Jacinta Negueruela
Animal Marino
Madrid, Devenir, 2006

Por Álvaro Muñoz Robledano

 

¿Hemos leído antes estos poemas?

No, claro que no.

Algunas veces hemos presentido esa claridad, pero, demasiado a menudo, matizada por algo que alguien supuso que era inteligencia; en ocasiones nos ha sorprendido la pequeña dicha de la melancolía, y cuando íbamos casi a sonreír, nos ha detenido una aspereza innecesaria y demagógica; incluso nos ha llegado a punzar el dolor por lo tan vivo, pero no lo ha permitido la rudeza de un listillo sin más conocimiento de lo vivo que unas cuantas canciones de Sabina, lo que no es precisamente un bagaje.

En Animal marino se nos ofrece el desnudamiento de una realidad que, al fin y al cabo, está hecha de pocas cosas, de las pocas cosas necesarias por las que transitamos por los días, viéndolos, aceptándolos, a veces esculpiéndolos, otras siendo expulsados. Algo de itinerario hay en estos poemas, pero no son peregrinación porque son vitales, ni son aprendizaje porque son firmes, ni son retorno porque su limpidez ha dejada de lado el empalago y la falsedad.

Jacinta Negueruela es doctora en filología. Sus poemas son así gracias a todo lo desaprendido, que no olvidado. Sin trucos de ilusionista, nos enseña que, contra lo que creíamos, la esperanza es también una forma de coraje. Ah, ya. Son los poemas que más de una vez quisiéramos haber leído.

A.M.R.

 

© Alvaro Muñoz Robledano Nació en Madrid en 1965. Se licenció en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado los libros: “Fotografías junto al pecio” (Málaga 1991), “Hoteles” (Madrid 1996), y “Cuartel de Invierno” (Madrid 2000). Colaborador de ariadna-rc desde sus comienzos donde ha publicado su "Breve historia de la lucha de clases" (2003)

v e r s i ó n   p a r a  i m p r i m i r