Luz de este jardín
por David Roca Vergara

El jardín está abierto.
Si quieres,
puedes entrar.

El maestro de ceremonias
te espera
para darte los buenos días.
Estrecha su mano
aquejada de lepra
o besa el raciocinio
de metal del soldado.

También están los pájaros.
¿Qué me dices de los pájaros?
Sus cuerpos hermosos
están a tu disposición,
o si lo prefieres,
su melodioso canto
trinará en tus tripas
desgarradas por los perros rabiosos;
el último acorde de ternura.

En este jardín,
la luz te guía
a través de los mínimos espacios
que los mutantes
dejan en su lucha
por sobrevivir.

Los seres contrahechos,
los cuerpos destrozados,
lo grotesco y lo extravagante.

Todo ello es luz,
luz de este jardín.


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