RESEÑAS Y ARTÍCULOS

A R I A D N A - R C . c om

[número cuarenta y tres edición primavera 2009]

J U N I O

 


i m p r i m i r 


v o l v e r

 


Guerra mundial Z
Una historia oral de la guerra zombi
Max Brooks

Córdoba, Almuzara, 2008

por Álvaro Muñoz Robledano



 
Me prometí a mí mismo que nunca haría una reseña de este libro, porque toca asuntos demasiado íntimos para mí, créanselo o no y que cada cual lo interprete como quiera. Pero ya saben en lo que quedan las promesas solemnes, al menos las mías. Ante la resurrección de los zombis, como género de momento, no seré yo quien se quede con las ganas de gritar "ya se lo dije" cuando alguien se refiera a este libro, uno de los mejores que se han escrito y editado en los últimos años.

Cuando George Romero creó sus zombis logró algo más que revivir un género, el terror, prácticamente cadáver por aquel entonces.  Romero hurgó en nuestras pesadillas para hacerlas perfectas, habitables. El monstruo "clásico", vampiro, licántropo fantasma, momia o criatura rediviva, guardaba algo de nosotros mismos; víctimas de una maldición, de una enfermedad no elegida, prisioneros de su nostalgia o del amor inalcanzable, buscadores desesperados de la paz eterna, el reconocimiento de su identidad dejaba un resquicio en nuestro terror a la empatía, a la esperanza o a la sensualidad. El zombi, mero depredador instintivo, sin memoria, sin conciencia, simple carne muerta que ni padece ni siente salvo la necesidad compulsiva de devorar humanos vivos, simplifica bastante cualquier disyuntiva: o se sobrevive, o se muere. No menos importante es que el zombi permite sacar el armamento y disparar a mansalva a la cabeza, rasgo primordialmente estadounidense, aunque en el ámbito hispánico no nos apañaríamos mal con hachas, azadones y garrotas. El zombi es peligroso pero torpe; su fuerza está en su crueldad y su número; no siente, no piensa y no hay posibilidad de comunicarse con él. Sólo cabe acabar con él o acabar con él. ¿A alguien se le ocurre un enemigo más apetecible? El zombi es la perfecta metáfora del islamista, del negro, del neonazi, del latin king, del gitano, del antisistema, del mendigo... del otro, sin paliativos ni conmiseración, el perfectamente ajeno sobre el que podemos descargar nuestros instintos. No olvidemos que parte de la parafernalia zombi es el fin de la sociedad organizada y, por tanto, la licitud del saqueo y de cuantas mañas sean precisas para garantizar la supervivencia. El fin de la sociedad organizada supondría, de paso, el fin de nuestras frustraciones. 

¿A que mola?

Pero ¿acabaría realmente la sociedad organizada?

Max Brooks ha rastreado la realidad en la fantasía; ha reconstruido la guerra en que la humanidad se enfrentó a su extinción (perdón por utilizar la frase de la solapa) para descubrir que no fue tan distinta a cualquier guerra anterior, que el miedo nos lleva a negar lo evidente, que nuestras pesadillas yacen veladas en un cajón que hemos decidido no abrir, y que cuando se manifiestan, cuando se muestran con toda su inaceptable realidad, entonces entregamos toda nuestra esperanza al poder, a cualquier poder, al que concedemos cuanto ni siquiera nos ha pedido a cambio de que nos libre de la hecatombe. Ante los muertos vivientes resurgieron los estados religiosos, las leyes marciales, los muros en las fronteras, los golpes de estado y las políticas de apartheid. La historia de la guerra Z está conformada por decenas de voces, reconocibles, magistralmente entonadas, personales. La transcripción de sus relatos es ágil, intensa, de una riqueza que muchos novelistas al uso desearían para ellos ya. La aberración que Brooks propone no es ni más menos que la aberración que vivimos a diario. Tan sólo se diferencian en ciertos hábitos alimenticios. Un libro magistral como pocos, narrado con avidez e inteligencia, cruel, sarcástico, certero. Quizás Max Brooks quiso escribir una parábola, pero ha logrado una novela de terror, una novela terrorífica como pocas.

 



A.M.R.

1

© Alvaro Muñoz Robledano Nació en Madrid en 1965. Se licenció en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado los libros: “Fotografías junto al pecio” (Málaga 1991), “Hoteles” (Madrid 1996), y “Cuartel de Invierno” (Madrid 2000). Colaborador de ariadna-rc desde sus comienzos donde ha publicado su "Breve historia de la lucha de clases" (2003). Su último poemario "Salvoconductos" ha resultado ganador del III Premio Café MOn 2006.

Arriba


Casi sin querer
Javier Vázquez Losada

Tegueste, Baile del Sol, 2009

por Álvaro Muñoz Robledano


Un poema, en el fondo, es algo muy sencillo:

es un acto de valor:

reconocer en cada fragmento su segunda lectura, o su lectura imposible, o su lectura olvidada.

El verdadero poema desvela aquello en que se fija, y lo desvela estrictamente, despojándolo de los velos con que se oculta.

Si el tema del poema (como reza el clásico aforismo) es siempre la poesía, quizás se deba a que el proceso de desvelamiento es de tal intensidad intelectual, de tal variedad cromática que desplaza a la mirada ciega y desinteresada con la que habitualmente nos movemos. Dicho de otro modo: la verdadera realidad es la del poema. Que esté o no escrito, que sea o no escribible, es otra cuestión, y en muchos casos, baladí.

No lo es que sea alcanzable, porque pocas veces lo es.

Ése es el acto de valor del poeta: exponerse como tal, a pesar de los escasos réditos que le esperan, a pesar de decidir no tomar su parte de las diversas falsedades con que nos revestimos.

Javier Vázquez escribe no acerca de sus poemas; escribe acerca de la posibilidad de escribirlos, de su pervivencia más allá de su enunciación o, por el contrario, de su inmediata desaparición tras ser descubiertos. No son las palabras aquí impresas los verdaderos poemas; lo son la fortaleza con que el poeta Javier Vázquez hace de ellas sus gestos y su rostro. No es mi costumbre transcribir en la reseña fragmentos de lo reseñado (me parece un truco barato), pero me salto la norma porque considero imposible resistirse a semejante lucidez:

 
ANTOLOGÍA POÉTICA

-Amanecí
-No se dice amanecí
-Amanecí

Capaz de semejante desplante, el poeta Javier Vázquez nos deja en este libro una interrogación que es todo un desafío a quienes le piden versos. Él entrega las palabras extraídas de sus poemas para que, al encontrarnos con ellos, podamos saborear como propio su descubrimiento.

Porque, y por eso son verdaderos poemas, también los descubrimos nosotros.



A.M.R.

2

© Alvaro Muñoz Robledano Nació en Madrid en 1965. Se licenció en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado los libros: “Fotografías junto al pecio” (Málaga 1991), “Hoteles” (Madrid 1996), y “Cuartel de Invierno” (Madrid 2000). Colaborador de ariadna-rc desde sus comienzos donde ha publicado su "Breve historia de la lucha de clases" (2003). Su último poemario "Salvoconductos" ha resultado ganador del III Premio Café MOn 2006.

Arriba


Maquinaria empresarial
por Félix Hernández de Rojas

«Satis magnum alter alteris theatrum sumus»
«Somos un gran teatro el uno para el otro» (Epicureo)

Es el torbellino de la ciudad donde duerme la miseria propia de las clases absurdas, de los cincuentones empeñados en el triunfo propicio de la dura maquinaria o la de los becarios que asistieron al postrero maratón pornográfico y que llegaron borrachos a sus puestos de trabajo; es el torbellino donde la miseria duerme, la miseria de los jodidos ejecutivos que vendieron sueños y trucaron libertad en barracas, todo ello remachado por una borla de acero pulido. Es éste un viaje atroz de la vejez que nunca exhibiremos, a lo ñoño, en parte a lo no valiente. Somos dueños del círculo vicioso de las cerraduras vigiladas y parece mentira que suba tanto la marea (y que baje tanto la bolsa), que fumar sea un deporte perseguido y domiciliado y que la noche sepa a mocedad devanada y a sepia a un mismo tiempo; que sea éste un dolor ácido como la miel de los funcionarios, un sabor a cultivar entre los minerales de los huertos de los profesionales solteros, en los estudios apantallados por los creativos casposos, en las pestañas de las miradas a las que nunca perteneceremos pero que sudamos con la boca clausurada, palabras a las que también debemos regresar tal vez de madrugada o quizás por las tardes tras un largo paseo entre confesiones apegadas y cañas. Somos huérfanos de nuestros encéfalos, somos camaradas asesinados por la codorniz de las oficinas, por su canto de nueve a cinco todos los días, por los niños numerados de los departamentos contables que no educaremos jamás, por las cautivadoras de lamentos telegráficos, por las fisgonas de los confesionarios y las porterías, por los financieros y sus porcentajes subrogados fuera de plazo, por las pájaras que se beben nuestro vino y lo vomitan, por el amontillado, inclusive por aquel jerez que nunca llegó a fabricarse a tiempo, quizás por la pájara primavera que vemos pasar en la ventana, por la puta mocedad que entregamos en aquella propicia quintaesencia que se nos escurrió el día que nos besaron justo a tiempo, aquel preciso día que construimos nuestro C.V. de lágrimas, entre rosas de granito y cerros ahumados desde los que nos descolgamos en un lamentable vuelo de águila. En el torbellino de la ciudad nos paseamos y nos buscaron las manos o los codos o las extremidades y luego nos miraron tanto a los dientes, blancos y desgastados, y andamos a gatas y reptamos por las aceras hasta herirnos y si hacía frío entonces nos arropamos más pero nunca será suficiente para amamantarnos con deseo: es el torbellino de la ciudad donde la muerte vino como habría llegado antes el tren de las tres, como habríamos comprado el periódico con puntualidad metódica durante veinte años seguidos, como nos auscultaba el doctor cuando nos dolía el pecho y tosíamos, como nos limpiamos la pus de los ojos, como nos follábamos entre las sábanas calientes de la madrugada. La muerte vino y fue menester acompañarla, eran sus dientes fríos y sus cuencas algo cerradas y sus orgullos y sus gusanos ociosos de podredumbre. Llegó la muerte y se nos llevó al valiente capitán de fragata, al policía uniformado de duende, al filósofo de pavanas, al constructor de lutos y cenefas, al meneador de aljibes de calima, al porteador de plagios, al obrero de almonedas y presagios, al libelo de los escrotos, al musicólogo adiestrado en clave de fa, la muerte que se nos llevó sus espumas y nos dejó el mismo torbellino de la ciudad liberada, la ciudad mística que solíamos rodear de este a oeste para emborracharnos, la misma ciudad que acompañamos y meamos y paseamos con sus setenta costuras abiertas, la ciudad que visitaron nuestros abuelos, que levantamos y retrocedimos en cerros místicos, que vomitamos cuando otros se gastaban en las bibliotecas, la ciudad que pertrechó la muerte de (co)razones y tramontanas. Sólo entonces habría de llegar el gran mago imberbe, y con su inmensa borla insólita insinuar la vaga palabra mágica del destino que tejería. Será sólo entonces cuando por fin nos transfiguremos en la virtuosa máquina…

Félix Hernández de Rojas

 

© Félix Hernández de Rojas

Arriba


Historia de la navegación: A través de mares y océanos
Donald S. Johnson y Juha Nurminen
Geoplaneta

por María Aixa Sanz



¿Quieres -así respondió el timonel-
conocer el secreto del mar?
¡Solo quienes arrostran sus peligros
pueden comprender su misterio!

-Henry Wadsworth Longfellow-

 

Para emprender la aventura de leer “HISTORIA DE LA NAVEGACIÓN: A TRAVÉS DE MARES Y OCÉANOS”, de la editorial Geoplanetay de los autores: DONALD S. JOHNSON y JUHA NURMINEN. Libro descomunal e impresionante: se necesita poseer dos requisitos: tiempo y pasión. Tiempo para disfrutar y aprender de todo lo que consigue transmitirnos este tesoro y pasión, una pasión: única y verdadera por la mar.

Nav1La semilla de este libro se fraguó en 2002, cuando Donald S. Johnson, escritor y navegante quiso conocer a Juha Nurminen el finlandés que escribía sobre temas marítimos, con las siguientes palabras relata, Juha Nurminen, como se fraguó el proyecto de abordar la historia de la navegación:

(...) era el principio de nuestra amistad, y en el suave calor de mi sauna, instalada a orillas del mar, la idea de escribir un libro sobre la historia de la navegación surgió casi por sí sola. Desde el principio establecimos una clara división del trabajo: Don, es marino y escritor avezado, sería el autor principal del libro y yo asumiría la tarea de editor. (...)


Así años después, años de esfuerzo tiempo y pasión vio la luz: ‘HISTORIA DE LA NAVEGACIÓN: A TRAVÉS DE MARES Y OCÉANOS’.

Johnson y Nurminen tuvieron que trazar un rumbo para cribar toda la información sobre la navegación y diferenciar su proyecto de otros, este rumbo lo fijaron concretándose en la historia de la navegación de Europa, haciendo hincapié en la navegación con métodos tradicionales, desde su origen hasta los días de hoy: realizando un exhaustivo y a la vez interesante viaje por todas las embarcaciones, brújulas, vientos, corrientes, mareas, cambios meteorológicos, cielos, estrellas, latitudes, rumbos, fenómenos naturales, antiguos periplos y rutas marítimas, la navegación en la edad media, primeras travesías en aguas nórdicas, rutas vikingas y navegación de larga distancia, avances en la ciencia, exploraciones ibéricas en el Atlántico y un largo Nav2etcétera que abarca desde el Mediterráneo en la antigüedad, la división del horizonte: de la rosa de los vientos a la rosa náutica, el dhow árabe, el ‘Espejo del rey’, los juncos chinos y los barcos del tesoro de Zheng He, los mares helados, el enigma de las corrientes, el misterio del magnetismo, La flauta holandesa, los fracasos sin fin, los inchimanes de las Indias Orientales, el clipper, El Vega y los primeros vapores de carga...

Libro inmenso, descomunal, un compendio de historias que dan como resultado: una obra apasionante y desbordante en todos los sentidos, un libro que nunca acaba, que siempre se relee, del que se aprende una y otra vez, en el que el tiempo invertido nunca será suficiente, del que siempre saldremos agradecidos con más saber en nuestro equipaje, y que fascina a todos aquellos amantes de la mar y deslumbrará a los aventureros que quieran asumir este viaje que nos proponen DONALD S. JOHNSON y JUHA NURMINEN con sabiduría y que a España ha llegado de la mano de Geoplaneta

© MARIA AIXA SANZ

 

 

 

maixa

© María Aixa Sanz . (España, 1973) Escritora valenciana. Tiene publicadas las novelas “El pasado es un regalo” (2000), “La escena” (2001), “Antes del último suspiro” (2006) y “Fragmentos de Carlota G.” (2008). En mayo del 2008 publica el ensayo “El peligro de releer”, recopilatorio de los artículos literarios, con los que colabora en diversas revistas de España y Latinoamérica. En Junio también de 2008 la Editorial Séneca publica el libro “La escritura del no” que recoge sus artículos más importantes junto a los de una decena más de escritores profesionales. Ganadora de varios premios de narrativa breve, relato y cuento en distintos idiomas.

/www.blogs.ya.com/mariaaixasanz/ aixasanz(arroba)mixmail.com

 

 

Arriba


La escritura secreta
Sebastian Barry
La otra orilla

La absurda crueldad de la misoginia
por María Aixa Sanz

(...) El ser humano empezó siendo una cosa que culebreaba en los antiguos mares y que se esforzó por salir a tierra con gran arrepentimiento posterior. Eso es lo que nos llena de tanta nostalgia por el mar (...) -Roseanne McNulty-

 

b

‘LA ESCRITURA SECRETA’ de SEBASTIAN BARRY publicada por LA OTRA ORILLA, es ante todo una gran novela, a dos voces: la voz de Roseanne McNulty y la voz del doctor Grene. A las mujeres la vida nos enseña muchas cosas sobre los hombres, una de ellas, es que existen los hombres que aman a todas las mujeres, su belleza, sus características, hombres eternos enamorados de todo el mundo femenino y que se rodean de él y otro grupo de hombres que odian a las mujeres y a todo lo que les rodea y pertenece, los llamados misóginos. ‘LA ESCRITURA SECRETA” nos cuenta la vida de Roseanne, pero el trasfondo de ella, la verdadera historia que desprende ‘LA ESCRITURA SECRETA’ es una historia de verdadera misoginia, siempre, absurda y cruel. El escenario en que ocurre la novela es un destartalado, viejo y ruinoso manicomio donde se procede a una criba para insertar de nuevo en la sociedad a los pacientes que se estime oportuno: debido a que el nuevo hospital psiquiátrico que construyen no tiene las camas suficientes para albergar a todos ellos, el Doctor Grene es quien procede a evaluar la situación de cada uno de los internos, pero su labor se detiene al encontrarse con Roseanne McNulty, una mujer que todavía conserva un atisbo de belleza a pesar de tener más de cien años. La labor de éste se centra en averiguar el porqué del ingreso de Roseanne en el manicomio de Roscommon hace más de 50 años. Se suceden las visitas de Grene al cuarto de Roseanne pero ella se blinda, no responde con firmeza ni sinceridad a las respuestas del doctor y él intenta dibujar su vida a través de los informes roídos que encuentra, pero Roseanne nos cuenta su vida a nosotros, a los lectores, dirigiéndose a nosotros, como queridos lectores, la verdadera historia de Roseanne solo la conocemos nosotros y está contada en un fajo de cuartillas escondidas debajo de uno de los tablones del suelo del cuarto de Roseanne. A través de esta escritura secreta podemos averiguar la absurda y cruel misoginia del cura Gaunt, que arruinó la vida más o menos feliz de Roseanne McNulty.

(...) Yo sospeché lo que estaba pensando. Aquélla era la segunda vez que yo lo había puesto en una situación que le provocaba, ¿qué? Desagrado, inquietud. ¿Desagrado e inquietud ante la naturaleza de la mujer? ¿Quién sabe? Pero de repente, me descubrí mirándolo con una inesperada satisfacción. Si mi mirada hubiera estado hecha de llamas, lo hubiera convertido en cenizas (...)

Por otro lado la voz del doctor nos llega a través de un diario personal que empieza a escribir a raíz de la muerte de su esposa y en el aboca sus pensamientos sobre Bet, su esposa, y sobre Roseanne esa paciente que le atrae por su serenidad y misterio. Mediante el diario del doctor conocemos: el informe real que sirvió, en su día, para ingresar a Roseanne McNulty. Un informe que es un cúmulo de mentiras, de misoginia, de machismo, de injusticias.

Cuando la única realidad que existe es que Roseanne era una mujer bella y feliz en la Irlanda de los años 30, una Irlanda de entreguerras, de penurias, de prejuicios, de misoginia, de impotencia, de rebelión, del IRA, pero también era una Irlanda de salones de baile, de primaveras junto a la mar, de amor, de jazz. La que Roseanne prefiere recordar, aunque como ella misma dice todo se recuerda, siempre:

(...) Soy lo bastante vieja para saber que el paso del tiempo es un engaño, una conveniencia. Todo está siempre ahí, todavía mostrándose, todavía sucediéndose. El pasado, el presente y el futuro siempre en la cabeza, como los cepillos, los peines y las cintas en un bolso. (...)

A través de ‘LA ESCRITURA SECRETA’, Roseanne McNulty pasará a ser uno de los grandes personajes de nuestras bibliotecas privadas. Después de la lectura, convencida estoy, de que Roseanne se convertirá en una de las protagonistas principales de las bibliotecas por ser un referente para la mujer y sus derechos, además de ser un personaje entrañable y sincero.

© MARIA AIXA SANZ

 

maixa

© María Aixa Sanz . (España, 1973) Escritora valenciana. Tiene publicadas las novelas “El pasado es un regalo” (2000), “La escena” (2001), “Antes del último suspiro” (2006) y “Fragmentos de Carlota G.” (2008). En mayo del 2008 publica el ensayo “El peligro de releer”, recopilatorio de los artículos literarios, con los que colabora en diversas revistas de España y Latinoamérica. En Junio también de 2008 la Editorial Séneca publica el libro “La escritura del no” que recoge sus artículos más importantes junto a los de una decena más de escritores profesionales. Ganadora de varios premios de narrativa breve, relato y cuento en distintos idiomas.

/www.blogs.ya.com/mariaaixasanz/ aixasanz(arroba)mixmail.com

 

Arriba


El lector
Bernhard Schlink
Anagrama

El removedor de conciencias
por María Aixa Sanz


lectorLlegar a estas horas, a las páginas de la novela ‘EL LECTOR’ de Bernhard Schlink (Anagrama) es como llegar con retraso a la estación del ferrocarril, a coger el tren, que nos va a llevar alguna parte, también es cierto que más vale tarde que nunca, también ocurre con el cine que al adaptar una novela, las ventas de ésta, automáticamente se disparan. Pero dejando de lado la hora de llegada, la premiada Kate Winslet, y el más vale tarde que nunca. Después de leer la novela solo cabe decir una sola cosa que es arte. Esta novela es arte. Siempre he tenido el convencimiento que para que algo se llame: "ARTE" debe provocar sentimientos ya sea de rechazo, asombro o empatía, lo que nunca puede hacer el arte es dejar indiferente.

‘EL LECTOR’ es una corta y estupenda novela. Su brevedad y el relato de los hechos es lo que le dan el impulso para que al lector, le provoque un choque de sentimientos encontrados. Personalmente a mi Michael Berg, el personaje masculino, me ha sacado literalmente de quicio. La novela se divide en tres partes, una primera parte muy sensual, una segunda parte donde se cuece la historia con un fuego brioso y una tercera y última parte explosiva que es donde el lector o lectora sentirá en su piel algún tipo de sensación, es la parte que no deja indiferente, es la parte en que se llega a decir: esto es arte. La novela termina en punto alto, es un buen final, provocador, pero que sea un buen final no es incompatible con que el personaje masculino de esta historia, de dos, saque de quicio al público. Una historia de dos que eclipsa el trasfondo tan manido de los campos de concentración y de la segunda guerra mundial. En ‘EL LECTOR’ predomina por encima de los hechos históricos, la historia de Hanna y de Michael, y es esa relación, esa historia la que será juzgada por el público, la que provoca aplausos u ofende.

Igual como en ‘El regreso’, Bernhard Schlink, pone encima de la mesa preguntas que inquietan la conciencia de los lectores y que las remueve.

 

© MARIA AIXA SANZ

 

 

 

maixa

© María Aixa Sanz . (España, 1973) Escritora valenciana. Tiene publicadas las novelas “El pasado es un regalo” (2000), “La escena” (2001), “Antes del último suspiro” (2006) y “Fragmentos de Carlota G.” (2008). En mayo del 2008 publica el ensayo “El peligro de releer”, recopilatorio de los artículos literarios, con los que colabora en diversas revistas de España y Latinoamérica. En Junio también de 2008 la Editorial Séneca publica el libro “La escritura del no” que recoge sus artículos más importantes junto a los de una decena más de escritores profesionales. Ganadora de varios premios de narrativa breve, relato y cuento en distintos idiomas.

/www.blogs.ya.com/mariaaixasanz/ aixasanz(arroba)mixmail.com

 

f


Javier Moreno
Acabado en diamante


La Garúa Libros
76 páginas
Enero de 2009

por Alberto García Teresa



1La esencia de la poesía de Acabado en diamante es una continua reflexión sobre la mirada, sobre la perspectiva. Pero Javier Moreno no habla del enfoque de la poesía, sino de la óptica con la cual acercarse a la vida, a la verdad. En ese sentido, el poeta expresa la multiplicidad de prismas que conforman una lente.

Vicente Luis Mora en el prólogo habla de “metafísica del píxel” a este respecto. De esta manera, Moreno postula que la realidad resulta inaccesible en conjunto; es posmodernistamente fragmentaria. Desde ahí, con una actitud de búsqueda pero que no busca las respuestas (“a veces encontrar la respuesta / dices / no consiste sino en formular / (...) correctamente la pregunta”), representa la realidad como una amalgama de imágenes. Y él no aspira a desentrañar la realidad, sino a desentrañar la imagen, para lo cual gira en numerosas piezas sobre su concepto y sus características. Afirma que es a través del reflejo, de la trasposición del hecho, como se accede a él (de ahí la importancia del símbolo del diamante pulido, elemento al cual invoca continuamente). Por eso la máscara (“qué delicia la aventura de no ser nosotros mismos”) es una espléndida manifestación de una realidad compleja y caótica: “palabras y cosas poco a poco fueron difuminándose, fundiéndose en la humedad abisal de la pupila”.

Moreno propone la descomposición de la forma poética. En un mismo poema emplea el versículo, el poema en prosa o la prosa versificada, glosas, citas e incluso ecuaciones. Es más, llama la atención la inclusión de abundantes términos científicos. Sin embargo, el poeta encuentra grandes imágenes (“Tintar las sombras, he ahí un asunto de alquimia. Quién ha visto una sombra verde o violácea”) y sabe transmitir una gran potencia y fuerza. Por otra parte, aborda temas de astrofísica en sus textos, con lo que podemos afirmar que aborda una lectura científica de la experiencia poética.

Utiliza luz y sombra como elementos simbólicos del conocimiento, a los que une su filosofía: “aguardamos en lo oscuro la luz / de la que brotar imágenes”). Aunque también las usa con el enfoque tradicional: “Pero qué hay / sin oscuridad / (...) ¿Está oscuro / tras la luz, o es la luz / la que anido en lo oscuro?”.

Por todo ello, la propuesta de Javier Moreno resulta muy sugestiva, inquietante. Acabado en diamante se presenta como un poemario que busca avanzar y ofrecer una poesía completamente contemporánea.

 

 

© Alberto García Teresa

f


Manuel Rivas
La desaparición de la nieve

por María Aixa Sanz

Una que es fiel seguidora y admiradora de Manuel Rivas, tuvo la suerte y el placer de pasar la tarde del primero de abril oyendo como Rivas nos contaba historias al oído, pues esa, la facultad de oír, cuando uno no deja que se pierda, sino, que la cultiva puede ser uno de los mayores y serenos placeres que arrullan al alma. Porque a mi, humilde contadora de historias, si algo hay en el mundo que me gusta es oír las que otros me quieran contar. Manuel Rivas nos contó el viaje a lo desconocido una historia en la que solo se podía hacer una cosa tan simple y compleja a la vez como es aprender, pensar y dilucidar en que mundo queremos vivir, que opción tomar.

Después vino la palabra :

“Veñen as palabras reclamar o seu, o subtraído”
 “Vienen las palabras a reclamar lo suyo, lo substraído”
“Venén les paraules a reclamar el que és seu, la resta” 
“Berea eskatzera datoz hitzak, ebatsitakoa”

Manuel Rivas, el contador de historias, el custodio de las palabras, el que les concede todo su valor: el peso, la medida, la magnitud que en verdad tienen, es el fiel y pertinaz vigía de las palabras en este surrealista siglo XXI. Él fue quien con una suerte de sensibilidad mágica e infinitos gramos de ilusión de niño nos presentó el poemario: ‘A desaparición da neve’ ‘La desaparició de la neu’ ‘Elurraren urtzea’ ‘La desaparición de la nieve’ (Alfaguara).

140 poemas, que con la complicidad de la editorial Alfaguara, Rivas ha conseguido que en el mismo ejemplar se una la traducción del gallego, al castellano, al valenciano-mallorquín-catalán y al euskera, formando un mosaico que borra las fronteras.

“Me gusta pensar en vez de en el papel en blanco, en la nieve, puesto que debajo de la nieve está escondida una primavera y el escritor como el panadero la hace fermentar, elevarse, mostrarse...”, nos dijo Rivas.

Eso es ‘LA DESAPARICIÓN DE LA NIEVE’ una muestra de la adoración que el escritor siente por las palabras, recuerdo como en su algo más que una novela ‘Los libros arden mal’ sobre uno de sus personajes decía: ‘Antonio Vidal rebuscaba en el fondo del bolsillo. Más que monedas, lo que buscaba eran palabras rápidas, ligeras, de poco gasto, para salir del paso’ o todas las reflexiones sobre las palabras del gran Polca, otro de los personajes. ‘Los libros arden mal’ recientemente traducida y publicada al francés: ‘L’éclat dans l’abîme’ (Gallimard). Pero ‘LA DESAPARICIÓN DE LA NIEVE’ es algo más, aparte, de un balada de amor hacia la palabra, es una pequeña revolución, la que siempre provoca Rivas, en nuestro interior, para que abramos bien los ojos, observemos, y estemos atentos como las liebres, como la arcea o becada.

Hay ciertas cosas que siendo consciente uno no puede permitirse perder. La literatura de Manuel Rivas, la lecturas de sus poemas, es una de ellas.

Palabras imprescindibles para la existencia, sustento para el alma: eso es Rivas.

© MARIA AIXA SANZ

 

 

maixa

© María Aixa Sanz . (España, 1973) Escritora valenciana. Tiene publicadas las novelas “El pasado es un regalo” (2000), “La escena” (2001), “Antes del último suspiro” (2006) y “Fragmentos de Carlota G.” (2008). En mayo del 2008 publica el ensayo “El peligro de releer”, recopilatorio de los artículos literarios, con los que colabora en diversas revistas de España y Latinoamérica. En Junio también de 2008 la Editorial Séneca publica el libro “La escritura del no” que recoge sus artículos más importantes junto a los de una decena más de escritores profesionales. Ganadora de varios premios de narrativa breve, relato y cuento en distintos idiomas.

/www.blogs.ya.com/mariaaixasanz/ aixasanz(arroba)mixmail.com

 

f


Irène Némirovsky
El maestro de almas

por María Aixa Sanz

 

(...) desde que había dejado de pasar hambre, aquella ardiente y triste avidez que lo caracterizaba se había dirigido hacia mujeres cada vez más caras (...) La mujeres constituían a la vez un placer, su locura y un lujo necesario, como la casa, el jardín o la colección de pinturas (...)

2‘EL MAESTRO DE ALMAS’ de Irène Némirovsky recuperado por la editorial Salamandra fue publicado por entregas en el semanario parisino Gringoire en el año 1939 bajo el título de: ‘Les Échelles du Levant’, aunque popularmente siempre se conoció al protagonista de aquellas entregas como El maestro de Almas, un tipo de porte moreno y levantino, mezcla de griego e italiano que por aquellos años emigraron en cantidad a Francia. ‘El maestro de almas’ de la incombustible, certera, mordaz, auténtica maestra: Irène Némirovsky, conocedora de la psicología humana, de los ambientes burgueses y de los bajos fondos de la emigración es Dario Asfar.

(...) Fuera hacia una hermosa noche primaveral. Dario aspiró el aroma, familiar desde su infancia, a jazmín, pimienta y brisa marina, común a Crimea y todo el Mediterráneo. (...)

Dario Asfar médico emigrante en Niza, con mujer e hijo y cargado de deudas asume otra deuda para poder costear una apariencia burguesa y que los pacientes empiecen acercarse a él. Contrae una deuda con Martinelli, el jefe de cocina de una hotel, y es éste quien velando por el dinero prestado, a su vez, le facilita a Asfar el acceso a los huéspedes del hotel que requieren un médico. Es así como Dario Asfar conoce a Philippe Wardes y es en el momento justo en que se inclina al oído de Wardes y pronuncia las palabras “No es la primera vez que le ocurre, ¿verdad?”, cuando sin saberlo se convierte en el maestro de almas.

Dario Asfar avispado, que con tal de medrar y de obtener todo el dinero que sea capaz, ve un filón en todas aquellas almas de la burguesía francesa, que sufren de una enfermedades nerviosas imaginarias. Es quien mediante la tenacidad, les atenúa ese sufrimiento, quien se hace con una clientela mediante tretas, tejemanejes y ardides descritos con la mano maestra de Némirovsky, quien obtiene reputación, dinero y una posición social siempre soñada nunca imaginada. Es quién por obtener dinero y mujeres, sus dos grandes ansias es capaz de inventarse la cura de la enfermedad que no existe y convertirse en ‘El maestro de almas’. El personaje de Dario Asfar bien construido, perfectamente delineado, al igual que el resto, sólo podría salir de la pluma ácida y brillante de Némirovsky, de nuevo, podemos disfrutar de la maestría de esta escritora.

 

© MARIA AIXA SANZ

 

 

maixa

© María Aixa Sanz . (España, 1973) Escritora valenciana. Tiene publicadas las novelas “El pasado es un regalo” (2000), “La escena” (2001), “Antes del último suspiro” (2006) y “Fragmentos de Carlota G.” (2008). En mayo del 2008 publica el ensayo “El peligro de releer”, recopilatorio de los artículos literarios, con los que colabora en diversas revistas de España y Latinoamérica. En Junio también de 2008 la Editorial Séneca publica el libro “La escritura del no” que recoge sus artículos más importantes junto a los de una decena más de escritores profesionales. Ganadora de varios premios de narrativa breve, relato y cuento en distintos idiomas.

/www.blogs.ya.com/mariaaixasanz/ aixasanz(arroba)mixmail.com

 

f


Philippe Besson
Los días frágiles

por María Aixa Sanz

 

Philippe Besson en la novela ‘Los días frágiles’ (Alianza) como el ebanista hace con la madera, trabaja la prosa para dejar solo lo esencial, una prosa eficaz que describe sin florituras, ni ornamentos, una prosa que transmite, una prosa que cuenta de manera depurada los últimos días de la vida de poeta francés Arthur Rimbaud, mediante el diligente y nada conservador diario de su hermana Isabelle Rimbaud, que tras once años de ausencia del hermano tiene o siente el privilegio de poder cuidarlo en lo que serán sus últimas horas. ‘Los días frágiles’ es un diario que se alimenta de si mismo y es la propia historia y la precisión de las palabras y de la prosa las que le insuflan el interés suficiente para convertirse desde un diario insulso y tedioso en una historia que nos seduce, a la muerte de Rimbaud, es cuando el lector descubre que no estaba interesado en la vida del poeta sino que caminando por su tragedia ha ido a parar a la vida de Isabelle Rimbaud y a la muerte de su hermano cuando el diario debe tocar a su fin, se descubre que el personaje que en verdad nos seduce e interesa es el de su hermana, y desearíamos que la novela, el diario siguiese junto a nosotros, contándonos que le deparara la existencia a Isabelle, puesto que este personaje con al vuelta de África de su hermano, se somete a pruebas consigo misma, a una introspección necesaria y absoluta que le modifican su forma de pensar, de amar, de sentir, como contrapunto al personaje de Isabelle Rimbaud, tenemos a la madre de ambos, una madre a la que la palabra “madre” le queda grande, una madre que no conoce ni los sentimientos ni la piedad.

‘Los días frágiles’ es una novela que gravita sobre un hecho la partida y que se desdobla en el transcurso de las páginas en dos partidas: la partida hacia otros países, hacia otros lugares y la partida hacia ese estado llamado muerte.

Isabelle Rimbaud acaba conociendo a ese hermano desconocido que partió cuando ella era una adolescente, puesto que éste le confía todos sus secretos, toda su vida y acaba comprendiendo la esencia de la partida, la necesidad absoluta de la partida, de la libertad...

3(...) Viernes 14 de Agosto
              
               Lógicamente, yo ignoro lo que es abandonar el propio país, la propia tierra. Me quedé aquí, arraigada como esos árboles centenarios, inmóviles y tranquilizadores, cuya silueta se recorta en el vano de las ventanas. Yo no me he movido. Esta inercia, esta anquilosis, es mi vida. No cambiaré. Esta casa en la que escribo es la mía, la heredaré. En ella moriré si duda. Eso no me da miedo. En el fondo, lo único que siempre he deseado es la quietud, la tranquilidad, la estabilidad: a veces he gozado de ella. No es fácil partir, porque no es algo natural. Partir es un arrancamiento, una forma de amputación. Romper es una violencia. En la expatriación uno pierde necesariamente parte de sí mismo. No, es fácil abstraerse de la propia juventud. Sé que Arthur ha necesitado valor para desligarse. Y también ha necesitado desesperación. Yo nunca he tenido bastante, ni de una cosa ni de la otra. Lo he conocido errante. Aseguraba ser un hombre libre. Era también un desarraigado, un deportado, un emigrado. Sus fugas lo han convertido en un refugiado en los territorios que aceptaron acogerlo. Pero, de todos ellos, ¿en cuál se sintió “en su casa”? El sol ha sido su única referencia. A él volverá al final. ¿Cuántos kilómetros habrá recorrido? ¿Cuántos caminos habrá tomado? ¿Cuántos mantillos habrá pisado? ¿Cuántas caras se habrá cruzado? Pero el sol siempre era el mismo. Sólo en el jardín, sentado ante las zarzas y la hiedra, con el camino de tierra más abajo, me doy cuenta de que se acuerda de los exilios. (...)

¡

© MARIA AIXA SANZ

 

 

maixa

© María Aixa Sanz . (España, 1973) Escritora valenciana. Tiene publicadas las novelas “El pasado es un regalo” (2000), “La escena” (2001), “Antes del último suspiro” (2006) y “Fragmentos de Carlota G.” (2008). En mayo del 2008 publica el ensayo “El peligro de releer”, recopilatorio de los artículos literarios, con los que colabora en diversas revistas de España y Latinoamérica. En Junio también de 2008 la Editorial Séneca publica el libro “La escritura del no” que recoge sus artículos más importantes junto a los de una decena más de escritores profesionales. Ganadora de varios premios de narrativa breve, relato y cuento en distintos idiomas.

/www.blogs.ya.com/mariaaixasanz/ aixasanz(arroba)mixmail.com

 

f


Stefan Bollmann
Las mujeres que leen son peligrosas 

por María Aixa Sanz

 

MAEVA nos presenta con elegancia un conjunto de imágenes que adjunta con exquisitos textos; en el libro titulado “LAS MUJERES, QUE LEEN, SON PELIGROSAS” de Stefan Bollmann.

1Los amantes de la literatura y de las palabras se deleitaran con las hermosas imágenes de este libro. Por primera vez prevalecerá la imagen a la palabra pero sin dejarla de lado puesto que este libro es toda una dedicatoria a todas las lectoras de la historia desde que el mundo es mundo.

¿Quién no se ha visto embargado por un extraño sosiego al observar a un persona cercana y amada cuando está ensimismada en un libro? Un sosiego lleno de belleza.

¿Quién al pasear por una alameda, un parque o una estación de ferrocarril ha envidiado la serenidad de la persona que ha encontrado en su camino sentada en un banco, en una piedra o en una asiento de tren, inmersa en una historia ajena, impresa en las páginas de un libro? Quién en ese momento no ha querido cambiarse por ella o descubrir cuál era la historia que le tenía ausente del mundo. En el universo hay millones de momentos donde si nos fijamos podemos contemplar como en las pupilas de las personas se reflejan palabras de sus lecturas. Palabras ajenas, escritas por otros, que las han hecho suyas como lectores.

He tenido muchas veces ganas de fotografiar a todas esas personas que depositan su alma por unas horas en un libro ya sean mis personas queridas o extraños que he encontrado en mi caminar. Ese mismo deseo lo han sentido a lo largo de la historia un gran número de pintores y han pintando hermosos cuadros, hermosas estampas de gente leyendo.

Les contaré una pequeño chascarrillo o una anécdota de la historia: “En los siglos del XV al XVII, los bienes más preciados de un hogar eran las camas y los libros. Una cama y un libro se convirtieron en valiosas posesiones que podían ser exclusivamente de una sola persona y no se tenían que compartir con el resto de la familia si no se quería hacerlo. Pero dado que el patrimonio familiar lo heredaba el primogénito varón poco le quedaba a 2las hijas de la familia. Fue una época donde a las mujeres se les permitía tener sus propios libros, de hecho eran las únicas posesiones que tenían. Entonces fue cuando en el año 1432 una madre dejó en herencia a su hija sus libros y este hecho se convirtió en costumbre. Las hijas heredaban solamente los libros de sus madres, los Romances, nunca las Biblias y los Libros de Oraciones que perteneciendo al patrimonio familiar pasaban al heredero varón. Así se convirtió en tradición que las madres entregaran sus libros a sus hijas y éstas a las suyas. Una madre le decía a su hija: “heredaras mis libros” y con éstas palabras le traspasaba a escondidas toda la libertad que encerraban sus páginas.”

Muchos pintores tuvieron y han tenido el hondo deseo de plasmar en una imagen el placer, el sosiego y la belleza que se desprende cuando se observa a alguien leyendo, comprendieron, que si la persona era una mujer abrigaba en su cuerpo una especie de magia y poder infinitos pues traspasaba un límite establecido y se comprometía con ella misma y con la historia, dando un paso adelante cada vez que entre sus manos sostenía un libro y sus ojos discurrían con agilidad por las líneas compuestas de palabras.

Cagnaccio di San Pietro, Edward Hopper, Ramón Casas, Rembrandt, Vilhelm Hammershoi, François Boucher, Johannes Vermeer y un largo etcétera retrataron y siguen retratando a hermanas, amantes, hijas, amigas, conocidas, anónimas desconocidas en esa actitud. Stefan Bollmann ha recogido muchos de estos cuadros en este excelente libro con un título a la vez que elocuente provocativo: “LAS MUJERES, QUE LEEN, SON PELIGROSAS”. Un libro que es toda una delicia para todos los sentidos.

3Cuando las palabras son el nexo de unión de las imágenes es un verdadero sacrificio resistir la tentación de no tener como en los cuadros este libro entre las manos.

Abrir “LAS MUJERES, QUE LEEN, SON PELIGROSAS”, sentarse, tumbarse, recostarse con él y en él y contemplarlo es un placer inagotable donde se recorre la historia de la mujer lectora a través de los pintores y les prometo que después de cerrarlo querrán de nuevo abrirlo y si usted es mujer y lectora, será una privilegiada pues estará formando parte de la misma reunión. ¿Quién puede privarse de ciertos placeres cuando se tienen tan cerca, al alcance de la mano?

(Ilustraciones: Jan Vermeer y Edward Hopper)

 

 

© MARIA AIXA SANZ

 

 

maixa

© María Aixa Sanz . (España, 1973) Escritora valenciana. Tiene publicadas las novelas “El pasado es un regalo” (2000), “La escena” (2001), “Antes del último suspiro” (2006) y “Fragmentos de Carlota G.” (2008). En mayo del 2008 publica el ensayo “El peligro de releer”, recopilatorio de los artículos literarios, con los que colabora en diversas revistas de España y Latinoamérica. En Junio también de 2008 la Editorial Séneca publica el libro “La escritura del no” que recoge sus artículos más importantes junto a los de una decena más de escritores profesionales. Ganadora de varios premios de narrativa breve, relato y cuento en distintos idiomas.

/www.blogs.ya.com/mariaaixasanz/ aixasanz(arroba)mixmail.com

 

f


Cristina de Stefano
Americanas aventureras

por María Aixa Sanz.

 

… mujeres que quieren controlar
su vida en lugar de
entregársela a
cualquier hombre solícito.

 

Libro de consulta. Libro de descubrimientos. Libro interesante. ‘AMERICANAS AVENTURERAS’ de Cristina De Stefano publicado por la editorial CIRCE, es un deleite que nos muestra en unas exquisitas, breves y cuidadas biografías de alrededor de 4 páginas, la vida independiente, diferente, turbulenta, emocionante, inigualable, apasionada, insensata, liberal, voraz de 20 americanas que un día decidieron no quedarse sentadas en la cocina de su casa, ni a la sombra de un marido y no obstante tuvieron su profesión, su independencia y fueron amadas y amaron. Todas ellas: Berenice Abbott (fotógrafa), Ruth Benedict (antropóloga), Rachel Carson (bióloga), Caresse Crosby (empresaria), Dorothy Dandridge (actriz), Hilda Doolittle (poeta), Dorothy Draper (decoradora), Amelia Earhart (aviadora), Mary Frances Kennedy Fisher (escritora libros de cocina), Slim Keith (ociosa), Dorothea Lange (fotógrafa), Lee Miller (fotógrafa de guerra), Josephine Nevison (pintora), Sister Parish (decoradora), Dorothy Parker (crítica teatral), Margaret Sanger (enfermera, pro-anticonceptivos), Anne Sexton (poeta), Kay Swift (compositora musical), Tasha Tudor (ilustradora infantil) y Mae West (actriz y autora teatral), son lo contrario a la mujer previsible, son el puntal en el que hoy en día se afianzan las mujeres. Son una muestra encomiable de todo lo que la mujer es capaz de hacer y debe hacer, son la clase de mujeres a las que se ha de mirar con agradecimiento puesto que su vida fue decisiva para que las mujeres del siglo XXI, puedan ser lo que son. Un libro evidentemente femenino y feminista. Que arranca más de una sonrisa de satisfacción, un libro que describe unas vidas donde todo es posible y que retrata con agilidad a 20 mujeres que en su momento vivieron bajo el sello o con la marca de “chicas malas.” Aunque el mundo sin ellas y sin muchas como ellas no sería el mismo ni para las mujeres ni para los hombres, si bien éstos se resisten a creerlo. La lectura de ‘Americanas Aventureras’ es toda un acontecimiento apasionante.


(Fotografías de Lee Miller y de Margaret Sanger)

 

© MARIA AIXA SANZ

 

 

maixa

© María Aixa Sanz . (España, 1973) Escritora valenciana. Tiene publicadas las novelas “El pasado es un regalo” (2000), “La escena” (2001), “Antes del último suspiro” (2006) y “Fragmentos de Carlota G.” (2008). En mayo del 2008 publica el ensayo “El peligro de releer”, recopilatorio de los artículos literarios, con los que colabora en diversas revistas de España y Latinoamérica. En Junio también de 2008 la Editorial Séneca publica el libro “La escritura del no” que recoge sus artículos más importantes junto a los de una decena más de escritores profesionales. Ganadora de varios premios de narrativa breve, relato y cuento en distintos idiomas.

/www.blogs.ya.com/mariaaixasanz/ aixasanz(arroba)mixmail.com

 

f


Yukio Mishima
El color prohibido

por María Aixa Sanz

‘El color prohibido’ (Alianza) de Yukio Mishima, fue escrita por el autor japonés entre 1950  y 1953. Ahora es cuando por primera vez se traduce en España, siendo uno de los pocos países en que se ha optado por una traducción fiel al texto original, cabe subrayar que en otros muchos países los traductores han optado por podar el texto y eliminar algún capítulo para que la novela no resulte tan densa. Aunque para el lector avezado no resulta en ningún caso ni fatigosa ni cargante, diría yo que su lectura se acerca más a la amenidad y a lo placentero. También es un texto en el que se aprende en cada par de páginas sobre la vida, y sobre la mirada masculina y la femenina. ‘El color prohibido’ es una historia de perdedores y ganadores. Shunsuké es un escritor que rebasa los sesenta años, famoso y prestigioso, sus obras nunca ha sido autobiográficas, al revés, lejos están de mostrar los sentimientos del escritor, éstos están escritos en francés en los diarios que ha escrito durante su vida. Shunsuké ha estado tres veces casado y divorciado y otras mil ha sido rechazado, por ello, guarda en sus diarios escritos en francés, un odio terrible hacia las mujeres, en ellos se esconde el verdadero misógino que hay en él. “Siempre he mantenido la teoría que detrás de la misoginia se han escondido los hombres frustrados y rechazados, ya que no pueden tener a la mujer la odian.” Shunsuké se enamora de nuevo, una vez más, de Yasuko una joven, la cual no le mira con los ojos que él desea, Yasuko tiene su mirada y sus ansias puestas en Yuichi, un muchacho de belleza incuestionable. Por unas circunstancias Shunsuké conoce a Yuichi y este le confiesa abiertamente su homosexualidad. Es entonces cuando Shunsuké para vengarse del amor que no le profesa Yasuko trama y paga a Yuichi una cantidad de dinero para que se case con Yasuko y haga de ella la mujer más infeliz del planeta, a Yasuko se le suman otra cantidad de mujeres, que en un momento dado rechazaron al escritor. “Todas se enamoraran de ti, pero tú no amaras a ninguna, puesto que amas a los hombres, y harás de ellas unas desdichadas”, este breve párrafo viene a ser la idea principal de Shunsuké y Yuichi para emprender una misma cruzada, en la que ambos se alían.

Pero como en todas las batallas hay perdedores y ganadores, y pese a quién le pese, son todas las mujeres: Yasuko, Kyoko, la Condesa Kaburagi, Keiko y la madre de Yuichi quienes salen ganadoras puesto que la dignidad y la firmeza de propósitos, propios de la mujer, les dan una gran lección a todos los que han conspirado en esa absurda cruzada a la que les abocó el pérfido Shunsuké, quien no deja de ser al final también una víctima de su propio ardid. El perdedor sin duda ninguna es Yuichi, de quién todos los lectores se preguntarán si en su corazón alberga algún tipo de sentimiento ya sea bueno o malo.

‘El color prohibido’ es una aventura por la tradición y la cultura japonesa, así como una muestra del ambiente homosexual japonés, de sus libertades, costumbres y escrúpulos, novela más que interesante, del todo recomendable, que es precisa en toda biblioteca privada que se precie.

© MARIA AIXA SANZ

 

 

maixa

© María Aixa Sanz . (España, 1973) Escritora valenciana. Tiene publicadas las novelas “El pasado es un regalo” (2000), “La escena” (2001), “Antes del último suspiro” (2006) y “Fragmentos de Carlota G.” (2008). En mayo del 2008 publica el ensayo “El peligro de releer”, recopilatorio de los artículos literarios, con los que colabora en diversas revistas de España y Latinoamérica. En Junio también de 2008 la Editorial Séneca publica el libro “La escritura del no” que recoge sus artículos más importantes junto a los de una decena más de escritores profesionales. Ganadora de varios premios de narrativa breve, relato y cuento en distintos idiomas.

/www.blogs.ya.com/mariaaixasanz/ aixasanz(arroba)mixmail.com

 

f


Yukio Mishima
El color prohibido

por María Aixa Sanz

‘El color prohibido’ (Alianza) de Yukio Mishima, fue escrita por el autor japonés entre 1950  y 1953. Ahora es cuando por primera vez se traduce en España, siendo uno de los pocos países en que se ha optado por una traducción fiel al texto original, cabe subrayar que en otros muchos países los traductores han optado por podar el texto y eliminar algún capítulo para que la novela no resulte tan densa. Aunque para el lector avezado no resulta en ningún caso ni fatigosa ni cargante, diría yo que su lectura se acerca más a la amenidad y a lo placentero. También es un texto en el que se aprende en cada par de páginas sobre la vida, y sobre la mirada masculina y la femenina. ‘El color prohibido’ es una historia de perdedores y ganadores. Shunsuké es un escritor que rebasa los sesenta años, famoso y prestigioso, sus obras nunca ha sido autobiográficas, al revés, lejos están de mostrar los sentimientos del escritor, éstos están escritos en francés en los diarios que ha escrito durante su vida. Shunsuké ha estado tres veces casado y divorciado y otras mil ha sido rechazado, por ello, guarda en sus diarios escritos en francés, un odio terrible hacia las mujeres, en ellos se esconde el verdadero misógino que hay en él. “Siempre he mantenido la teoría que detrás de la misoginia se han escondido los hombres frustrados y rechazados, ya que no pueden tener a la mujer la odian.” Shunsuké se enamora de nuevo, una vez más, de Yasuko una joven, la cual no le mira con los ojos que él desea, Yasuko tiene su mirada y sus ansias puestas en Yuichi, un muchacho de belleza incuestionable. Por unas circunstancias Shunsuké conoce a Yuichi y este le confiesa abiertamente su homosexualidad. Es entonces cuando Shunsuké para vengarse del amor que no le profesa Yasuko trama y paga a Yuichi una cantidad de dinero para que se case con Yasuko y haga de ella la mujer más infeliz del planeta, a Yasuko se le suman otra cantidad de mujeres, que en un momento dado rechazaron al escritor. “Todas se enamoraran de ti, pero tú no amaras a ninguna, puesto que amas a los hombres, y harás de ellas unas desdichadas”, este breve párrafo viene a ser la idea principal de Shunsuké y Yuichi para emprender una misma cruzada, en la que ambos se alían.

Pero como en todas las batallas hay perdedores y ganadores, y pese a quién le pese, son todas las mujeres: Yasuko, Kyoko, la Condesa Kaburagi, Keiko y la madre de Yuichi quienes salen ganadoras puesto que la dignidad y la firmeza de propósitos, propios de la mujer, les dan una gran lección a todos los que han conspirado en esa absurda cruzada a la que les abocó el pérfido Shunsuké, quien no deja de ser al final también una víctima de su propio ardid. El perdedor sin duda ninguna es Yuichi, de quién todos los lectores se preguntarán si en su corazón alberga algún tipo de sentimiento ya sea bueno o malo.

‘El color prohibido’ es una aventura por la tradición y la cultura japonesa, así como una muestra del ambiente homosexual japonés, de sus libertades, costumbres y escrúpulos, novela más que interesante, del todo recomendable, que es precisa en toda biblioteca privada que se precie.

© MARIA AIXA SANZ

 

 

maixa

© María Aixa Sanz . (España, 1973) Escritora valenciana. Tiene publicadas las novelas “El pasado es un regalo” (2000), “La escena” (2001), “Antes del último suspiro” (2006) y “Fragmentos de Carlota G.” (2008). En mayo del 2008 publica el ensayo “El peligro de releer”, recopilatorio de los artículos literarios, con los que colabora en diversas revistas de España y Latinoamérica. En Junio también de 2008 la Editorial Séneca publica el libro “La escritura del no” que recoge sus artículos más importantes junto a los de una decena más de escritores profesionales. Ganadora de varios premios de narrativa breve, relato y cuento en distintos idiomas.

/www.blogs.ya.com/mariaaixasanz/ aixasanz(arroba)mixmail.com

 

f


Adolfo Marchena y Luis Amezaga
La mitad de los cristales

por Juan Manuel Uria



“Quiero hacer dibujos que golpeen a ciertas personas” le decía en una carta Van Gogh a su hermano Theo. Tanto Luis Amézaga como Adolfo Marchena se han unido en este libro para escribir desde la misma premisa estética: el arte a puñetazos. La literatura filosa. La prosa poética honesta y sin concesiones. Quien lea “La Mitad de los Cristales” no saldrá indemne. Sirva esto de aviso al lector desprevenido. Porque acabará golpeado. Porque cada uno de los 114 textos es un puñetazo. Un puñetazo que, como querían los surrealistas, conmueve. Pero es esa conmoción precisamente lo que ha de provocar la literatura. La buena literatura. Y “La Mitad de los Cristales” lo consigue. Una rareza entre tanto libro aséptico que se publica hoy en día. Libros que no huelen a nada. Y un libro debe oler, a rosas o a mierda, pero oler. “Al principio fue el asesinato, luego llegó el verbo. Dos escritores se sientan en la mesa de un café, en Dortmund”. Así comienza uno de los textos. Y aquí empieza todo. En el Dortmund. Donde los escritores proyectan escribir el libro. Y se conjuran. ¿Qué es “La Mitad de los Cristales”? ¿Un libro de relatos? ¿De poemas en prosa? Me resisto a encapsular el libro en algún género. Tanta manía que nos entra siempre con la clasificación y con el orden. Porque, además, la buena literatura, la que conmueve, es inclasificable. Es intergenérica. ¿Qué es “La Mitad de los Cristales? Un buen libro. Literatura de la buena. De la que huele y golpea. Cada relato es bello en el sentido surrealista de convulsivo. Y la belleza será convulsiva o no será. Porque soy de los que piensan que la literatura ha de hacer eso, conmover, remover, incomodar. Todo menos dejar al lector indiferente. Todo menos entretener, como si la literatura sólo sirviera para entretener. Este título es un arma. Porque huye y busca un arma, y hace de esa arma un libro. Y el que lo lea sentirá ese impacto en la conciencia, en la cabeza, en el corazón o en el alma. O todo junto. No hay más que decir.

©Juan Manuel Uría

 

Adolfo Marchena, Vitoria (España), entre 1997 y 1999 dirigió los programas radiofónicos Tocando el viento (Radio Plasencia Centro) y Peleando a la contra (SER Plasencia). En 1997 organizó el I Encuentro Poético Cultural Amilamia. Ha publicado los poemarios Cartapacios de Lucerna (Ediciones Libertarias/Prodhufi; Madrid, 1992) y Proteo: el yo posible (Ediciones El Sornabique; Salamanca, 1999), y textos suyos han sido incluidos en las antologías Relatario (Talleres de Creación Literaria Fuentetaja; Madrid, 1992), Voces del extremo (IV). Poesía y utopía (Fundación Juan Ramón Jiménez; Moguer, Huelva, 2002) y Asilo (antología de poetas) (Ediciones Sin Retorno; Barcelona, 1999). Ha publicado textos en diversas revistas electrónicas y de papel.

Luis Amézaga, Vitoria (España), Entre lecturas y escritos concibe la medida del tiempo. Mantiene habitualmente el blog literario, El Poeta Mirón: http://poetamiron.bitacoras.com y su página En Busca de la Palabra: http://asicran.galeon.com
Ha escrito numerosos artículos y actualmente participa en la sección de Opinión del periódico España Liberal. Colabora en diferentes revistas literarias, y ha participado en antologías de relatos y poesías. Es autor de varios libros de poemas: “El Caos de la  Impresión” publicado por la editorial madrileña Sinmar del grupo Vitruvio. “A Pesar de Todo…Adelante” publicado por la editorial canaria Baile del Sol.  “Los Alrededores del Idiota” publicado por la editorial Remolinos. Con su libro “Dualidad: onda/partícula”, fue finalista del premio literario Café Mon 2008. Con el poemario “Bolsa de Canicas” obtuvo el segundo premio en el certamen convocado por la revista literaria Katharsis 2008. También ofrece a los lectores el libro de máximas y aforismos “El Gotero”, publicado por la Revista Groenlandia.

 

 

© Juan Manuel Uría. Autor de Quién es Werther

 

f


Francisco Ruiz Udiel
Alguien me ve llorar en un sueño


por Alberto García-Teresa



La edición española de Alguien me ve llorar en un sueño (Premio Internacional Ernesto Cardenal de Poesía Joven 2005) del nicaragüense Francisco Ruiz Udiel nos permite adentrarnos en una poesía poderosa, densa, bien tejida, sostenida sobre una homogénea red de imágenes líricas y de búsquedas expresivas.

La obra se divide en tres partes bastante diferenciadas. Por un lado, el poeta utiliza a Andrés como personaje e hilo conductor de los poemas de la primera; quizá la más brillante. Son piezas, además, que conservan paralelismos y coherencia estética. La angustia parece ser la espina dorsal del libro y de la experiencia de este personaje, el cual se mueve por poemas que tienen un pequeño desarrollo narrativo más que una exploración lírica.

Por su lado, el segundo bloque del volumen lo ocupa un poema compuesto por cinco pequeñas piezas de tres versos, con una condensada y poderosa fuerza lírica (“somos luz muerta restregada / con pequeños trozos de cielo / sobre sonámbulos espejos”).

La última parte incide en una mayor expresión lírica. Desarrollada en primera persona (frente a la tercera del inicio del poemario), introduce a un interlocutor y también dialoga consigo mismo y se mueve por escenarios sórdidos. Sus imágenes suelen basarse en elementos paradójicos, sinestésicos, pero de gran plasticidad. Resulta perturbador, pues transmite un dulce desasosiego, ya que la ternura es la arcilla de sus imágenes. De hecho, éste es el gran acierto de su propuesta. Es lo que le dota de un tono personal y hace brillar esta obra. Esa pátina es la que amortigua un trasfondo muy amargo y oscuro. De esta manera se produce una reinvención (mágica, poética) de la realidad mediante las metáforas e imágenes. Recoge los rastros y rastrojos que quedan de ella. Pero no es una postura melancólica, sino desoladora, aunque manifiesta una pátina de tristeza (“ni la noche, ni la calle, ni el perro / podrán apaciguar esta ausencia”), que es más intensa en el tramo final del libro, pues no cuenta con el colchón de ternura de la primera parte del volumen.

Se trata de un poemario de gran calidad, repleto de excelentes imágenes, mantenido con un tono intimista, de un lirismo contenido de gran potencia, que merece la pena ser leído y atendido.

© Alberto García-Teresa

 

 

 

© Alberto García-Teresa

 

f


José Ignacio Cadenas
La lentitud del Otoño

Los libros de Ariadna
ariadna-rc.com
Madrid 2009


por Antonio Polo González


En este libro todo se transforma en imagen. Alegoría vívida de lo ilimitado que despunta lo real. Pero ésta es, sin embargo, una experiencia individual: -“Me asomo a mi barbacana observando/en forma de espejismo a modo de vigía/al centinela universal que llevo dentro”. Las cosas que ofrece, en realidad, podrían ser también radicalmente absolutas. En este poeta, las cosas aparecen y desparecen sin dejar traslucir nada: -“Húmedos mis ojos de tanto ver la lluvia/y no distingo ya ni siquiera/mis lágrimas de mar”.

Pero es el tiempo, ese correoso transcurrir al que José Ignacio Cadenas trata de ajustar las cuentas: -“Nada reprocho a mi pasado/…con el que tengo un pacto”. Son, por tanto,  poemas de madurez, esa con la que hoy mira de igual a igual bajo el prisma de la experiencia, de las cicatrices, de la embriaguez, acaso de la humildad: -“Nada de lo que hice, lo hice yo”.

La poesía es palabra, palabra en el tiempo como la definió Antonio Machado; en la poesía de José Ignacio Cadenas la palabra poética, es al mismo tiempo, concepto y sentimiento. Sírvase como muestra de ello, los versos que a la demencia senil dedica: -“Maldito tú, caballo negro/incapaz de cabalgar con elegancia”. Es el tiempo como concepto el que predomina su poemario. No en vano la poesía es la manera más honrada que existe para ajustarle las cuentas a la realidad, y así lo hace el autor en sus versos: -“Qué tarde comienzo mis proyectos/qué escaso margen para su final me queda”, y aunque es consciente de que ese alacrán azabache nos cerrará el círculo a todos más temprano que tarde, él pone un punto de humor o de ironía. –“¿Es hoy ya la hora final?/Que nadie se mueva/Organicémonos en orden/nadie se puede colar”.

A José Ignacio Cadenas la poesía le viene de lejos, la llevaba quedamente en las venas, tácita y discreta, hasta que el sol, con esa potestad delicuescente que habita sobre las hayas en un parque de Chapultepec, se liberó un día con la aquiescencia, sin duda,  del extraordinario poeta León Felipe.

Por último, ya que he tenido el privilegio de antologar este poemario, quisiera compartir con el lector también los escenarios del poeta; el frontispicio húmedo del amanecer frente a la ría de Neda, la lluvia conjugando el sol y todos sus verbos, la emoción bajo los efluvios del verano, la turbación ante un trozo de empanada del Rojal y la Luna. Sabemos todas estas cosas, pero no las que sintió al escribir el último verso.

© Antonio Polo González

 

 

 

© Antonio Polo González

 

f




v o l v e r


ARIADNA-RC.com - Todos los derechos reservados