índice del número

 

 

Estudio de una vida a través
de un número indeterminado de ojos
porEduardo Escalante

 

 

/ andar, andar, andar
sin burlarse del kilometraje. Sujetando
Todo cerca del pecho
            Es todo lo que los pies podían
hacer

/ Izquierda de la ciudad del nacimiento. No sabría decir
cuán al norte.
Día tras día la tierra
Emitía su veredicto
Raíces y brotes se soltaron más de una vez
Anduve deambulando de una habitación casi vacía 
a otra, sosteniendo al día adelgazando
Cerré mis ojos para mirar lejos
//  atravesar la hendidura oscura
Suficiente para hablar a través de mis sonidos
quería colgarlos de un árbol rebelde
esperando que sus ramas se convirtieran en líneas
rompiendo líneas // las raíces triturando maleza.
Encontrarme a mi mismo
Así estuviera el lugar desierto –
Uno mismo sin esconderse.

 

/Cada hora se convirtió en una puerta 
al interior
Nunca el corazón al revés en el aire.
Algunos índices desgarradores. Advertencias
Ronronearon en la piel.
no sabía
el cálculo de las promesas incumplidas,
// la cantidad de pasos 
necesarios para sacarlas de  la casa.
No pude ser viento incondicional.
No es fácil ir lleno de primavera
Con preguntas listas para descubrir raíces.
Intenté una y otra vez las líneas discontinuas,
intentando
Me sentí que caía desde el púlpito de una iglesia y aterrizando en 
mis pies // Colgé y desaté 
una indiferencia con mis venas, aún latiendo.
No puedo negar que caí a más de un crater
//  un grito rebanó el aire // Así existía
// ¿Quién habrá sido mi editor?
¿Alguien estrujó el papel y líneas se borraron?

            En la oscuridad, lo que más importa 
            es cómo se cierra lo que anuda la garganta y no 
            lo vacía que está. Todavía recuerdo esa noche.

 

/Persistí afilado a través de la metamorfosis curativa.
//el tiempo era propicio, descansaba, de repente,
el cuerpo desnudo brilló.
No quería nada más que mis respiraciones,
Las raíces de la vida lo más importante
// listo para no abandonar la piel que dejé atrás,
// las llevo escrita en mis mejillas

            Escuchar,
            una
            gaviota
            circulando
            circulando
            escindiendo el aire
            tal vez
            reparándolo
            una pluma cae

 

/ Hubo un perímetro derribado y más allá de 
los frágiles días
Caminar en grande
            Caminar el ancho
Abriendo espacio entre las puntadas
Acallando los sonidos fantasmas
Removiendo el hierro
//golpe a golpe // del rostro de la ciudad
que trataba de olvidar

            Me arrodillé para armar lo que podía,
            eso sí, observé el arriba, siempre hay algo a tu alcance.
            Me habían dicho que caminar solo
            Era una especie de rendición

Miré alrededor y vi naturaleza muerta,
La vida se había movido a algún lugar.
Me entretuve abierto a todo, unido a todo,
Entrelazando mi sangre con el murmullo del mar
Debajo de un haz de luz originaria,
Tan libre, desplegándose en mi sien.
El cielo parecía listo
Para tragar todo detrás de la cerca de alambre.

/Me acosté y soñé que escapabamos por 
nuestras espinas y entrabamos en un bosque 
bíblico con aves anaranjadas
torciendo el tono del dolor,
            //desviando mi sangre a un lugar seguro
            // rocé de manos,  la mirada de tristeza, ya no merecedora
            de hospedaje, ahora solo cenizas.

 

/Sombras persistentes, imágenes constantes obligan a las retinas a cargarlas en lunares frágiles. Montañas vibrantes de cercanía solar, lluvia sin precedentes, flores invisibles posibles para crear bajo tanto cielo, mucho fuego cromático, mucha conjetura en el lugar. Durante la noche, el aire bajaba, inclinándose. El cerebro en su correa seguía trabajando, para eso el lenguaje humano.

 

/ Empaqué la ciudad en mi maleta
Para el siglo siguiente.
Aprendí a mentir con Dios,
Cosas que solo puedo decir en la oscuridad.
Días me mantuve esperando,
Lejos del invierno,
Curando un apocalipsis.
El nervio óptico diluyó la voz de la sombra

 

            Recé para que a mi oración
            la atrapara un trueno
            o la masticara suavemente una estrella
            El silencio aquí,
            su océano.
            Nada se despertó a mitad de la frase,
            Las espinas quedaron aturdidas.
            Dependemos del agua suave.

 

// Belleza a pesar de la luz incierta.
Seguí paleando piezas de zapatos.
Adicto a las algas asadas.
Aprendí que dormir también es un sentimiento.

¿No sería genial?
Soñar con las gloriosas secuelas de la jalea real
y no con un zumbido de defectos

Pero nos toca tanto de
otra manera. El precio de
la sinceridad es alto
como a los pájaros comenzar un himno.

Había demasiados saboteadores protegidos
por un muro de cuerpos impenetrables.
Decidí continuar pronunciando más allá del
libreto sancionado.

Imaginé una hilera de pájaros
como la medida de la luna,
mi alma girando en un satélite
me enteré de la mentira del azul,
tramos distraidos de nuestras mentes.

Huidobro y Neruda me ayudaron a entender
cuando uno desaparece debajo del
sonido de su propio galopando
y el pecado se apodera del vacío de
nuestra propia humanidad.

Siempre con un ojo abierto,
Atento a cuando las nubes cierras sus opciones
Y si el aire se rinde al miedo.

 

/ Después de haber pasado toda mi vida cerca del mar, estuve en una parte muy circunscrita de una playa, de pie y mirando el horizonte con la certeza de innumerables incertidumbres. Los pensamientos eran silenciosos como sombras, oscuramente torpes al maniobrar en la noche y acercarse a una idea sobre algo. Un valle puede ser verde y extenso o puede ser un valle de trincheras. Un nombre me recordaba a una ciudad o un campo de exterminio en sus suburbios. Y dos palabras limpias, el éxodo de un pueblo. Jaulas y los cazadores son el peor tipo de parcela a girar. La vida humana es compleja y paradójica. En ese cielo quería mantener el vuelo y la caída a la vez. Los pulmones no se dispersaron en una elipsis torcia. Temblaron las secciones de desconcierto. El amor, el sabor de las fresas inundando mi boca. El futuro acumula  su materia debajo de la superficie de la vida. En la historia, el ser humano se ata para poder escuchar. Quiere saber si la música lo derribará. 

 

/ Las horas noctunas me revelaron  
Cómo se anida la ruina en la galería de los pícaros al aire libre.
Todos sus caminos conducían a zanjas.
Guardamos todas las contraseñas de nuestro santuarios.
Nos esforzamos y desnudamos. Pusimos nuestras novenas en té blanco.
Al mediodía nos arrodillamos, en oración, en dirección a esa iglesia.
Ahuyentar a fantasmas pixelados,
//dejar que el oráculo queme sus ropas.
No queríamos morir con la escritura de un extraño,
Salmos de hojalata y ripio. ¿Cómo hacer partera a la verdad?
Estuvimos un momento en la negación a la expansión de la luz.
Cuando el sol se quiebra puede ser una especie de
Cárcel. Dimos pasos en falso en la galaxia oscura.
Mas la condensación 
de la luz hizo cielo con nuestras pulsaciones.

El viento sopla, todo se disuelve:  injusticia, 
traición, desgracia, rabia, indiferencia
.

 

Rostros, manos, palabras: cae el inventario del miedo,
Ya no una mirada con una habitación perdida en el interior
//tampoco un raspado de sílabas con registros caducos.
Saludamos a nuestro destino más cálido,
Donde lo extraño permanece encantador cada primavera.

Uno se pone un traje viejo que el corazón usa,
la paz llega, es un misterio.
Vuelve el horizonte cargando nubes alegres
En sus espaldas. Las flores se emocionan
Con la llegada de las abejas y las suculentas aplauden.
Me hago parte de sus ceremonias. Las espinas
Tienen sus alas caídas.
Se desata lo real. Un minuto agachándonos para recoger
La hoja caída y frotar sus bordes dolorosos,
Al minuto siguiente, ya no hipertenso.
Salir libre de la pelea de las olas de lodo.

 

/Agité la aguja ascendente de las cicatrices
En la mezcla de metal del océano.
Dejé que las fantasías me inundaran,
Un golpe interior, raspaban, raspaba,
nacidas en un vecindario de colores,
lejos de las lecciones del pecado.
Las saqué de los matorrales hacia la luna creciente.
Encontré una imagen del punto rojo palpitano en un árbol.
el deseo está lleno 
de distancias infinitas.
perímetros se derriban
abriendo espacios entre las puntadas.
Pensé que sabía la magnitud de
los peligros de mi mundo que se 
proyectaban en el laberinto de la cueva, 
pero algo se abrió paso a través de. 
Comprendí que este mundo celeste nunca ha necesitado
Una manzana podrida menos un abeja
que no conoce sus límites.
Fue falso pensar que los deudores no me iban a cobrar.
Estaba listo para agarrar 
las ramas más cercanas y columpiarme.

/ tantas formas de perderse, tantas formas de perderse,
tratar de amar olvidando lo que viene antes,
el vacío se derrama donde nadie lo quiere
Hace unos segundos subí
una confesión: No puedo soportar tantas
formas de deslizamiento de la tristeza,
desplazándose los yo de cueva en cueva.

/ tanto conocido atrapado y con las marcas de las garras
El color blanco con mandíbulas de óxido
Carcomiendo cada poro de nobleza
Y enredándose en una existencia perforada
Hasta que el cuerpo se tranforma en cabos sueltos

 

/ la luz bailaba 
todos los días y las noches, 
hilvanando mis heridas,
No porque hubiera palabras equivocadas.
Decir el nombre, si hay guerra
o uno parezca un árbol caído
//no es fácil
Estuve demasiado cercano a rendirme,
Pero quería revelar otras horas, palabras libres en ellas.
Ya tarde en la noche miré al cielo y recé:
Si soy tu hijo!
Mi esqueleto dejó de palpitar en muros borrosos.
//Mantener, mantenerse.
//La gravedad de la historia puede quemar capítulos.

 

/ La muerte me mostró demasiados recordatorios,
deja demasiadas manchas con sus zapatos sucios. 
No es fácil girar la rutina de la mente
Y chocar con lo que ya no existe.

 

/ De vuelta del viento,
 me pregunté si mi brújula cambiaría alguna vez. 
           El sol no necesitaba más calor, 
¿por qué debería hacerlo? 
A veces, cuando tratamos de hablar, 
ni siquiera podemos tartamudear.

Si miras algo lo suficientemente cerca, 
pierde su forma. 
Mantuve mi distancia. 
Tenía que hacerlo.

/La luz hizo su artesanía. Mientras el sol vagaba 
me paré y miré el vecindario,
Pensé en una historia
que amaba, la forma en que la abuela desmantelaba
el pan. Tiempo de fe, recuperé hermosos pétalos de mi mismo. 
La soledad es un tiempo pasado con el mundo.
Aprendí la tierna gravedad de la bondad.
Si estoy enfermo, sé que cuidarán de mí,
Oh sí, por supuesto, por supuesto.
Mi mujer siempre tiene sus manos a la luz de la luna.
Siempre tiene una receta fresca,
Especial para bendecir.
Al final, si debo doblarme,
combatiendo fuego con fuego.

Estoy tranquilo. Incluso en la muerte hay sacrificios.
Al final, ¿qué arte fui: hoja de roble inmaduro,
una ventana sin pulmones, una canción disfrazada,
si las pisadas asomaron más allá de los escombros,
Si el libro fue denso en mis manos,
parte de qué o al menos que?
Lo dirán antes de Dios. 
Es difícil ser un santo y difícil fingir los pecados,
No pude sostener el agua bendita
En mis dedos.
Eso fui, las rodillas desgastadas.
Claro que todo el mundo puede olvidarnos.
Uno es una pequeña música lanzada por el universo,
Déjenme creer que nací para acallar a Satanás
Como un verdadero y escuchar el soliloquio del agua,
Todas la voces, todos los nombres.

 

/ Arcos de gaviotas pulían el cielo del planeta, la luz que se arrastraba por las ventanas, una línea de pesca en el agua y danza de las algas, la iglesia inacabada, el bosque con problemas pendientes, un tubo verde-azul debajo de las rodillas. Temblor de las olas explotando en las rocas. Veía cómo la luz se extiendía día y día permitiéndole dormir en paz. Cada pieza de la vida, como las notas de un universo más grande, se construyó a partir de fragmentos dispersos que permanecían conectados por una línea, a veces invisible, cruzaba el espacio que denotaba distancias, tiempo, vacío y silencio entre una pieza y otra, mostrando lo posible y relaciones infinitas que existen entre las cosas. La bendición bebía de las olas del mar. Nada distorsionó mi esperanza, ni la comedia kitsch, ni la puerta redonda. De la nada, guardé una taza de silencio y sostuve pensamientos como monedas brillantes. Ya sabemos el siguiente paso si caemos en la profundidad oscura. Sientes que el universo se apresura por sí mismo para llenar tu cofre.

/ Ya tarde, miré el horizonte.
Reparar mi vestimenta,
de todas formas. Dije Amén. 
No puedo imaginar mis sueños vacíos
o deseando ser cualquier cosa.

 

 

 

© Eduardo Escalante

83ariadna