VERSOS

 

La letra falsa
por Rafael Pérez Castells

 

 

He leído muchos libros impresionado con la púrpura que impone la imprenta,

creí que la letra impresa era la palabra de los sabios.

Después empecé a pensar de distinta forma:

un hombre falso podría escribir, mas nunca encontraría el valor de su esfuerzo.

Y el caso es que había grandes libros, escritos por inmensos falsarios.

Podría citar alguno, y airear trapos sucios listos para la ocasión,

podría seguir contando lo que pensé hace mucho tiempo de los libros,

o cómo dejó de ser la belleza aislada sinónimo de lo que busco.

Cuando abro algún libro, incluso cuando lo abro con desaliento,

espero encontrar la voz que me vuelva a hablar de lo de siempre, y me
descubra lo desconocido,

que hable como compañero, y no como autor frente a un patio de butacas,

que me hable de las estrellas y de la vida, del amor y de las cartas abiertas,

y lo haga de esa manera que con el tiempo se olvida entre balances, ladrillos,

o cualquier habilidad que nos alimente.

No me importa que las balas sean el hilo de su discurso,

ni que un astronauta arregle las averías de su cápsula con alambre de jardinero,

únicamente que me hable una voz sincera.

Ya no temo descubrir - me irrita - el vacío a las primeras de cambio,

o a veces más tarde, cuando estoy casi seguro de sus palabras.

Pero apenas me complico, tiro el volumen, o lo vendo al peso

y continúo buscando una voz,

una voz para creer, para respetar a partir de ahora.

 

 

 

© Rafael Pérez Castells

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