quién fue Aquiles y la cólera terrible que lo embargó en una lengua muerta. El lamento de Isolda resonará por última vez encerrado en una onda de radio, camino de Alfa Centauro. Los Esclavos regresarán al caos primigenio de donde el cincel los alumbró y las Meninas se perderán para siempre en las tinieblas.

 

DAVID TORRES

 

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m3yu03·fin

 

m3cv04·inicio

LA BOLSA DE PIPAS
Revista Literaria bimensual.
Mayo de 2002. Nº 33.
bolsadepipas@cits.es

 

Tras una de esas impactantes portadas a las que nos tiene acostumbrados Román Piña, se esconde el nuevo número de La bolsa de pipas. Esta particular revista con una periodicidad bimensual y un formato absolutamente original, se encarga de hacernos llegar textos que son devorados a la misma velocidad y con idéntico placer que aquellas a las que se alude en su título. Compartidas mejor que en solitario.

En este número las pipas son de David Torres, Jesús Urceloy, Román Piña, Andoni Sarriegi, Antonio Polo, Felipe Hernández, Agustín Fernández Malló y Guillermo A.Weigel y la ilustración de portada corre por cuenta de Rosana Rodríguez. 10x21 centímetros de poesía y relato breve de elevada calidad desde Palma.

 

PDDC

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m3cv05·inicio

EL LABERINTO DE ARIADNA
Pliego de poesía. Publicación Trimestral.
Nº 2. Primavera de 2002.
ariadna.sitio.net

Pura poesía en un formato sencillo y original. Editado desde Castelldefels (Barcelona) por la Asociación Cultural El laberinto de Ariadna y cercanos a nuestra Ariadna en el gusto por la literatura y la metáfora.

Tres cuerpos para los poemas en castellano y catalá de Félix Antonio García Díez, José Florencio Martínez, Miguel Florian, Ambrosio Gallego, Esteban conde Choya, Araceli Palma-Gris, Anamaría Navales, Roberto Díaz y Jordi Pámias.

 

PDDC

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m3yu05·fin

 

m3cv06·inicio

POLLOS EN PELOTA
por David Torres


Max Jacob, que era un urbanita recalcitrante, respondió una vez ante el empeño de unos amigos que pretendían llevarlo de excursión al campo: "¿El campo? ¿Ese lugar donde los pollos se pasean crudos?". Ahora, gracias a la manipulación genética, la frase de Max Jacob, hija a partes iguales del surrealismo y del humor más negro, ha pasado de chiste a estampa aberrante: la imagen de un pollo que se pasea en pelotas por un prado.


Un pollo sin plumas no es un pollo. Un montón de plumas tampoco es un pollo. La esencia del pollo -lo que un filósofo neokantiano denominaría su "polleidad"- reside en la unión de ambos elementos, de manera que, aunque las plumas sólo parezcan un estorbo y haya que arrancarlas antes del paso obligado por la cocina, la idea misma de un pollo sin plumas, pero vivo, repugna a la razón. Si cupiera aplicar la ética a un ave (que no cabe), incluso podríamos decir que hay algo inmoral, prácticamente medieval, en esa innovación. El pobre pollo desplumado y picoteando en una granja llega a poseer atributos humanos, inquietantes reminiscencias con un prisionero de campo de concentración: ambos parecen esqueletos vivientes, entes cadavéricos que se empeñan en seguir en pie.

Ya que los genetistas, de momento, no pueden nada contra la muerte, se distraen enmendándole la plana a la naturaleza, jugando a los chinos con Dios. A lo mejor, dentro de muy poco tiempo, diseñan un tigre sin uñas y sin dientes, como un enorme peluche indefenso para que los niños jueguen sin peligro de zarpazos; o un camello sin jorobas, para que haga juego con el horizonte; o una tortuga sin concha, para quitarle trabajo a los cocineros. Un tigre desdentado, un camello plano o una tortuga desconchada son paradojas, contradicciones existenciales, solemnes cortes de mangas al orden del universo. Un tigre es un tigre por sus dientes; del mismo modo que un camello es tal por su joroba o una tortuga por su concha. Al pollo podían haberle quitado la cresta, la cola o incluso las alas, sin que dejara de ser un pollo, sin que su "polleidad" no saltara la vista de inmediato. Sin embargo, las plumas, a pesar de su fragilidad, son un atributo esencial para reconocerlo en cuanto pollo, para que el pollo siga siendo algo más que un producto de alimentación o un mero trámite antes de la cazuela. Nos asusta un pollo desplumado vivo de la misma manera que nos asusta una muchacha desnuda en un cuarto sin el paso previo del strip-tease: es una obscenidad, pero las plumas ocultan una vergüenza mucho más profunda que el sexo porque hablan directamente al estómago. En realidad, las plumas no sirven para proteger al pollo del cuchillo, el horno propiciatorio, los piñones y la mantequilla, sino para defendernos a nosotros mismos de la conciencia de nuestra propia voracidad, capaz de criar e inventar un animal sin más destino que el matadero. El pollo en pelotas es una metáfora científica del ansia y la rapacidad humanas, una metáfora nacida de la misma imaginación febril que permitía a Carpanta -eterno pordiosero de la posguerra hispánica- visualizar en su fantasía todo un gallinero asado y humeante corriendo sobre sus huesecillos. Pero Carpanta tenía tanta hambre que no necesitaba plumas ni excusas. Lo nuestro, en cambio, con tanta obesidad y tantos planes de adelgazamiento, son ganas de marear el pollo y la perdiz, pijoterías de gourmet, ínfulas de estómago agradecido. Tanto pollo y tanta polla. Lo nuestro es vicio.

 

DAVID TORRES

 

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m3cv07·inicio

Juan Goytisolo, un apunte
por Ignacio Arguelles

 

Primeras noticias de J.G.

De las primeras noticias que tenemos de J.G son las que aparecen en la revista Ateneo, Madrid: 15/03/1955. ...."En Enero de 1951, cinco jóvenes aficionados a esto de escribir fundaron en Barcelona la Tertulia del Turia. Cuatro años después, todos ellos aportaron méritos suficientes para dar a sus nombres una proyección nacional dentro de la literatura española. Los cinco eran: Ana María Matute, Lorenzo Gomis, Mario Lacruz, Juan German Schröeder y Juan Goytisolo, que entonces iba a cumplir veinte años y que en aquella tertulia leyó sus primeros cuentos y escritos mientras estudiaba Derecho".

1931 es el año del nacimiento de Juan Goytisolo Gay (literariamente Juan Goytisolo o J.G.) en Barcelona. Hermano del poeta José Agustín Goytisolo 1928, y del también novelista Luis Goytisolo 1935, el más joven de los tres. Su madre, Luisa Gay, murió en Barcelona,1938, víctima de un bombardeo y a ella está dedicado "El retorno", primer libro de poemas de José Agustín.

Alterna J.G. los estudios con la literatura; se licencia finalmente en Barcelona. Ya por entonces su nombre y su condición de benjamín de la novelística del momento encuentran acogida propicia. Su novela "Juegos de manos" recibe una calurosa acogida en medios literarios.
J.G. es incluido en la lista "Ultima promoción" de la revista Ateneo, en ese momento la Editorial Planeta está imprimiendo su segunda novela, "Duelo en el paraíso". esta novela obtendrá el premio de la Revista Indice de artes y letras; dotado con 10.000.-pesetas de la época.
En 1956 Goytisolo se establece en París y consigue trabajo destacado en la editorial Gallimard, lo que le ayudará a la difusión de su obra; pero, también, ayuda a la causa de los jóvenes novelistas españoles. Es importante hacer notar, por inusual en nuestros días, año 2002, el espíritu solidario, de equipo, con que J.G. planteó el conocimiento de la joven novela española fuera de España.
Es el caso de Ana María Matute, el catalán Sales, Miguel Delibes, Cela, Sánchez Ferlosio, Fernández Santos o Elena Quiroga , traducidos al francés por obra y gracia de J.G.; hecho importante en la vida de los mencionados autores.

En 1959 es en la vida de J.G., además del año en que se publican "Problemas de la novela" y "La resaca", el año del Primer Coloquio Internacional de Novela celebrado en Formentor, ocasión en que un grupo de creadores españoles que le tenían como adaliad comienza a adquirir cierta solidaria cohererncia.

El grupo "Formentor".

Ha sido llamado así un grupo de jóvenes -entonces- narradores españoles distinguidos por algunas características coincidentes y agrupados en su mayoría en torno a la editorial barcelonesa Seix y Barral; debo advertir, no obstante que algunos de ellos surgieron a la luz con motivo del "Nadal" y vieron su primera obra publicada por "Destino" en su colección "Ancora y Delfín".
Si pretendiera agruparlos de acuerdo con un criterio de generación hay que señalar que su nacimiento oscila entre 1925 -López Salinas y Antonio Ferrés- y 1934-35- Ramón Nieto y Luis Goytisolo Gay, respectivamente. Sólo tres nombres quedan fuera de tal delimitación cronológica: Luis Martin Santos,1924; Ramón Carnicer,1912;y el poeta Gabriel Celaya, 1911, pero se trata bajo mi punto de vista, de tres nombres más bien excéntricos al núcleo básico.
A los escritores mencionados hay que añadir para terminar la nómina del grupo los siguientes: Caballero Bonald,1926; Fernández Santos, 1926; Fernando Morán,1926;
García Hortelano,1928; Alfonso Grosso, 1928; Fernando Avalos,1929; López Pacheco,1930; Daniel Sueiro,1931 y Juan Marsé, 1933. No se integraron abiertamente -pero los integró cierta crítica- Sánchez Ferlosio,1927 ; Carmen Martín Gaite,1925 y Torrente Malvido,1935.
Para todos ellos -tan jóvenes entonces-, la guerra civil española, la posguerra y los acontecimientos mundiales coincidentes con la posguerra fueron algo así como el hecho generacional, que actua de revulsivo eficaz. Gracias a él han elegido una actitud y han cargado deliberadamente de intención social sus nararciones. Incluso militaron o militan en política -no todos- y el signo de su orientación dió con algunos huesos en la cárcel. Cuando desde sus escritos denunciaron, la burguesía, cierta politica y cierta vida religiosa, que sale mal parada.
La aparición de los escritores aquí agrupados es posterior a1960; acaso haya sido Juan Goytisolo el primero en romper la marcha con "Juegos de manos", 1954. Algunos premios ayudaron a su lanzamiento. Hubo sucesos importantes que ayudaron a que estos universitarios de clase media tuvieran coherencia de grupo; pero el suceso más importante fué el I Coloquio Internacional de Novela celebrado en Formentor los días 26,27 y 28 de mayo de 1959, donde se debatieron empeñadamente estos tres temas: El novelista y la sociedad, El novelista y su arte y
El porvenir de la novela, con asistencia de literatos extranjeros y de varios españoles capitaneados por Cela. En las conclusiones finales quedó netamente definida la actitud social española frente a la actitud artística francesa.
¿Cuáles son los referentes mayores del Grupo Formentor?
Lo que les vale como ejemplo eficaz dentro de las letras españolas es el desgarro de la picaresca o, mejor, su ofrecimiento de una "imagen cruel, certera,de la sociedad delo siglos XVI al XVIII. Puede que Galdós en algún caso y título. "La Regenta",de Leopoldo Alas , en cuyo mensaje denunciador de la hipocresía de una ciudad ha sido destacado recientemente por algunas corrientes de críticos. Sólo Baroja entre los noventayochistas. Y, cerrando la lista, el Cela de "La Colmena", cuya condición de libro de apertura fué celebrada en su momento. La llamada por Eugenio de Nora "novela social de la preguerra", es decir: Díaz Fernández, Arconada, Carranque de los Rios, posiblemente fué inspiradora de estos "jóvenes" si la rareza de tales libros no dificultase enormemente su conocimiento.

Ignacio Argüelles
Palma 13 de Junio 2002.

 

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