En el metro circulan gentes sin sueño,
Con su cetro pululan dementes con empeño.
Miradas perdidas buscando jeringuillas,
Gastadas vidas esperando entre pastillas.
Madres con niño, soldados sin fusiles,
Padres con cariño, delicados u hostiles.
Una luz mortecina ilumina los vagones,
La cruz de la heroína germina en ocasiones.
Mendigos errantes buscando dinero,
Amigos y amantes viajando con esmero.
Artistas, cantautores, vendedores y viajantes,
Arribistas, pecadores, pensadores y paseantes.
La moda urbana hace su presencia,
Y una boda gitana nace en su inminencia.
Puestos de africanos esperando clientela,
Prestos ciudadanos aliviando la tela:
Ladrones de mochilas, maletas y carteras,
En ocasiones lilas, porretas y horteras.
Bostezos, lecturas, fumadores que no fuman,
Rezos, pinturas, revisores que se esfuman.
Vigilantes privados, cámaras y televisión,
Amantes enamorados, macarras sin corazón.
Personas con prisa, estudiantes y turistas,
Busconas en camisa, currantes con revistas.
Todos viajan en metro, usuarios a diario,
Modos que encajan, necesarios de salario.