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Poemas
porAimón Solórzano

 

 

Ai

*

qué principia esta que huye

con sus muslitos chorreando

la presencia del viejo que tocó el aullido de este lobo

su patita aún tiembla

pero qué rejega la muy muy

ni cómo besarle los labios ni la espalda

ni cómo ayudarnos digo

son las horas de trocar el gozo

que es extremadamente contagioso de amor

o como quiera que eso se diga a falta de mejor nombre

 

no tengo ansias de su mano paga la palabra frenético

tendremos que aplicarla si se murmura inminente

como si el cafishio fuese desconocido para la desgracia

me intimida esa cifra que sabe decir completa

me intimida su nombre de origen latino que sabe traer alegría

y sus ganas de decir le quiero

 

aquella noche corrió como loca

la otra noche sonrió por un beso

y otra noche imitando este aullido escarbó un vientre

 

me dicen que no era a pesar de haber sido como creí cierto

me dicen que el viejo era más joven que un niño

y sin saber en verdad lo que quiero

digo que conozco sus encías

la espera de horas frente a su casa

 

mas no todo esto es cierto

y puede que no recuerde los hechos realmente como ocurrieron

 

ahora la cubren con nylon negro

parece que respira la muy trola

 

aquí se acercan los parientes de la loba que digo

 

un movimiento involuntario el de su cuerpo

casi arañando los anaqueles del sexo urdiendo las tripas

degusta la trompa de Falopio con su lengua el tiempo

que ya no late su corazoncito

que ya la llevan para siempre jamás

que ya su gusto y la mancha de semen sobre la falda

que aún guardo un beso de más

qué histeria qué mendrugo qué persona qué poema

 

*

se requiere para nuestra prole

en sublevación desde su nombre

ese nombre de ser cualquiera

a poco de resucitar con moho

eso de revivir

de dar aleluyas después de mocos y lagrimones

ay qué miedo pero mucho miedo

si la vida en realidad un carnaval un carnavalito

fuera

 

*

criadero de habladurías como de trenzas

que aprendieron la música de entre cuantos supieron dejar las bocas de hileras de carne

de ese hoyito palaciego en la negrura de su monte

inherente o voraz meadero de labios oscuros

el lugar de entonces con su sarna tradicional y su olor a humo a pececito en el acuario

su falta de hambre en la hora musita

como escuerzo amaba entonces fieras que se lastiman

y sueltan su escollo

quién va de aquí dentro

dejar las bocas las hileras en el no corazón de carne lamer aquello que se niega

porque sí

porque así debe ser porque sí

 

 

A Fray Bentos

Para mis amigos,
los poetas uruguayos.

 

hay en Fray Bentos

una maligna mirada de la lente perdida

en la desesperación de un río hecho de consciencia que se adentra

ahí donde los pescadores hacen como que hacen

arrojan su oración-suerte que roba la vida

a ese pececillo en lo inefable

melodía errónea como esos altares ancestrales

 

hay más de dos veces en Fray Bentos

un lugar en la espalda para ti

 

¿hay un secreto más común que el encierro bajo el agua?

 

entre los anzuelos que se esconden en las aguas bifurcadas de rojo

 

 

 

© Aimón Solórzano Millán. Paramaribo, Surinam (1994) Hijo de padre guatemalteco y madre panameña. Actualmente radica en Buenos Aires, Argentina, donde estudia Filosofía. En el año 2003, a los nueve años de edad, con el cuento en español "La tarde con escarlatina" ganó el primer lugar en la ciudad de Totness, Surinam. Es autor de un libro de poemas titulado "La nefasta cabeza de Inkerman" (2013). Es aficionado al ajedrez, a las barajas y al buen vino.

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