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Importan / Este árbol o cuerpo / Las palabras
por Javier Úbeda Ibáñez

 

 

 

Importan

 

Importan los años vividos

con su suma de ausencias,

anhelos y nostalgias.

 

Importa todo ese tiempo que dejamos atrás.

Pero sobre todo el que tenemos aún por delante.

 

Importan los sueños: trabajar y vivir por ellos,

hacerlos realidad, tener nuevos

y maravillosos sueños,

incluso aunque solo sean quimeras.

 

Importan los amigos, su cariño, su apoyo,

los momentos compartidos con ellos,

su constante alegría

que nos allana el camino y nos lo hace agradable.

 

Importa cuidarnos, conocernos bien

a nosotros mismos, amarnos

y saber regalarnos gratos momentos.

 

Importa saberse únicos, valorados y queridos,

pero, ante todo, sobre todo, importas tú, amada mía,

no hay nada como amarte y ser amado por ti.

Porque amar y ser amado:

importa, y mucho.

 

 

 

 

Este árbol o cuerpo

 

 

Mira este es mi cuerpo,

repleto de nidos, hojas y frutos

como un árbol, un árbol

plantado en una tierra

fértil de sueños y deseos.

 

Contempla sus verdes ramas,

extendidas hacia ti.

desde su copa se puede divisar

el firmamento entero repleto de estrellas.

 

Te cuento un secreto:

sueña contigo, a ti se ofrece cada día, cada noche,

y hacia ti se extiende con toda su fuerza.

Además, tiene una risa estival

y savia, constantemente, dulce y renovada

por ti, para ti...

 

Y a su alrededor crece la hierba

con un verde esperanzado

por si te decides…

por si decides a amarlo y a aceptarlo.

 

Ven, amada, siéntate a su vera

tendrás sombra y también luz.

 

 

Las palabras

 

 

Antes de las palabras:

Silencio.

Después de las palabras:

Silencio.

A dónde van las palabras mientras tanto.

 

Ahora viajo en mí, y ahondo en este viaje

lleno de frondosos valles de conocimiento,

y escucho en silencio su no ruido,

su absoluto y revelador mensaje.

Trato de encontrar entre todas las palabras

las que ahora quiero, las que necesito

para expresarme.

 

Pero a veces se me resisten,

se me escapan, corren como el agua

de cascadas entre las rocas,

rápidas fluyen hacia algún destino

que desconozco y no puedo atraparlas.

 

A dónde vais, les pregunto.

Esperad, os necesito para saber

lo que quiero…

lo que siento…

Y detengo su paso y el mío

en el silencio.

 

 


© Javier Úbeda Ibáñez

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