PREMIO INTERNACIONAL DE RELATO PATRICIA SÁNCHEZ CUEVAS

PRESENTACIÓN · CONTACTO · NOVENA EDICIÓN



COSAS DE LA VIDA

por Gabriel Alejandro Campana


Segundo Premio categoría Internacional

9 ª Edición Premio Internacional de Relato Patricia Sánchez Cuevas

Cosas

Ilustración de Emilio López

 

Se procede a enrolar a la presente investigación a la paciente quince, de veintiséis años, en estado vegetativo aparente debido a traumatismo cerebral, ocasionado por accidente en motocicleta, en la que iba como acompañante, derivada por su doctor del Policlínico Municipal.
La paciente se encuentra en su hogar, al cuidado de su grupo familiar, compuesto por su actual marido, también de veintiséis años, quién se desempeña como operario en una planta industrial de la zona con licencia por tiempo indeterminado, y un niño de tres años, hijo de la paciente y de su anterior pareja.

El marido da el consentimiento para que la paciente forme parte de la investigación. Sin embargo, se niega a autorizar su traslado nuevamente al Policlínico Municipal para un correcto seguimiento.

Previa firma del consentimiento informado, se le informa al marido que el procedimiento se encuentra en fase dos de la investigación, con el fin de ser aprobado ante el organismo de salud pública correspondiente. Se le informa, además, que se administrará una droga experimental intravenosa (TKM-37), sin efectos secundarios registrados a la fecha, con el fin de establecer un enlace unidireccional con la paciente, a través de electrodos colocados en el córtex y un equipo electrónico de comunicación. También se le explica que el electroencefalograma realizado muestra un escenario favorable para su recuperación, presentando altas probabilidades de conciencia, a pesar de haber obtenido un puntaje de tres en la Escala de Glasgow. Finalmente, se le informa que el procedimiento no tiene costo alguno y que, mientras la paciente esté en tratamiento, podrán conservar la tenencia de su hijo.
Asimismo, se está dialogando con los familiares del conductor de la motocicleta para su enrolamiento, quien presenta similar estado al de la paciente y que permanece internado en el Policlínico Municipal.

Día cero: se instala el equipo de comunicaciones en el hogar de la paciente y se instruye al marido en su correcto uso.  Se le pide, además, una interacción periódica con la paciente, de tiempo limitado, con el fin de lograr una rápida evolución. Se le indica que las conversaciones serán grabadas a los fines de la presente investigación y que las primeras grabaciones sólo serán realizadas a efectos comparativos, ya que el suministro de la droga y la colocación de los electrodos se realizarán con posterioridad. A continuación, se transcriben las grabaciones del día cero:

“Hola flaca. ¿Me escuchás? Qué raro todo esto. No sabés la de aparatos que hay por acá. Parece la NASA esto. Bueno, el doctor me dijo que te hable, así que yo te hablo. Te extrañamos, flaca. Vení loco, decile algo a mamá. Dale. Decile algo.
Hola, ma.
¡Bien! ¿Viste como habla? Ya es todo un hombre. Flaca, esto es un bajón. Tenés que rescatarte, vos. El doctor me prometió que sale todo bien. Que te va a hacer hablar, no sé cómo, pero que te va a hacer hablar. Fuerza, flaca. Como cuando me venías a visitar a Olmos. ¿Te acordás? Te pasabas horas en la fila. Te aguantabas la lluvia y todo. Y también a ese rati botón que cada vez que venías a visitarme te quería desvestir para ver si llevabas un chumbo. Decí que lo pararon y lo pusieron en el molde. A vos flaca el único que te desviste soy yo. ¿Entendiste eso? Nadie más. Sólo tu maridito. Bueno flaca, después la seguimos. Te amo.”

Día uno: Luego de la toma de signos vitales, se procede a administrar a la paciente un miligramo por litro de sangre de la TKM-37. Sin novedades ni complicaciones. Se transcriben las grabaciones del día:

“Hola flaca. ¿Cómo estás? Hace un rato que se fue el doctor. Me gusta el doctor ese. El tipo habla todo sofisticado. Se ve que sabe. Es un tipo serio. Te inyectó la droga para que te recuperes. No, no te asustes. Es de la buena. Me dijo el doctor que la traen de Alemania. Y sí, todo lo mejor viene de allá. Con esa te vas a poner bien y vas a volver. Te extrañamos, flaquita. Ya vas a ver lo cambiado que estoy. Es más, cuando vuelvas te voy a llevar de viaje. Vas a ver. Nos vamos lejos. Un viaje exótico. Nada de la costa y toda esa gilada. No, nos vamos a Europa. O mejor, nos vamos a Alemania. Eso, nos vamos a Alemania. Todo re cheto. Ya vas a ver. Le voy a pedir al patrón careta ese que me dé el aumento que tanto me dice. Y si no, vamos con el sindicado y le hacemos quilombo. Vas a ver, flaca.”

Día dos: se procede a colocar los electrodos en la cabeza de la paciente para ser conectada al equipo de comunicación. Se presentan algunas diferencias con el marido, que son aclaradas oportunamente.  Se administra una nueva dosis de un miligramo de TKM-37.

“Hola pelada. Viste, no te digo más flaca. Te peló la bocha el doctor ese. Casi lo mato. Me dijo que así los chupetes agarran mejor. Estas horrible, flaca. Parece que tuvieras cáncer. A tu hijo le da miedo verte, pero ya se le va a pasar. Yo igual me acostumbré al toque. Al principio pensé, te tengo que confesar, yo me las piro y me enfiesto por ahí. A la flaca no la toco ni con un palo. Pero hoy tenías un pecho que se asomaba por el camisón y me quemaste el bocho. Es raro, pero me dio ganas de que me hagas un pete. Te extraño, flaca.”

Día tres: De acuerdo con lo establecido en el protocolo, se duplica la dosis de TKM-37. A continuación, se transcriben las grabaciones del día:

“Hola flaca. Yo de nuevo. ¿Cómo estás? Me vas a tener que perdonar. Ya sabés por qué. Me porté mal con vos.  Es que a veces me pongo violento. Pero flaca, vos sabés que es por tu culpa, también. Después vos te las pirás y yo me quedo escabiando. O me enfiesto con alguna de por ahí.  Y después nos quedamos solari con tu hijo. Ahora estoy joya. Me tenés que ver. No escabio más. Pero es que la última vez vino el jetón del negro y me estuvo contando cosas. Que te había visto con uno. Que te había visto con otro. Yo no sé. ¿Estamos bien nosotros? Hoy le cociné unos fideos al pomodoro a tu hijo. No sabés. Se los comió todos. ¿No? Contale a mamá. ¿Cómo estaban los fideos? Bueno, ahora no quiere hablar, pero le gustaron. Ahora se está largando a llover. Espero que no llueva fuerte como la vez pasada.”

Día cuatro: el equipo de comunicaciones presenta sectores deteriorados por la intensa lluvia de la noche anterior. Se le informa al marido que se debe trasladar a la paciente con urgencia, si desea continuar con el tratamiento. Se administra una nueva dosis de TKM-37. A continuación, se transcriben las grabaciones del día:

“No sabés el diluvio que cayó por acá. Se venía el rancho abajo. Tuve que tapar la máquina con el mantel de hule. Y a vos te tuve que mover con cama y todo. Pesás una bocha, flaquita. Pero mañana te vuelvo a mover al lugar de siempre, al lado de la ventana. Ya le estuve haciendo la cabeza al doctor. Me dijo que te quiere llevar de vuelta para el Policlínico, que la máquina es muy cara y qué sé yo. Vos de acá no te movés. Vos te quedás conmigo y tu hijo también.”

Día cinco: se observan signos de conciencia en la paciente, confirmados por el reporte electroencefalográfico y registrados en el monitor del equipo de comunicación. Se continúa administrando la TKM-37 y se le informa nuevamente al marido que la paciente debe ser trasladada en forma inmediata.

 “Me quedé pensando toda la noche en lo que me dijo el doctor ese. ¿Quién se cree que es? ¿Qué te va a llevar a dónde? Ni en pedo te lleva al Policlínico de vuelta. No sabe las que pasamos nosotros. Ahora estamos bien. ¿O no? No sé, no me contestás y no sé qué decir. ¿Estamos bien vos y yo? Sabés de qué te hablo. Me dijo el doctor que estas mejorando. Así que ahora que podés, quiero que me escuches. Sé quién está en el Policlínico. Tengo cara de gil, pero no tanto. Me lo contó todo el negro. Yo me quise convencer de que era mentira. No importa flaca. Salís de esta y empezamos una vida nueva. Nosotros tres. Con tu familia de verdad. No hay otra. Nos vamos a Alemania y todo eso. ¿O me vas a decir que el forro ese de tu ex te va a llevar? Viste como sé todo. A mí no se me escapa una. O crees que yo me como esa de que conseguiste un laburo a la noche. A mí no me mentís más. ¿No será que te estabas enfiestando con el gato ese? Y ahora seguro que te querés ir de vuelta para el Policlínico. Claro, querés estar al lado de ese, que quedó igual que vos por el palo que se dieron con la moto.  Vos sos de tu maridito, ¿entendiste? Sólo de tu marido que soy yo. ¡Quién carajo te crees que sos! ¡Yo soy el único que te toca y nadie más!”

Día seis: la paciente presenta contusiones en cara y abdomen. Se traslada la paciente en forma inmediata al Policlínico Municipal. A continuación, se transcriben las grabaciones del día:

“Hola flaca. ¿Cómo estás? Hoy te veo mejor. Ayer me asustaste. Tenías los ojos morados. La frente también. Perdoname, flaquita. Pero es siempre igual. Me haces calentar y después terminamos así. Sabés que es culpa tuya. Yo no soy así. Pero a veces me sacás lo peor y reacciono. ¿Qué querés que haga? Sabés que soy tu maridito y que te amo y que nos vamos a ir de viaje lejos para olvidarnos de todo. Ya vas a ver. Ayer hablé con el doctor y nos pusimos de acuerdo con el tema del Policlínico. Le puse los puntos a ese gil. ¿Quién se cree que es? Pero en el fondo tiene razón. Allá te vas a poner mejor y vamos a poder hacer más rápido nuestro viajecito. Así que te nos vas. Pero te vamos a visitar seguido, vas a ver. Cambiando de tema, hoy a la mañana hablé con el negro. Me fue a inspeccionar el Policlínico. ¿Viste cómo te cuido, flaquita? Me dijo que está todo piola por allá, así que te podés ir tranquila a instalar. Parece que el gato ese de tu ex fue boleta. Y bue, parece que no se aguantó el pobre el golpe de frente con el mionca. ¡Eh!, ¿qué te pasa? Parece como si te hubiera cambiado la cara. Estás pálida. No me vengas con sustos ahora. Te decía, murió hará una semana atrás. Si hubiéramos sabido, nos evitábamos una discusión. Y bue… Nada, cosas de la vida.”

Día siete: a las 4:22 horas, se certifica la defunción de la paciente a causa de cardiopatía isquémica.

El presente informe queda a disposición de la justicia.

 

 © Gabriel Alejandro Campana

 

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