La consciencia de lo efímero

El jardín dorado
Gustavo Martín Garzo
Lumen , 2008

por María Aixa Sanz


Uno de esos seres que nunca se conforman con nada,
que no han venido al mundo a lamentarse,
sino a pedir más. (pag.208)

EL JARDIN DORADO, es belleza. Belleza y delicadeza. Gustavo Martín Garzo ha escrito una historia bella y delicada como una flor. ¿Cómo la ha cultivado? ¿Cómo la ha escrito? La ha escrito sustentándose en la belleza de lo perecedero, en la conciencia de lo efímero, con la certeza de la muerte. De la misma manera que mientras se contempla una flor se es consciente de su muerte, también Martín Garzo nos ha querido trasladar la fugacidad de todo lo que nos rodea: los sentimientos, las palabras, la memoria, la vida, la belleza, el daño, la malicia, los sueños, la vergüenza, la infancia, la realidad, el tiempo, la naturaleza, la tristeza, la sensualidad, el amor, la pasión, la felicidad, el horror, la ilusión... Todo es efímero hasta la misma muerte que nos acompaña cada día de nuestra existencia y en ella, en la existencia, se distinguen dos tipos de seres: los curiosos hambrientos por descubrir el mundo y los conformes.
Gustavo Martín Garzo es alguien que conoce las palabras, las dichas y las calladas, las reacciones que provocan los susurros y las palabras en voz alta. Es alguien que conoce el sabor de las historias, de las buenas, de las que mecen al lector hasta hacerlo atrincherarse en ellas y disfrutar en un largo espacio de tiempo robado a la eternidad y suspendido entre unas páginas y el aire también fugaz.

Con EL JARDIN DORADO (Editorial Lumen) nos traslada el poder del silencio y de las risas, del amor, de la pasión, del amor fraternal entre hermanos, de la muerte, de la tierra, del fuego, del aire y del agua, a través de la voz de Ariadna, la misma que creíamos hasta ahora conocer junto al Minotauro y a Teseo y que Martín Garzo nos la descubre con otros ojos, desde otra mirada. Ariadna en El Jardín Dorado se convierte en el testigo oral que le cuenta a su hijo muerto: la vida y el origen de ella junto a su hermano Bruno, el Minotauro, y sus otras cuatro hermanas, Alma, Eco, Perla y Sombra, nos cuenta cuánto amor fraternal había entre ellos, cuál fue su tiempo de la felicidad y también nos habla de su padre, el Rey, y de su madre la Reina a la que no conoció. Revisa la historia, sobre todo la del Minotauro, es decir, la de Bruno, la del laberinto y la del palacio, la del jardín, y la de todo el amor que envolvió y despertó Bruno en todos ellos. Nos descubre personajes suculentos como Artífice, Cazadora, Moribundo, la esclavilla, Nómada.

De nuevo, una vez más, Gustavo Martín Garzo se reafirma en el poder que tiene como narrador y conocedor de la naturaleza, del cielo y la tierra, y de la sensibilidad, sensualidad, sexualidad y mundo interior de las mujeres. El Jardín Dorado es una de las historias más hermosas y agitadoras que el lector puede encontrarse en su vida como tal, recorrer sus páginas, sus líneas, es como recorrer el laberinto que muchos días Ariadna recorrió en busca de Bruno, es una experiencia bella e inquietante a la vez, que se debe recorrer con el ansia del descubridor, con respeto pero sin miedo, es como sumergirse en un sueño, viajar por él, para despertar más fuertes y con más conciencia de lo efímero. Es la historia contada por un sabio. Una historia que una vez recorrida nos trasforma y nos cambia. Es como agua para el sediento y pan para el hambriento.
© MARIA AIXA SANZ

* * *Gustavo Martín Garzo nació en 1948 en Valladolid. Su labor como narrador y ensayista le ha convertido en una de las voces más prestigiosas de la literatura española de estos últimos años. De la extensa lista de títulos publicados cabe destacar El lenguaje de las fuentes, que obtuvo el Premio Nacional de Narrativa en 1994, Marea oculta, Premio Miguel Delibes en 1995, La princesa manca, La vida nueva, Ña y Bel, El pequeño heredero, Las historias de Marta y Fernando, Premio Nadal en 1999, La soñadora (2002) y Los amores imprudentes, que se publicó en 2004. Ese mismo año, el autor fue galardonado con el Premio Nacional de literatura infantil y juvenil. Mi querida Eva, la novela que Martín Garzo publicó en 2006, inauguró una nueva biblioteca en Lumen, donde se van recogiendo los títulos destacados de su producción literaria, al que se añade ahora El cuarto de al lado.

 

© MARIA AIXA SANZ, (Alcalà de Xivert, 1973). Diplomada en Ciencias Empresariales por la Universidad Jaume I de Castellón.Debuta en el año 1998 en la literatura con el relato “Tetrarca del reino de la nada” que le abre las puertas editoriales para participar en diversas antologías colectivas de cuentos y revistas literarias. ‘EL PASADO ES UN REGALO’, la publicación de su primera novela en el año 2000 le otorga gran éxito de público, al que le acompaña en el año 2001, la publicación de la segunda novela ‘LA ESCENA’ . Su tercera novela: ‘ANTES DEL ULTIMO SUSPIRO’ aparece publicada en Otoño de 2006 en diversos formatos. Finalista del IV Certamen “Edisena” de cuentos Cortos-Cortos, con ‘Peregrinaje de un derrotado’. Publicado en el libro el Cuarto de los Cuentos. El relato ‘Lindo O. Santos’, en el año 2002 es escogido por la editorial Torremozas para representar a la literatura española en un libro de cuentos junto con otros ocho países de Hispanoamérica. Esta participación genera criticas extraordinarias que la dan a conocer en la prensa de América del Sur. En julio de 2006 aparece publicado el relato: ‘Nerina Rombaldoni’ en la internacional y prestigiosa revista Voces. Colaboradora fija con artículos sobre literatura en el periódico ‘Etcétera’ de Zaragoza desde el año 2001, distribuido por España, México, Argentina, Chile y Perú. Y en las revistas: ‘Dosdoce’, ‘Nemeton’, ‘Mainhardt’, ‘Almiar - Margen Cero’, ‘Literaturas.com’ y ‘Palabras Diversas’. Sus artículos para el fomento de la lectura también se publican en el periódico ‘Etc. Magazine’ de Buenos Aires, Argentina, en la web ‘Libreros’ de Caracas, Venezuela, la revista ‘Destiempos’ de México D.F. y en la revista ‘Remolinos' de Lima, Perú. Corresponsal desde Castellón de la revista ‘Literarte' de Buenos Aires.

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