í n d i c e  d e l  n ú m e r o

 

El club Lovecraft
1. Las casas encantadas en la literatura
por Fermín Castro


El escritor y estudioso Fermín Castro comienza aquí una colaboración periódica con nuestra revista en la que analizará los grandes hitos de la literatura y el cine de terror.

La redacción de Ariadna-RC, entusiasta partidaria de las pesadillas y los mundos oscuros en los que se esconde la realidad, recibe sus palabras con orgullo y complicidad de insomnes.

Dispónganse a leer mientras sienten que, detrás de ustedes, algo no esperado se mueve.

 


Bienvenidos al club Lovecraft, vuestra cita mensual con la literatura de terror. Nuestro calabozo está preparado para aplicaros el tormento más sublime, para provocaros estallidos de delicioso horror, para fecundar con gotas de infernalia vuestros sueños y transformarlos en pavorosas pesadillas. Poneos cómodos, encended la llama de una vela, corred las cortinas y dejad la estancia en tinieblas, que la luz plateada de la luna se introduzca en vuestra estancia como un fantasma, agitad el fuego de la chimenea, escuchad como crepita. Es la hora de degustar ese género literario que tanto nos gusta. En el capítulo de hoy: Las casas encantadas en la literatura

Pocos temas son tan apreciados en el género de terror como el de las casas encantadas. Todos los aficionados tenemos gratos recuerdos de esas novelas, que nos introducen en vetustas casas victorianas, donde un mal acecha, donde una presencia sobrenatural se manifiesta en espirales de terror.

Las novelas de casas encantadas han suministrado una buena fuente de inspiración a guionistas y en el cine de terror ocupan un lugar prominente. Repasaremos las que considero mejores películas sobre el tema que nos ocupa.

Las casas encantadas son un tema muy viejo, de hecho, casi podemos afirmar que el género de terror surgió de un relato de sobre una casa embrujada. No descubro nada, es de sobra conocido la Carta de Plinio el Joven sobre la casa que compró el filósofo Artenodoro y los terribles sucesos paranormales de los que fue testigo. Por lo tanto, el tema de la casa encantada es un tema fundacional del género. Su utilización ha sido profusa desde entonces, y la gran mayoría de los autores reconocidos del género de terror han incursionado alguna vez en el tema. Luego desgranáremos las que considero las joyas de este subgénero, porque casi podemos defender que constituye una tipología concreta dentro del género, con sus reglas y estereotipos.

¿Pero por qué atraen tanto las historias de casas embrujadas? Sinceramente creo que la respuesta debe hallarse en los misterios de la conciencia colectiva. Soy un firme defensor de que existe una conciencia, un gusto colectivo, una respuesta instintiva e irracional antes determinados ideas y planteamientos. El cuento de terror, desde este punto de vista, es la sustitución a la historia narrada a la lumbre de la hoguera en las sociedades primitivas, narraciones que describían un mundo que se estaba descubriendo, un universo donde lo maravilloso aún tenía cabida y donde el ser humano sentía la presión de las fuerzas naturales sobre su existencia y era más intuitivo hacia las presencias sobrenaturales.

Nos gustan tanto los relatos de casas embrujadas porque en cierto modo, todos sentimos ese eco atávico de tiempos pretéritos. Está en nuestro ADN, en la memoria celular, que nos enlaza con las generaciones pasadas. Nos gustan tanto los relatos de casas encantadas porque representa un símbolo muy poderoso, y aquí nos adentramos en el maravilloso mundo de la simbología en la literatura, un jardín frondoso donde los estudiosos podemos perdernos en edénicas divagaciones. Creo que hay dos libros fundamentales para los que quieran adentrarse en esta selva Los arquetipos y lo inconsciente colectivo de Carl Jung y El poder del mito de Joseph John Campbell. ¿Qué simboliza la casa encantada? Dependiendo del relato se puede precisar más o menos, se puede hablar de culpa, de venganza, de amor, de odio, pero para enfocar el asunto de una forma más general, resulta evidente que la casa representa al hombre, a un pueblo, al ser humano. Adentrarnos en la casa, ser testigos de los sucesos inexplicables, de las visiones pavorosas, es adentrarnos a nuestro interior donde habitan esos numerosos y muchas veces contradictorios yoes que nos conforman. Porque el ser humano es caída y ascensión, razón y locura, maldad y santidad, el ser humano es un microcosmos de pasiones. La casa sirve como vehículo para representarnos, es símbolo.

Son muchos los ejemplos de relatos y novelas de casas encantadas. La puerta abierta de la autora Margaret Oliphant, Otra vuelta de tuerca del escritor H. James, La casa vacía es un relato de Algernon Blackwood, El hotel encantado del escritor inglés Wilkie Collins, La casa de los siete tejados de Nathaniel Hawtronnne, La mujer de negro de Susan Hill, de Ramsey Campbell Nazareth Hill, una muy reciente y que ha tenido un éxito de ventas es Apartamento 16de Adan Nevill, también muy famosa es La maldición de Hill House de S. Jackson y que se ha popularizado en el cine y la televisión. Como podéis ver es muy fecunda esta temática y suele conquistar al público.

Seguro que alguno de mis queridos amigos del Club Lovecraft me echa en cara que no mencione los relatos de Lovecraft que se desarrollan en casas donde ocurren sucesos misteriosos, podría citar Los sueños de la casa de la bruja, o La casa evitada, pero realmente Lovecraft nunca creyó en lo sobrenatural, todo lo contrario, su terror es material y palpable, un terror basado en otras dimensiones, en los todopoderosos seres que viven sueños que duran eones, seres tan antiguos como o el tiempo, y que no pueden morir. Lovecraft es tan increíblemente moderno precisamente porque su terror está basado en lo material no en vaporosos fantasmas.

De entre todas las apetitosas novelas de terror con casa encantada, dos narraciones son muy apreciadas: La caída de la Casa Usher, y La casa del Infierno. Como ya he hablado muchas veces sobre Poe, mi adorado Poe, creo que es de rigor que en esta ocasión dejemos paso a Matheson al Salón de la Fama.

 

Salón de la Fama


Hoy en nuestro Salón de la Fama del Club Lovecraft os presentamos La casa infernal, de Matheson. Para mí, es sin lugar a dudas, la mejor novela de casa encantada de todos los tiempos. No me avergüenza reconocer que leyendo esta novela he sentido como se me erizaba de miedo el cabello, he mirado de reojo a esa cortina que se movía por el viento, he aguzado el oído al ruido leve de las pisadas del gato subiendo por la escalera de mi casa, me he sobresaltado con la puerta que se cierra de repente, leyendo en el salón con la luz de la lámpara y todo en penumbra, que momentos de delicioso terror me ha hecho padecer esta novela.

Sepamos un poco más de nuestro autor del Salón de la Fama de este mes. Richard Matheson (1926-2013) fue un escritor y guionista norteamericano. Hijo de inmigrantes europeos, se crio en el barrio pobre de New York, Broklyn. Fue llamado a filas en la Segunda Guerra Mundial y luchó por su país. Cuando finaliza la guerra se matrícula en la universidad de Massachusetts, estudia periodismo y comienza a escribir.

Fue un escritor de relatos y guiones (que es donde está el dinero), aunque ocasionalmente se dejó atrapar por alguna historia hasta convertirla en novelas inolvidables dentro del género como Soy leyenda (1954), La historia del hombre menguante (1956), El último escalón (1958) o  La casa Infernal(1971)

Una de las señales de identidad de sus novelas y relatos es que tienden a la introspección, los personajes viven en un paisaje (una casa encantada, una ciudad desierta, etc.) de paranoia y latente amenaza. El mismo reconocería que «el tema recurrente de toda mi obra, (…)es el siguiente: el individuo aislado que trata de sobrevivir en un mundo amenazador»(1).

La Casa del infierno es una novela elegante porque el terror es palpable, pero no se ve, la amenaza está latente, se insinúa no se muestra.

En el comentario de la edición de Factoría de Ideas (2002) leemos:

«La Mansión Belasco es la Casa Infernal, un lugar maldito donde se cometieron depravaciones extremas. Dos equipos que trataron de desvelar su secreto treinta años atrás fracasaron y sus integrantes terminaron muertos o presa de la locura; no obstante, se prepara una nueva incursión, encabezada por un científico experto en fenómenos paranormales, su esposa y dos experimentados médiums, auspiciados por las promesas crematísticas de un viejo magnate moribundo empeñado en conocer qué aguarda tras la muerte. Día a día, hora tras hora, cada personaje experimentará de forma singular el poder oculto de la Casa y la perturbada personalidad de su antiguo propietario, en un tour de force que dirimirá no sólo cual de los diferentes enfoques consigue acabar con el Mal sino quien permanecerá vivo tras el plazo de estancia establecido.

(…)

La caracterización de sus escasos personajes es excelente y, aunque obedece a arquetipos claramente identificables, Matheson logra mostrar su auténtico desequilibrio interior: el científico racionalista, frío de carácter y de fuertes convicciones pero físicamente débil; su dependiente mujer, que es presa de represiones de carácter fundamentalmente sexual; el médium físico, único superviviente de una expedición anterior, atormentado por su experiencia y haber sido incapaz de enfrentarse al Mal; la médium mental, idealista y manipulable, con carencias afectivas y mentalmente inestable.»

Les aseguro, amigos del Club Lovecraft, que nunca olvidaran la Mansión Belasco. Una historia que les dejará pegados al libro, deseando saber que esconde el secreto de La Casa Infernal.


Calabozo del Cine de Terror

En el número de hoy de nuestro Calabozo del Cine de Terror os daremos una lista de buenas películas sobre casas encantadas que harán vuestras delicias. En primer lugar, la magnífica película La leyenda de la casa del Infierno en la que el propio Richard Matheson trabajó en el guion. Fue dirigida por John Hough y el reparto contó con Pamela Franklin, Roddy McDowall (muy querido por los amantes del género de terror, pues ha intervenido en muchos clásicos), Clive Revill y Gayle Hunnicutt. Es una película de 1973 que ha envejecido muy bien, a día de doy sigue considerada como una de las grandes películas de terror de todos los tiempos.

Otra película muy recomendable es The Haunting, basada en 'The Haunting of Hill House' de Shirley Jackson. Hay dos versiones, una inglesa, de 1963 con Robert Wise como director y con Julie Harris, Claire Bloom, Richard Johnson y Russ Tamblyn como protagonistas; otra, norteamericana, de 1999 con Jan de Bont como director y con un póker de ases de estrellas: Lili Taylor, Liam Neeson (se nos hace raro no verlo matando a diestro y siniestro como nos tiene acostumbrado, porque en esta cinta es un inofensivo doctor), Catherine Zeta-Jones y Owen Wilson.

La obra Shirley Jackson ha dado para mucho, hace apenas dos años, la crítica se rindió ante la serie de televisión The Haunting of Hill House. Una sola temporada y diez capítulos de espeluznante historia. La fotografía, la ambientación, un grupo de actores comprometidos con la serie, la música, todo sumó para que The Haunting fuera una de las sensaciones del momento, la serie del año sin lugar a dudas.

Y la última propuesta de hoy es The Changeling (traducida en España como Al final de la Escalera), una cinta canadiense de 1980 dirigida por Peter Medak y que cuenta con los actores George C. Scott, Trish Van Devere y Melvyn Douglas. Una película que te tendrá en vilo, una historia de casa encantada de primera.

Suenan las campanadas de la iglesia, anuncian la media noche, es la hora de romper el círculo, apagar la llama de la vela y dar por finalizado el cónclave. Nos veremos en la siguiente luna llena, os emplazo a otra cita en vuestro Club Lovecraft y que tengáis unas felices pesadillas.

 

(1) Nacido de hombre y mujer y otros relatos espeluznantes. Cuentos fantásticos 1. Editorial GIGAMESH, página 17

 

 

©Fermín Castro


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