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Y cuando una mañana...
porRafael Pérez Castells

 

hasta luego querida ariadna
hoy te dejamos dormir una siesta
corta larga o eterna intemporal
allí estarás feliz hilando
sabes que el sueño es vida
otra vida que vive al tiempo
de la azarosa vida
que nuestra muerte acota

allí en el sueño buscaré tus hilos
pues mi vida es un sueño
desde aquel día en que caí en tu tela
donde me devoraste lentamente
con versos afilados
como las pinzas de tu boca

y en ese tiempo tú te alimentaste
mientras yo renacía
distinto seco con algo de efigie
indolente dispuesto
a privar a los dioses
de plegarias que alivien mi dolor
 
ariadna tu veneno fue posesión deseada
sin él los bosques donde me refugio
serían lagos estériles lagos
de sal
duerme tranquila
no te perturbará reloj alguno
y cuando una mañana abras los ojos
allí estaremos
no te hará falta convocarnos

 

© Rafael Pérez Castells 2023

99ariadna