Cayó fulminada en mitad del paseo central del parque. La pequeña niña pelirroja la tomó en sus brazos y corrió hasta el servicio de urgencias del cercano hospital. Cuando le notificaron la muerte no le dijeron nada sobre que era una hoja. Sólo la aliviaron con dulzura:
Es el otoño, cariño…
© Álvaro A. Perdigón Delgado