Tango de las caracolas
porAarón Carlos Andrés García
En recuerdo de Pablo Neruda y las lejanas olas de Capri
Amarte toda y decidir el todo,
la orgía que me extingue y me sucede
y amar después hasta implorar la estela
de una piel sumida en la diáspora.
De dos amarte como dos esquifes
siquiera a tu cintura encadenados
para el imperio de la voz o entero
para la mano entera, el verso, el gozo.
Amarte del vacío y la palabra,
hoguera para el haz de caracolas
y al fin de amarte mar tan solo amarte
y amarte, amarte, amarte, amarte solo.