El éxito de los fracasos / Un hombre...
porJavier Gonzalo
El día a día de las estrellas.
"se abrocho la corbata,
el corazón”.
J.A.Valente
El éxito de los fracasos
Corrían las 10 y 10 de la tarde y José seguía mirando como siempre el reloj ensimismado esperando que la entrevista diera resultado. Se solucionarán, ya, de una vez sus problemas económicos y pudiera hacer una vida normal: comprar algún detalle su mujer, llevar algún sitio a sus hijos... con eso bastaba.
Al final salió un hombre encorbatado Y con cara gris le vino a la cabeza el libro de Momo no sé porqué y tragó saliva.
-por favor, señor Ramírez, pase.
Entró en el cuadrilátero, esplendoroso de paredes calculadamente metálicas. Sacó de su cartera el espejo de sus logros. un folio mal rebuscado con su trayectoria como notario.
El hombre, sentado, recogió el documento. lo leyó.
Se hizo un silencio.
Le miro.
-¿Está usted casado?
( si fuera mujer esta silla estaría acordonada por la trágica muerte de una esperanza)
suspendió la mirada, como intentando aterrizar sus anteojos. y cayó sobre él, expectante de familia.
Quizás, un rinconcito le bastaba. Tres dígitos en su cuenta los domingos.
se levantó de la sala
y salió
La barbilla como un velero al oleaje de un Atlántico sin conquistar.
Como una chiquilla, esperando en su primera cita, la fe silenciosa de una frase.
Espero que me llame
Un hombre...
Lleva zapatos de cartón
Y un enjambre como cartera.
Viste con disimulo...
Saluda cortésmente
La mano; un beso; la soledad.
Tiene dibujado cicatrices en la espalda
Y el reloj.
Y camina, aún así, lentamente
Por la gran avenida respetando el paso del automóvil, el semáforo, la luciérnaga.
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