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Desierto
J.M.G. Le Clézio
Tusquets
por María Aixa Sanz
"Ese gran silencio que pasaba
sin descanso por las dunas
estaba en el fondo de sus cuerpos,
en sus vísceras.
Éste era su verdadero secreto..."

Ahora es ‘DESIERTO’, lo mismo me ocurrió con ‘Onitsha’ y con ‘El buscador de oro’.
J.M.G. Le Clézio siempre va a estar unido a mi vida, es una certeza.
Sus novelas son de esas que el lector coloca en la balda dedicada para la relecturas de su biblioteca.
Leyendo ‘DESIERTO’ (Tusquets) me ha ocurrido lo mismo que me ocurrió con sus anteriores novelas, el ritmo que LE CLÉZIO da a sus narraciones, las lejanas leyendas que cuenta, la cercanía del corazón, la suavidad del paso de las páginas, el no querer acabar, la belleza misteriosa y salvaje de las historias hace que una estas lecturas al hombre al que amo. Puesto que son propicias para leérselas al oído. ‘DESIERTO’ desprende una aroma de serenidad y al hombre que amo en una tarde de tormenta le tuve que decir escucha y él escuchó la historia que contaban mis labios y que había escrito Le Clézio y también junto a él, junto a mi amor, también la escucharon Fintan y Maou desde su veranda, y Laure y Mam y Ouma y Ali.
Si, estoy segura de ello, Le Clézio posee la magia de sumergirnos en territorios foráneos y la escritura de Le Clézio alberga una trampa, una especie de sortilegio, que por la abertura que nos abre para que nos descolguemos en otro mundo, en ese vivido y tan bien plasmado por él, quiere que no lo hagamos solos. Quiere que nos llevemos de la mano a un ser querido. Yo siempre cojo de la mano al hombre de mi vida, al que amo, para contarle hasta el final de los tiempos, en tardes de tormenta, en el bochorno del verano y del desierto, bajo las estrellas o entre el viento, las historias que J.M.G. Le Clézio ha escrito. Historias profundas y serenas. Me gusta imaginar que Le Clézio al escribir desde niño y no parar ni siquiera un instante se ha convertido en una especie de chamán y ha conseguido crear historias para que puedan leerse los amantes al oído y que la vida les resulte preciosa.
‘DESIERTO’ es una hermosa historia y Lalla su protagonista descendiente de los hombres azules del Sahara después de oír hablar de sus antepasados decide volver a sus orígenes, desde el Mediterráneo hasta el Sahara, puesto que en su sangre, en su piel, está grabada la memoria de las dunas, del silencio, de la libertad y la trampa que es el desierto y aunque la vida le ponga decenas de escollos que sortear. Lalla siempre querrá regresar al desierto, como se quiere regresar siempre al cuerpo de quien se ama.
© MARIA AIXA SANZ |

© María Aixa Sanz . (España, 1973) Escritora valenciana. Tiene publicadas las novelas “El pasado es un regalo” (2000), “La escena” (2001), “Antes del último suspiro” (2006) y “Fragmentos de Carlota G.” (2008). En mayo del 2008 publica el ensayo “El peligro de releer”, recopilatorio de los artículos literarios, con los que colabora en diversas revistas de España y Latinoamérica. En Junio también de 2008 la Editorial Séneca publica el libro “La escritura del no” que recoge sus artículos más importantes junto a los de una decena más de escritores profesionales. Ganadora de varios premios de narrativa breve, relato y cuento en distintos idiomas.
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