í n d i c e  d e l  n ú m e r o

 

Leve Edad
César Romero

Jerez, Canto y cuento, 2020

por Álvaro Muñoz Robledano



No es posible acostumbrarse a César Romero. Aunque le sigo desde hace ya bastantes años, todavía no me he encontrado en cada nuevo libro suyo una fórmula repetida en los anteriores. De sus relatos, certeros y crueles, quizás los mejores que se han escrito en España en los últimos años, pasó a la novela para ofrecernos una prueba (Tierra de Orates) de cuánto puede llegar a significar la lentitud. Se me escapó, y no es una buena noticia, Campo de Minas, pero volví a encontrarlo entregado a su memoria, contemplándola desde su interior, en Nunca acaba septiembre, libro que se adelantó a la corriente de la no ficción que tan fértil está resultando, por más que algunos cretinos echen tanto de menos las tramas acabadas, pulidas, perfectas, estériles.

Ahora, César sube la apuesta con esta Leve edad, que es la de su infancia, también la de sus hermanos. Una infancia de la que lo separa no los años, sino una revolución. Los que venimos a ser de su quinta, aunque ya quisiera yo pillar sus años, somos conscientes de que aquel mundo pequeño, analógico, contumazmente físico, no sobrevivió, y aunque los gestos nos delaten en nuestros intentos por sostener su decorado, nada podemos hacer por revivirlo.

O podemos, como ha hecho César, escribirlo a través del microscopio del investigador. No es, y este libro lo demuestra, el momento de la nostalgia, sino el de las preguntas. En un primer momento creí estar asistiendo a una revancha en la que no faltaba la crueldad. Necesité pocas páginas para entender que estaba equivocado, que lo que se desplegaba ante mis ojos era la búsqueda dialéctica de las causas, el análisis de un modo de vida que aún nos afecta y para el que la literatura no ha sabido, hasta ahora, ofrecer más que la nostalgia o la mitificación.

César Romero ha sabido contemplarse desde otra persona y no ha sido ecuánime, lo cual le honra. En un rapto de pedantería, podría decir que él ha sabido encarnar la intrahistoria de unos años en los que sobraron protagonistas y ocasiones memorables. Pero, como peco de humildad, me limitaré a apuntar que en Leve edad están el futuro que no iba a llegar y el presente, insoslayable y duro como la digestión antes del baño, que no quería desaparecer.

Y puede que algún día los cretinos entiendan por fin la lección que César Romero lleva impartiendo desde hace años: la verdad es, ni más ni menos, un ejercicio de estilo.

 

© A.M.R.

 

©Alvaro Muñoz Robledano Nació en Madrid en 1965. Se licenció en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado los libros: “Fotografías junto al pecio” (Málaga 1991), “Hoteles” (Madrid 1996), “Cuartel de Invierno” (Madrid 2000), "Salvoconductos" (2006) ganador del III Premio Café MOn. Colaborador de ariadna-rc desde sus comienzos donde ha publicado su "Breve historia de la lucha de clases" (2003) y "Notas para un tratado de botánica de la oscuridad" (2007) junto a Pedro Díaz Del Castillo.

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