Muerte en una página
por Daniel Alejandro Gómez

 

El hombre sonreía. Yo me preguntaba quién demonios era y qué escribía todos los días, allí en la biblioteca. Parecía tenerme predilección. Me preguntaba cosas. Yo le comenté lo mal que me sentía ante el hecho de que, en esa limitada biblioteca pública, no hubiera algún libro de William Faulkner. Podría resultar un hecho trivial: pero lo cierto es que un día, estando harto de las limitaciones de la biblioteca aunque más bien por el mero hecho de quejarme y despedir malhumores, fui a preguntar al mostrador por El ruido y la furia.

—Acá, señor—me dijo sin embargo la bibliotecaria—siempre tuvimos El ruido y la furia.

Y cuando volví, sumamente sorprendido y apoyando el libro en la mesa, el hombre que escribía me sonreía, por encima de su carpeta llena de tinta azul. Parecía decir: lo he hecho.
—A vos—me dijo entonces, junto a mí— te gustaría escribir. Pero no es cosa fácil. El gran poder no es cosa fácil de administrar.

Oh, páginas y páginas, viejas y amarillas páginas como corazones de tinta impresa y papel. Parecían respirar. Parecían vivir. Oh, misterioso poder, el de los libros y la escritura, murmuraba yo a veces. El hombre me miró, intensamente, como tomando una decisión. Un día efectivamente me dijo:

—Sí, sí, escribir es como dominar el mundo. Es un poder—decía—difícil de administrar. Pero todos merecemos nuestra oportunidad.

Continuó escribiendo, sin decir otra cosa; en ese momento sentí un poder inmenso, un poder inexplicable. Nunca voy a saber del todo, creo, por qué entonces abrí mi cuaderno y sintiendo como una electricidad en la mano, escribí:

Llueve.

Tras las ventanas vi caer, con no poca sorpresa, poco a poco una lenta, una apabullante, una increíble lluvia sobre Buenos Aires. Por encima de su carpeta, el hombre me sonreía… como el general que acabara de dar la venia a su coronel.

Me dije: soy el más dichoso de los mortales, tengo todas las posibilidades. Puedo obtener lo que quiera…

Pero entonces, igual de soberbio que ineficaz, escribí:

Soy el hombre más rico del mundo.

En ese momento el hombre se acercó.

Me dijo:

—No, no, eso no—explicó—. Ya veo que no merecés el poder…, como tantos otros.

Y a una señal suya lo seguí, por las mesas de la biblioteca, hasta llegar a ver en su cuaderno abierto la explicación de mis poderes, la explicación de quién soy—palabras— al leer precisamente, bajo mi nombre escrito, las siguientes palabras:

El soberbio morirá; pero diez minutos más le serán concedidos, para escribir esta historia.

Estoy a punto de morir, voy a morir. Acaso piensen que esta historia no es más que palabras, únicamente palabras. Pero un nombre no es otra cosa que una palabra. Y yo sé, al borde de la muerte, que una persona no es otra cosa que palabras.

El hombre sonríe; pero acaso, luego del punto final, me aguarde otra página en blanco.

La gran, la eterna página en blanco.

 

 

 

© Daniel Alejandro Gómez (Argentina) Poeta, escritor, ensayista y artista argentino. Nació en Buenos Aires, Argentina, el 11 de Septiembre de 1974; actualmente vive en Gijón, España. Estudió Análisis de Sistemas y luego Letras, en el Centro de Altos Estudios de Informática de Olivos, Buenos Aires, y en la Universidad de Buenos Aires respectivamente. Publicó el libro de relatos Muerte y Vida (Ediciones Mis Escritos, Argentina, 2006) y también la novela electrónica Sembrar Palabras (EBF Press Ediciones, España, 2002). Publicó cuentos y poemas en antologías impresas, y en periódicos y revistas especializadas de Argentina, España-como Revista Fábula, Universidad de La Rioja-, Estados Unidos-como Hispanic Culture Review, de la George Mason University, Georgia-, Brasil y Colombia. Su poesía fue traducida al italiano y publicó tres libros electrónicos y participó en varias antologías impresas de poesía y cuentos. Como antologado: Gotas de alma, poemas, 2000, Antología Libre, cuentos, 2000, Letras de seda, cuentos, 2004, Letras de cristal, poemas, 2004. Mención y medalla en Concurso Adolfo Bioy Casares, cuentos, Buenos Aires, 1999. También escribió varios artículos de Análisis Político Internacional para la revista mexicana Sufragio. Y ensayos musicales para las importantes revistas de música clásica Filomusica, Opusmusica y Sinfonía Virtual, en la que es integrante del Staff permanente. Sus trabajos plásticos se exhiben en varios sitios de la red y su obra artística está incluida en el Museo de arte contemporáneo ARTE GO, de Padua, Italia, en la región del Véneto. Suele publicar ensayos de carácter literario y filosófico para la revista. Konvergencias, de la Asociación de Estudios Filosóficos y Culturales de Córdoba;  

 

 

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