Tres poemas
porLorenzo Spurio
Ya basta con las fábulas
No era tiempo para fábulas
e idiotas chanzas, aquello.
El sol calentaba la hierba,
el aire y el cemento,
pero no a mí.
Caminaba sólo
reflexionando tonto
mientras me embarullaba
al margen de una acera
quebrada.
Un gato sin cola
Corría gallardo
Brincando feliz
en un prado
no muy lejos de mí.
La infancia violada
La atroz verdad había sido revelada
y otra vez el mundo
tomaba parte a su ínfima crueldad
Nada que decir
Psicólogos frívolos, abogados buitres
y títulos cubitales de ébano.
La radio crujía,
la tele gritaba,
me espejaba
para recordar a mi mismo
come fuera.
He visto pétalos frescos
despegados de sus tallos
en un nuevo día de Mayo.
Y he llanto
delante al espejo.
De repente
Los espesos cables eléctricos
tal vez habrían resistido
pero luego había preferido
ir sobre seguro.
Tomé un viejo fusil
en un armario rinconero
y soplé el polvo.
Mi abuelo lo había honrado
en la caza, pero ahora
honor a las armas!, pensé.
Eolo fastidiaba aquella plácida quietud
y Tánatos vigilaba supremo
dando unas ojeadas de desafío al Hado.
Apreté de repente;
una langosta mutilada por un gato
fue la última cosa que vi.
( Traducción del autor )
|