Memorias de la revolución cultural/Conejitos
Luo Ying
Madrid, Visor, 2014
por Álvaro Muñoz Robledano

Desde luego, éste es un libro en el que es difícil encontrar acomodo. Desde la biografía de su autor, hijo de un represaliado por la Revolución
Cultural, joven guardia rojo él mismo, y hoy un día uno de los mayores magnates de la construcción en China, pasando por la desnuda crónica de los años más oscuros de un régimen oscuro por sí mismo que conforma la primera parte de este volumen, hasta el texto final, que danza en un escenario armado de alucinación e ironía. Memorias de la Revolución Cultural es un largo poema fragmentado en secuencias rápidas, crueles, espasmódicas, narradas con frialdad y fatalismo, sin lugar para el desahogo o la redención, ni siquiera como metáfora en un proceso narrativo implacable en el que, según el autor, aún se halla inmersa China, al no haber asumido la verdadera crítica, en forma de asunción y depuración de responsabilidades, que toda sociedad necesita para salir de la psicosis. Sorprenden la lucidez y la parsimonia, más propias de un cirujano, con que el poeta Luo Ying se encuentra en su presente y en su pasado simultáneamente, horrorizado y superviviente. El presente descarnado se muestra en el segundo poema de este volumen, Conejitos , un poema en prosa de una intensidad extraordinaria, donde se contempla la vieja lucha entre el sexo y la muerte en su escenario natural: la ciudad, una ciudad compleja, consciente de sí misma, de su dinámica económica y su capacidad de aplastar; una exhibición de dialéctica y de lenguaje, de creación y acción en el pensamiento. Lástima de los no pocos descuidos de la traducción, que consiguen entorpecer una lectura que reclama su continuidad y su violencia. © A.M.R.
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