í n d i c e  d e l  n ú m e r o

 

De puro meteoro
Antonio Rómar

Madrid, Aristas Martínez, 2020

por Álvaro Muñoz Robledano


meteoro

 

Literatura. Del lat. litteratūra. 1. f. Arte de la expresión verbal. Arte. Del lat. ars, artis, y este calco del gr. τχνη téchnē. 1. m. o f. Capacidad, habilidad para hacer algo. 2. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o se plasma lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. Y lo que yo me pregunto es si Rómar interpreta o plasma, o si es lícito interpretar lo imaginado, o si un mayordomo. Del lat. tardío maior domus; literalmente mayor o principal de la casa.1. m. y f. Criado principal a cuyo cargo está el gobierno económico de una casa o hacienda se expresa verbalmente cuando plasma su irrealidad. No puedo recomendar el libro de relatos de Antonio Rómar al lector. Del lat. lector.oris. 1. Adj. Que lee o tiene el hábito de leer medio, porque, a lo que parece, al lector medio no le interesa la investigación acerca de las posibilidades expresivas véase supra de un género, el relato breve, que tiene la mala costumbre de demoler las convenciones Del lat. conventio, -ōnis. 1. f. Norma o práctica admitida tácitamente, que responde a precedentes o a la costumbre que exige cuando abre un libro, ni parece que le interese el acercamiento a un estilo como pregunta. De preguntar. 1. f. Interrogación que se hace para que alguien responda lo que sabe de un negocio u otra cosa, como lasciva y desafiante pregunta. Ni le interesa, faltaría más, que aquello que lee cuestione las pobres agarraderas que nos sostienen, y que lo haga sin demagogia ni estridencias de salón. El nombre exacto de las cosas que reclamaba JRJ a la inteligencia es un laberinto más, ¿laberinto con g o con j?, y entrar en él sin hilo de dirección ni miguitas de pan ni ningún otro soborno al miedo provoca fascinación, excitación rayana en lo sexual, suspensión del tiempo y de los algoritmos. De puro meteoro está fuera de la máquina; es una espiral descendente a cuyo centro, como en las espirales hipnóticas de Duchamp y de los dibujos animados, no se llega si no es saltando de cabeza y sin coger aire, que ya habrá manera de respirar.

Salvo ese lector medio, fantasmal y estridente, que se ahoga en un vaso de agua.

© A.M.R.

(Lee un extracto del libro en El Laberinto)

 

©Alvaro Muñoz Robledano Nació en Madrid en 1965. Se licenció en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado los libros: “Fotografías junto al pecio” (Málaga 1991), “Hoteles” (Madrid 1996), “Cuartel de Invierno” (Madrid 2000), "Salvoconductos" (2006) ganador del III Premio Café MOn. Colaborador de ariadna-rc desde sus comienzos donde ha publicado su "Breve historia de la lucha de clases" (2003) y "Notas para un tratado de botánica de la oscuridad" (2007) junto a Pedro Díaz Del Castillo.

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