Castells
Su alma procede de la roca y los abismos cósmicos, retorna cada invierno desde su refugio más allá de la Puerta de Hierro que franquea la frontera del desierto de Taklamakan. Necesita del tormento que le otorga el ejercicio diario de retorcerse a sí mismo para poder crear desde su alma seccionada limpiamente por una hoja de katana y el sabor de la fractura más imperfecta que describe su wabi sabi.