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LA MAR DE MÚSICAS
Del 4 al 26 de julio de 2003
Cartagena (Murcia)

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Jose María Rodríguez Madoz.
Fuente: www.lamardemusicas.com
El viernes 4 de julio, en el Auditorio del Parque Torres de Cartagena, Milton Nascimento (Brasil) abría oficialmente la IX edición del Festival "La Mar de Músicas". El país invitado en esta edición ha sido la India, el cual ha contado entre otras, con la destacada representación de
Hariprasad Chaurasia y la Jaipur Kawa Bras Band. También dejaron un buen sabor las actuaciones de
Children of the Desert y Nitin Sawhney, y ya casi en el ocaso del Festival,
U. Shirinivas y Rajan & Sajan Misra en la noche del 26 de julio actuaron con la
Michael Nyman Band, cuyo acontecimiento fue el que más público logró convocar en todo el Festival, aunque eso de rebasar el aforo del auditorio además de no dejar disfrutar a gusto los conciertos, podría llegar a mermar seriamente las condiciones de seguridad del recinto. Exceptuando ese detalle, el festival se ha consagrado como uno de los mejores de cuantos se celebran a lo largo del año en España. Esta IX edición se ha visto además implementado con otras actividades como la presentación del premio "La Mar de Letras", las conferencias de
Kathleen Firth "You said, I agreed", la lectura de poemas de
Sujata Bhatt, o las exposiciones que han tenido lugar en la Muralla Bizantina como la firmada por
Luis Bayón, Máx Pam, Françoise Núñez y Bernard Plossou "Cuatro visiones sobre la India", o la
"India Room" una colección de varia silva con fotografías contemporáneas hindúes, y por haber hubo hasta danza, un taller de
"Danza Kathak y Flamenco" dirigido por la profesora Sharmini Tharmartnam.
Sin embargo el continente que por derecho propio ha venido últimamente apoderándose del corazón de los asistentes a este festival es, sin duda alguna, África. El jueves 17 en el Auditorio arrasó el nigerianio
Femi Kuti y lo hizo con una fuerza arrolladora, como una catarata refrescando la noche sofocante. Días después, con la canícula arrasando media Europa, se pudo gozar con las refrescantes maneras de
Manu Dibango & Ray Lema (Camerún/R.D. Congo), y unos días antes, el senegalés
Youssou N'Dour, partía con la pana y conseguía prolongar aquellas magníficas sensaciones del 17 de julio del Año del Señor.
Pero quisiera destacar aquí dos actuaciones: el concierto de Michael Nyman Band/U. Shrinivas/Rajan y Sajan Misra, y el de Los
Tigres del Norte y su alarde de acordeones.

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Antonio Polo. Cartagena 2003.
El 24 de julio en el Auditorio, Michael Nyman, el autor de la banda sonora del El pianista, estrena en España su nuevo trabajo
"Sangam", un trabajo que fue el resultado de un viaje de Nyman a la India y en el que se encontró con "sonidos sensacionales. Es como ver un gusano hilando seda" -suele decir. Y cuando oyó a
Ram Nayaran quedó hechizado "Yo quizás tengo dos modos de tocar una nota, fuerte y suave. Pero él tiene 22, o 32, o 202 modos diferentes de acometer una nota, deslizándola, infiltrándola", pero
Nayaran no tocó con él, fue Shrinivas el que finalmente se adaptó a la música de Nyman, y el que finalmente hizo un alarde en Cartagena con la mandolina eléctrica. El alarde tuvo también sus interrupciones -a Shirinivas lo tuvo que asistir un técnico de sonido durante gran parte del concierto por el desconcierto propio de alguna desconexión- sin embargo, en algunos momentos el músico hindú logró rozar lo sublime. En la segunda parte el concierto contó con las voces de los dos hijos de Rajan:
Ritesh y Rajnish Misra y con el maestro de tabla Sanju Sahai. La voces melódicas, intuitivas, acaso convergentes -Nyman quería llamar a su obra
"Collusion o Collision" por el efecto de colisión que produce. "El canto es tan bonito, yo sólo quería presentar un cojín de terciopelo sobre el que estas joyas pudieran posarse" -suele decir.
El otro concierto, el de Los Tigres del Norte, tuvo lugar el 26 de julio. Entonces la canícula ya hacía estragos aunque eso no fue impedimento alguno para este grupo mexicano. Imagínenlos. Yo les ayudaré. Son las once de la noche en el Auditorio del Parque Torres. El escenario en el que unos minutos antes podía verse la mandolina a modo de remo, y cuya imagen representa al festival en esta edición, se encuentra ahora en total oscuridad. Alguien se mueve en esa negrura, un golpe metálico tal vez, acaso un golpe de tos o alguien que se aclara la garganta, no sé, quizás tan solo es la noche. Luego un breve silencio y entonces una docena de focos se incendian al unísono mientras suenan los primeros compases de un corrido. Allí están los Tigres, embutidos en unos trajes mexicanos de color azul turquesa. Todo cuero, todo purito cuero. Cuero, flecos y acordeones se dan cita mientras interpretan un narco corrido que es la historia de Teresa Fernández La mexicana, el personaje de la novela de Arturo Pérez Reverte
La Reina del Sur.

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Antonio Polo. Cartagena 2003.
El público ya está en pie. A los diez minutos una legión de incondicionales ocupan las primeras filas, las escaleras y los huecos accesibles. Todo el mundo conoce sus canciones y las corean. Jorge Hernández da las gracias al público y al instante entona las primeras letras de una canción que deja al PRI y Salinas de Gortari por los suelos, para entonces el público ya ha tomado las filas cinco y seis. Y así durante hora y media. Sin embargo, lo asombroso es que se pasaron otra hora haciendo bises y complaciendo las peticiones que el público le pasaba en pequeños trozos de papel, y ellos sin inmutarse, sin beber agua, y embutidos en aquellos trajes de purito cuero. Fue una noche, sin duda, calurosa, como todas su canciones. Por eso a nadie le extraña que tengan 50 discos y 16 Gramys en su haber, sin duda, purito cuero.
En fin, esta IX edición ha vuelto a ser un éxito en todos los sentidos; 65.000 espectadores lo corroboran. Pero yo les recomendaría a los organizadores que no cayeran en la tentación de celebrar el Festival en la playa como se oía estos días en la ciudad. Ojalá que no. Se empieza muy bien en un marco natural sobre la arena y luego se acaba en un arenal lleno de chiringuitos y con parking provisional. Mientras que las obras de rehabilitación del anfiteatro romano lo permitan, los conciertos en el Auditorio.
Ah, y el año que viene el país invitado será: Argentina.
© Antonio Polo
www.Ariadna-rc.com