Refutación de la elegía / Don del vuelo / Casa en el árbol
por Eduardo García
REFUTACIÓN DE LA ELEGÍA
Disculpen la imprudencia, voy de paso,
me caí en esta página, no supe
medir mis fuerzas, apurar la brisa,
resistir su imperiosa invitación,
la página pedía un desaliento
a la altura del llanto y los zapatos,
pero no estaba yo para difuntos,
me brotó una sonora carcajada,
una encina colgada de un trapecio,
un tigre amamantando a una gacela,
un ciempiés saludando innumerable,
nada hay seguro aquí, ya me hago cargo,
a lo peor la página está inquieta,
reclama ya su hastío inmemorial,
y yo en las musarañas, tan contento,
acorazado, en fin, feliz, ya ven,
poco propenso a la melancolía,
convocando el deseo en la figura
de una mujer al término del goce,
sin tristeza post-coitum, no se apuren,
espléndido animal, fruta sin dueño,
deslumbrante en la página, sensual,
una refutación de la elegía,
una celebración de la alegría,
cuerpo fugaz, materia derramada,
se ríe de la página, transpira,
les dejo con su gozo, no sin antes
invitarles a arder por las raíces,
a vivir por la piel a contramano,
no me hago responsable si la página
persiste por inercia en su congoja,
si le gusta sufrir es su problema,
nosotros a lo nuestro, hacia alta mar.
DON DEL VUELO
Y ahora que desperté sin calendario
a las puertas de un cielo terrenal
qué vas a hacer conmigo si no atiendo a razones,
si me entregué sin más a la algarada
de esta felicidad sin qué ni fundamento,
si el saludo se me vuelve pájaro en la mano
y los ciento volando
hacen cola para posarse en mi ventana,
si me declaro en fuga
tras la eléctrica chispa que aguarda en el instante,
si hablo como quien canta
en las crines del pulso secreto de las olas,
amenazo arrastrarte en un alud de espuma
y mis dedos te cercan, antorchas navegantes,
y se te caen las hojas amarillas,
y al contacto tu piel prende en mi abrazo,
qué vas a hacer conmigo sino entregarte entera,
desarraigarte toda
hasta que a las raíces les brote el don del vuelo,
levar anclas, surcar la ingravidez
preñada de centellas, con las manos
tendidas al encuentro, ven conmigo,
con rumor de campanas sobrevolemos los jardines,
ha llegado la hora, vamos, ven
a conocer la risa de los ángeles.
CASA EN EL ÁRBOL
En la copa de un árbol construiré nuestra casa,
con tablones y clavos e ilusión y un martillo
alzaré entre las ramas suelos, techos, paredes,
cuartos en espiral, secretos pasadizos
donde obra el azar el don de los encuentros
y de pronto amanece si me miras al fondo
por donde el viento corre a refugiarse,
madera en la madera, crujen las estaciones,
pasan a visitarnos los amigos,
huele a café, huele al árbol en que nos acogemos,
al rumor de las hojas, a la tierra
donde brota su impulso, su sed de los espacios,
se siente allí el verdor de las promesas,
casa y árbol fundidos, una sola criatura,
se es feliz de algún modo impreciso y vital,
con los años al árbol le van creciendo ramas,
gana cuerpo, se inclina hacia las nubes
y de pronto la casa ha ascendido unos metros
y hasta el aire es más puro, más ancho el horizonte,
las estrellas fugaces proliferan, ahora
vigila la espesura, hay luz en la ventana,
a cubierto de todo, suspendida,
luz de hogar en la noche, resplandor,
y una escala de cuerda entre las ramas,
si subes por la escala no hay retorno,
en la cima del viento hallarás nuestra casa.
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© Eduardo García nace en São Paulo en 1965, hijo de españoles. Vive pues su primera infancia a caballo entre dos lenguas. Permanece en Brasil hasta los siete años, edad en la que su familia decide regresar a España. Se traslada entonces a Madrid, ciudad donde transcurre su adlescencia y primera juventud. Cursa allí la Licenciatura de Filosofía, especializándose en Estética. Profesor de Filosofía, obtiene en 1991 una plaza en Córdoba, donde reside en la actualidad. Como poeta es autor de los libros “Las cartas marcadas” (1965), “No se trata de un juego” (1998, 2ª edición 2004), “Horizonte o frontera” (Hiperión, 2003) y “Refutación de la elegía” (Generación del 27, 2006). Por “No se trata de un juego” recibió el Premio Hispanoamericano de Poesía “JUAN RAMÓN JIMÑENEZ”, así como el premio “OJO CRÍTICO” de Radio Nacional al mejor libro de poesía joven del año. “Horizonte o frontera” obtuvo el Premio Internacional de Poesía “ANTONIO MACHADO EN BAEZA”. Su obra ha sido recogida en las principales antologías de poesía última española: “La generación del 99” (José Luis García Martín, 1999), “Pasar la página” (Manuel Rico, 2000), la bilingüe “Poesía espanhola, anos 90” (Joaquím Mª Magalhães, Lisboa, 2000), “Yo es otro, autorretratos de la nueva poesía” (Josep Mª Rodríguez, DVD, 2001), “La lógica de Orfeo”, (Luis Antonio de Villena, Visor, 2003) y “Ultima poesía española” (1990-2005) (Rafael Morales Barba, Clasicos Marenostrum, 2006) entre otras. Ha cultivado el ensayo sobre el fenómeno poético en sus libros “Escribir un poema” (Fuentetaja, 2000; 2ª edición ampliada y corregida, 2003) y “Una poética del límite” (Pre-Textos, 2005), donde propone una epistemología de la escritura desde una visión integradora. En abierto diálogo con su propia aventura creativa. “Una poética del límite” ofrece una puesta al día en profundidad de nuestra actual concepción de la poesía a la luz de las aportaciones de las ciencias humanas, la estética y el psicoanálisis contemporáneos.
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