Abandono
por Francisco Javier Corbacho Palacios
A menudo acaricio el lindero de mi infancia
y veo el pueblo de mis padres
extendido, insomne, silenciosamentea airado
Desde algún claro de la dehesa rampante
una antigua casa ofrece su tributo
al imperio de los pequeños detalles:
paredes en detrimento, fauna indisimulada,
aperos desuncidos,
coronación de hartazgo y quietud
Los espectros se filtran en el patio precipitados
y cada día muere entonces cabalgando
sobre los ladridos de los perros
En mis pasos, ecos, en mi mirada, latidos,
en el susurro, vacío
Me inundo en el abandono de esta casa
desnuda a la sombra adherida,
desafiante ante todo delirio fisiocrático
Tiendo las alas en las aceras,
acaricio los linderos del futuro
no subestimaré más ni la rabia ni la idea,
ni las manos que cobijan
Todavía este abandono, mi abandono,
en los párpados genuflexos de las ventanas.
|