VERSOS

 

Sonia Rincón

 

El albur en riña; templado mide,
vela a la perfecta, si de la piel
uvas, rasos, de la perfecta mis
dioses predecibles, hondos gritarse
daños o las risas o las mudables:
de otro porvenir hasta nuestra per-
fecta remontando venas, en fuga,
en dolor: de otro futuro hasta nuestro
maíz, capilla, hasta atragantarse y
aquí nos gritamos también los claustros,
los surtidores más hermosos: cómo
la semejanza, los huesos, los cielos,
cómo si azares sajan estos que
sabemos catedral, no prescindibles.

 

© Sonia Rincón

volver a portada


a r i a d na