El lobo
porKatya Torres
Qué bonito es tu sacrificio humano, Caperucita
vas hacia tu abuelita, tu cestita
en tu mano, balanceándose, sin cuidado
sin preocuparte por nada.
¿No te ha advertido tu madre, que no hables
con extraños?
¿Y cómo piensas, criatura
que ha sobrevivido esa pobre anciana,
sola enferma y vieja todos estos años
en mitad del bosque, en su humilde cabaña?
Ya oye en su umbral tus pasos, y se relame,
lentamente, en su cama,
sus ojos grandes, sonrientes, sus dientes
blancos de baba.
|