VERSOS ![]()
M A T R I A
((( I
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Juan Manuel Martínez Navas
Tahona estuosa de
aquellos mis bizcochos
pura yema infantil innumerable, madre.
César Vallejo
T U .. N O M B R E
Hoy quiero
convocar tu nombre voz
y que acuda de nuevo tu cuerpo
manos abiertas en una caricia,
en todas las que recuerdo o ya bruma.
Quiero que venga tu boca a mi boca,
y tu beso en mi beso derramado
precipite tu aliento en mi aliento,
despertando todo el aire que he sido.
Y repetir lo que me has enseñado
y la lengua de los hombres usar
como labio que los óleos agrietan
sobre mis pies desnudos yendo a ti.
Reunir tus días de luz esta tarde,
tus paseos más allá de lo oscuro,
y tu mano en mi mano con el ansia
de encontrar aquí pieles repetidas,
para que mires cómo aprieto el aire
viento donde ya otro calor espera.
Voy a traer los abrazos de un niño,
todo el clamor de tus pechos vencidos,
el agua de mi carne desangrada
y decirte y llamarte siempre, MADRE.
T U .. P E C H O
Ser de nuevo
vagido
y esconderme en tu boca,
sólo rumor de leche,
aroma que no cesa.
Las encías desnudas por el tiempo
anhelan otra vez aquellos pechos,
las heridas de tu carne asombrada,
tu piel,
único desierto habitable.
Quiero ser sólo temblor de
latido,
fluido anhelante de alma
escondida en el tronco de la noche
esperando a un cuerpo
que se detenga a subir el embozo
y a besar la niebla de mis pies fríos,
y que sean tus manos otra vez
las que tanteen mis encías primeras
y descubran el pequeño hueso blanco,
azúcar hiriendo tu pecho.
T U .. V I E N T R E
Tu vientre.
¿Qué palabras no me enseñaste?
Incapaz de decir la tierra abierta en un abrazo
me compadezco de las otras,
las vírgenes de largo cabello
indagando cada noche
el reflejo de la azada contra el surco
más allá del dosel de llama,
donde se hace el campo vientre,
mientras rasgan la comisura de sus bocas
gimiendo comezón de sábana y esparto.
Pero tu vientre es principio de
agua
de río que desciende
blandiendo su cauce como risa.
Es cuna no mecida,
sin canto ya para abrir la noche
y germinar mis manos secas,
el irse de los hijos sin mirar atrás,
sin entender el reverso de tu vientre.
© Juan Manuel Martínez Navas
a r i a d na