No te engañes
El amor es posible.
Aunque sólo te encuentres
hombres de hierro
con pieles erizadas
de púas y clavos.
El amor es posible.
Aunque todos los brotes
aparezcan marchitos
y solamente quede
humedad en las lágrimas.
No te engañes.
El que tú no lo sientas
nada cambia.
Hay testigos que afirman
haber enloquecido.