Días naturales
David Fernández-Viagas
Madrid, Chiado Editorial, 2014
por Álvaro Muñoz Robledano

Tienen algo de viejo apotegma zen los relatos de David. Yo diría que tienen mucho: la sorpresa que guardan a pesar de no ocultar nada; la simultaneidad con la que los personajes son observados por el supervisor que los clasifica sin ningún atisbo de cercanía y el enamorado que quiere, y consigue, respirar junto a ellos, con ellos; también el paseo por una narración sin sobresaltos ni piruetas pero absorbente... aunque tienen mucho de ellos mismos y que se me ha antojado intransferible a ningún otro relato: la magia sin truquitos pseudo-caribeños, la naturalidad en la escritura, la cortesía para con el lector, el humor sin acidez, la elegancia de lo obsceno… Días naturales no es sólo un magnífico libro de relatos, articulado en un crescendo de contención e intención que supura inteligencia; es, además, una muestra de lo mucho que aún puede contarnos la narrativa breve, el género maldito y maravilloso, cuando quien se atreve a ella mira a la mesa de al lado o a la acera de enfrente. No es necesario irse más lejos. Un lujo.
© A.M.R.
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