El jardín de las delicias
por Marisol Huerta Niembro

Y siempre El Paraíso en este lado
y siempre El Infierno en este otro,

y siempre nuestra duda
sobre qué lado pesa un poco más,

y queda el medio, siempre queda el medio,
donde surgen placeres y cuerpos que se tocan,

donde lo que nos gusta,
las delicias sabrosas,
las pieles imposibles,
esas frutas dulcísimas
o el color de las flores,
todo es fugaz y frágil
y se escapa de nuestros días pobres
como hoy se va el verano.

Todo lo que se encuentra en la mitad,
todo lo que quisiera para mí
no es mas que un gran pecado, según dicen,
del cual yo me acuso.
                                                           

 

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