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America Latina 99
Los Hijos de la Guerra regresan del pasadopor Arnoldo Varona
desde Miami
Un juez argentino ha ordenado el encarcelamiento de Jorge "El Tigre" Acosta y otros seis oficiales acusados de ser los responsables de un sistemático robo de bebés, hijos de detenidos durante la dictadura militar que gobernó a la Argentina desde 1976 a 1983 que más tarde serian en su gran mayoría reportados como desaparecidos. Según las denuncias recibidas por la Comisión Nacional sobre Personas Desaparecidas (CONAPED) en un número de 8,790. En testimonios de sobrevivientes, estos han relatado a la justicia argentina como se arrebataban los niños a sus madres cautivas que eran asesinadas poco despues de dar a luz.
El Tigre Acosta, un capitan de la Armada argentina y jefe entonces de inteligencia de su Escuela de Mecánica (ESMA), según testimonios documentados, fue uno de los jefes más sanguinarios de ese cuerpo de represivo, acusaciones negadas por Acosta. Según las denuncias, centenares de menores fueron privados de su identidad, familia e historia personal y criados como hijos propios de miembros de las fuerzas represívas (Marina, Aeronautica, Ejercito y Gendarmeria) junto a civiles y funcionarios de justicia que se hicieron complices al apropiarse de los niños mediante adopciones fraudulentas. Estas acusaciones serian más tarde en parte corroboradas por revelaciones del ex-director del Hospital Militar, general Agapito Di Benedetto, quien declaró ante la justicia argentina allí funcionaba una maternidad clandestina donde las mujeres embarazadas eran ingresadas de noche y cuyos partos nunca habian quedado asentados en los registros.
Hasta el momento se han recibido unas 300 denuncias documentadas donde se señalan a unos 70 de estos chicos secuestrados, 131 que vivieron en cautiverio y 5 casos de niños muertos. Para resolver los casos de sus identidades ha sido necesario recurrir a la identificación genética utilizando el Banco Nacional de Datos Genéticos, creado con ese proposito en 1987, y en donde se han utilizado tres tipos de técnicas: la ADN Nuclear, HLA y ADN mitocondrial. Desde entonces, ya son 61 los menores que han recuperado su verdadera identidad, de los cuales 30 fueron restituidos a sus familias de origen, siete de ellos por órden judicial. Durante los últimos meses de 1998 la organización presidida por la Sra. Estela de Carlotta, Abuelas de Plaza de Mayo, ha conseguido restituir la identidad a dos de esos hijos de la guerra argentina, Javier Penino y a María Carolina Guallane de 23 años. Javier Penino, hijo de los desaparecidos Cecilia Viñas y Hugo Penino, por iniciativa propia había contactado a la justicia argentina para hacerse los estudios genéticos que al final determinarian su verdadera identidad. María Carolina Guallane, hija de los tambien desaparecidos Blanca Zapata y Enrique Cortassa, movida por su voluntad de saber la verdad de su origen recorrió el mismo camino desde 1995 en busca de su verdadera identidad. Los hijos de la guerra regresaban del pasado.
La Sociedad Argentina de hoy afronta un verdadero problema; el cual podría repetirse mañana en cualquier país de América Latina como en la guerra de El Salvador donde recientemente se han conocido denuncias similares; por un lado se impone la busqueda de la verdad ante los hechos acaecidos y por otro lado, como dijera el rotativo bonaerense La Nación en reciente editorial.. " Los organos legislativos no deben eludir la responsabilidad que les corresponde en relación con estos hechos.. y con el gran tema de la reconciliación de los argentinos, un objetivo que la sociedad se debe todavía a si misma".
Un objetivo que hoy, en algunos de nuestros paises de América Latina, todavía requiere un poco más que justicia y perdón.
Miami, Florida
Enero 1, 1999.
ARNOLDO VARONA
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