El ViajeGalleta con café
porAdrián Mendieta
En la oscuridad vacía de mis ojos,
sobre la soledad insana de los domingos en la tarde-noche,
mis labios
se invaden por una sustancia negruzca,
amarga.
Acompañado de galletas artesanales,
en la futilidad del espacio-tiempo,
Exploro con la lengua
la suavidad del líquido que se apodera de mi interior.
Mezclo desdicha con soledad,
ansia y desamparo.
Cosquilleos me invita a llamarte,
pedirte que seas esa combinación
a la que mi boca fue sometida.
Te suplico que te conviertas en una
galleta y te disuelvas con café en mi boca.
A veces uno cae en el abismo del deseo.
Y un rumoroso cielo se condensa.
La música festeja.
Ya en el abismo uno vuela,
se extiende como el mar y no encuentra dique
que soporte la fuerza del oleaje.
Uno se aísla
en letras, café y libros.
En praderas
que lo seducen hacia aquella mujer deseada
hacia la sal de una boca
o la humedad de un pecho.
Sucede que a veces,
uno no es correspondido.
sólo le queda el deseo de un sagrado atardecer,
y la hecatombe de ilusiones,
los cráteres del anhelo.
El tiempo marcha sin responder,
uno percibe el mundo,
percibe el vacío,
suspiros flotan en el aire
se estampan, chocan,
uno se contempla solo y confundido.
del poemario “Temporada de párvulo”
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