Tránsito
por Jesús Urceloy
Para Celia Esteban
DIÁLOGO PARA DOS
Él
Ella
(Estación de tránsito en una población media. Ruido ligero de pasajeros. Por la megafonía una voz anuncia la llegada o quizá la salida de un autobús.)
Él Me va a perdonar, señorita.
Ella No le perdono.
Él ¿Cómo?
Ella No le puedo perdonar si usted no me ha ofendido.
Él ¡Ah! No… Se lo explico. Se trata de una formalidad, de
una manera de iniciar una conversación urgente…
Ella Es decir, que me está usted llamando tonta. ¡Pues
ahora sí que me ha ofendido!
Él Por favor, por favor… No es el caso.
Ella A usted le parecerá que no, pero yo estoy
ofendidísima.
Él Mire… Dejémoslo. Recurriré a otra persona.
Ella Ahora resulta que yo no le valgo.
Él Mire, ahí viene una señora con un perrito. Voy a tener
que recurrir a ella y no quiero que me vea en este
estado lamentable.
Ella Usted no está en ningún estado lamentable.
Él Sí que lo estoy. Llevo la chaqueta muy arrugada y
acabo de darme cuenta de que tengo una manchita en
el KAMOON.
Ella ¿Cómo?
Él Digo cosas muy raras cuando me pongo nervioso. He
querido decir en la bufanda.
Ella Pero ha dicho CAMÚN.
Él Parecido, solo que con dos oes largas, como en inglés.
Por favor apártese que la señora del perrito ya llega.
Ella No me cambie de conversación. Ha dicho usted una
cosa muy rara sin significado alguno en español.
Él Tampoco significa nada en burgundio.
Ella ¿Es usted políglota?
Él Renacentista ABUNDETE.
Ella No le entiendo.
Él Otra palabra inconexa, otro sinsentido… Acabo de
olvidarme dónde he puesto el billete.
Ella Entre el dedo meñique y el dedo anular de su mano
derecha. Deje que lo vea. ¡Ajá! Va a Socuéllamos…
¡Qué sorpresa! Yo vengo de allí precisamente.
Él No veo ya a la señora…
Ella ¿Qué señora?
Él La del perrito.
Ella Dicen que los burgundios son muy belicosos.
Él En Semana Santa principalmente.
Ella ¿Sabe usted que pasean un corderito embalsamado
con una vaca y un pastor?
Él ¿También embalsamado?
Ella Qué gracioso es usted. No. El pastorcito es de cartón
piedra y hay un artilugio que hace mugir a la vaca
cuando cogen un bache. (Muge) Muuuu, muuuu…
Él (Riendo) No lo sabía.
Ella Es una procesión muy bonita. La gente se pone muy
contenta y lanza moneditas de chocolate desde las
ventanas y desde los balcones.
Él Es usted un pozo de sabiduría, señorita.
Ella No se deje engañar por mi presencia exterior. ¿Sabe?
Yo tengo en la capital una prima que le gusta el jazz y
que tiene una manera muy curiosa de ligar en las
cafeterías.
Él Un hermano mío es camarero pastelero… Y escribe.
Ella ¿Versos de amor?
Él Fundamentalmente. La cosa es muy simpática. Se lo
explico. Escribe encima de todos los bollos que le
salen mal. (Sonríe) Y lo hace con sirope, soplando por
un canutillo.
Ella Es usted es una persona muy interesante.
Él Los martes de tres a siete CALMAMBRUR.
Ella Y muy graciosa.
Él RODORODENDRO.
(Se miran a los ojos, y pestañean ambos como alcanzados por un polvillo ecuánime. A partir de ahora, un discreto silencio se incorpora entre cada diálogo. Como si susurraran en una película romántica en blanco y negro de los años cuarenta.)
Ella Voy a tener que dejarle… El autobús…
Él ¿Es ese de ahí?
Ella El 66.
Él BRONDOBAL… PICÚA.
Ella Se me acaba de caer una lágrima.
Él Sí… CARDAFRISO BALANDRERA.
Ella Es una lágrima muy triste.
Él Y sincera… TRICOMÍN.
Ella Muy sincera.
Él No se vaya PLIN.
Ella Volveré.
( El sonido de la estación vuelve a la normalidad. Hay una luminosidad imprecisa entre los ventanales. Un perrito minúsculo ladra a un tímido rayo de sol.)
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