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Parte de guerra y otros poemas
por Paola Laskaris
Te lancé al vendaval de las pasiones
sin la coraza puesta.
(F. García Lorca).
Instantes de exaltación
amor y olvido,
vida y soledad amarga
esperando verte.
El parte de una dominación
completa e inequívoca,
una victoria imposible
contra el tiempo,
contra el estandarte de tu boca.
Un deseo artificial
en el que se hunde mi ser
en el que no encuentro salida.
Otros poemas
El cielo baja sobre los árboles
y deja que le acaricien
el vientre.
El olivar late constante
nudo verde y pardo,
brota gotas de recuerdo.
El ciprés
oloroso y eterno
apunta hacia el infinito,
escalera sin peldaños.
Las nubes tienden sus garras
y la sombra de su llegada
se alarga sobre la piel morena
de la tierra.
El paisaje conspira lento
contra mis fingidas
trincheras
que sufren a cada paso
una dulce derrota.
No hay arma que resista
al ataque improviso
de tu nombre.
Sus letras se desprenden
del cielo como lluvia
y el olvido
como una granada madura
sangra sobre el tiempo
y la distancia.
El cielo baja sobre
mis ojos cansados
de esperanza.
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Me has dejado sin una gota
de sangre.
Has muerto el último latido
del sueño.
Sólo queda un fragmento del pasado
y su arrogancia rota e inútil.
Le has arrancado las uñas
y sacado las muelas.
Ya no es sino un viejo abandonado
sin esperanzas,
entre el estiércol de los días.
Él escupe y jura contra el futuro
mientras yo me hundo
en tu silencio.
Me dejaste sin oído.
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Tienes golondrinas
entre el espacio profundo
de tus ojos y la firmeza
de tus cejas.
Sobre tu frente
un temblor de alas desplegadas
y la impotencia de mi corazón
tímido panal de sangre y miel.
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Las llagas.
Vuelven a abrirse
y cerrarse
y abrirse de nuevo
y sangrar
y supurar
tu perfil
absoluto.
Las llevo
con orgullo
bordadas
en la piel del recuerdo
como una promesa
un estandarte
que grita tu nombre.
Fílippos.
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Tienes golondrinas
entre el espacio profundo
de tus ojos y la firmeza
de tus cejas.
Sobre tu frente
un temblor de alas desplegadas
y la impotencia de mi corazón
tímido panal de sangre y miel.
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