Vicente Gutiérrez
Mimo muerto
Humanes, Devenir, 2001

Por Álvaro Muñoz Robledano

 

No voy a detallar aquí las circunstancias por las que este libro se me escapó en su momento, pero desde aquí las maldigo y las conjuro para que no vuelvan a repetirse, porque bastante escaso está el mercado de diamantes como para que uno de los pocos con los que me tropiezo yazga durante años oculto en una gaveta. Mientras aún discutimos si la poesía precisa de la vocación o del oficio, y parece que es la segunda opción la que va venciendo en tiempos tan tristes como éste, como cualquiera, Vicente resuelve el dilema mostrando aquello que le constituye como poeta: el instinto. Conviene que de vez en cuando nos recuerden que no sabemos realmente cómo surge un poema, qué lo forma que permite al propio poeta decidir su validez o condenarlo, ni siquiera es fácil imaginarse al poeta ejecutando el acto ¿real? de escribir, situación que los meros versificadores no dejan de mostrarnos en vivo. Un tiburón no diserta acerca de su forma aerodinámica, o de su olfato tan extraordinariamente desarrollado, ni teoriza sobre sus dientes dispuestos en tres hileras y extremadamente afilados; un tiburón ataca. Al igual que el tiburón, Vicente Gutiérrez escribe sus poemas a pesar de los poemas mismos, sin más asunto que el descubrimiento de lo real no narrable que emerge del sistema narrativo al que hemos dado en llamar realidad. Como el diamante al que antes aludía, la composición de estos versos es sencilla, homogénea, estructurada con la simplicidad y la eficiencia de la cristalización, pero son las facetas de la luz al mostrarse lo que lo separa de tanto cristal quebrado como descansa en otras tantas páginas. He leído sus poemas y he sentido la naturalidad con que Vicente ha ido tallando lo que en no era sensible en cada palabra, pero que al ser mostrado se vuelve irrenunciable, inolvidable. Este libro es el diamante y la lupa incrustada en el ojo con que apreciar las aristas.

Este libro no ha llegado tarde a mis manos. Mimo muerto no tiene plazo de vigencia, ni fecha de caducidad. Ha estado siempre aquí. En nuestros deseos.



A.M.R.

© Alvaro Muñoz Robledano Nació en Madrid en 1965. Se licenció en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado los libros: “Fotografías junto al pecio” (Málaga 1991), “Hoteles” (Madrid 1996), y “Cuartel de Invierno” (Madrid 2000). Colaborador de ariadna-rc desde sus comienzos donde ha publicado su "Breve historia de la lucha de clases" (2003). Su último poemario "Salvoconductos" ha resultado ganador del III Premio Café MOn 2006.

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