RESEÑAS Y ARTÍCULOS

A R I A D N A - R C . c om

[número ventinueve edición invierno 2006]

m a r z o


i m p r i m i r 


v o l v e r

 


El mar en ruinas
David Torres

Barcelona, Destino, 2005

 

Llega un momento en que el hombre se detiene y contempla las consecuencias de sus actos, de su miedo, de su valor, de su codicia. Contempla, sobre todo, cuanto ha deparado su ausencia y su silencio, y contempla también cuanto depara la ausencia y el silencio de los dioses. Es entonces cuando la épica se hace un lado y surge, a pleno sol, invadiendo el ágora arenosa, trasmutando la proporción de las columnas en señales de enfermedad y muerte, la tragedia.

Hemos llegado a olvidar la tragedia en estos días; hemos cambiado el significado de la palabra e ignorado la verdadera personalidad de sus personajes: nosotros. Puede que logremos pensar que la tragedia es lo que no nos sucede, aquello de lo que podemos distanciarnos con sólo hacer patente el escenario, su falsedad de tramoya. Pero no es así.

El mar en ruinas habla de ese momento en que la tragedia entra en la historia y condena a los héroes a su identidad. En la novela, un Odiseo envejecido, que ha logrado recuperar su trono a costa de asistir a la aniquilación de su memoria, emprende un nuevo viaje pretendiendo que el tiempo se detenga en alguna parte, que se detenga donde él esté. Mientras deambula por puertos que ya nada saben de negras naves, sino apenas de gabarras y barcazas de poca pesca, escucha las historias que sobre un tal Ulises cantan bardos que no son más que meros repetidores de fórmulas estereotipadas, que incluso pueden llegar a fingir ceguera tan sólo por aproximarse al modelo (un divertido y cariñoso tirón de orejas de David a sus amigos poetas). Mientras, un enemigo terrible e inimaginable nos muestra que la tiranía y el terror no son más que un niño que juega, un niño que no sabe estar solo a pesar de que haya descubierto que no hay dioses, ni tan siquiera padres o reyes.

De la talla de David como narrador poco puedo decir que no sepa el esforzado lector de Ariadna. Por suerte, está con nosotros desde siempre, ofreciéndonos páginas únicas y amistad como pocas. Es parte de nuestra voz. Lo que le convierte en uno de los mejores escritores del presente, o, por decirlo mejor, en uno de los pocos escritores del presente, es su instinto brutal para lo humano. El mar en ruinas está escrito sin nombres propios, a pesar de que abunden en ella los que hemos leído mil veces. David nos habla de los maltratados, de los muertos, de los valientes a su pesar, de los que sonríen porque supieron huir, de los que se emborrachan en el lugar más sucio, de los que aún piensan que pueden salvarse por una palabra, de los que arrojan el dinero que no tienen. Si se llaman Aquiles, Penélope, Menéalo o Circe, es mero accidente. Tan sólo Odiseo, que fingió ser Nadie cuando era Odiseo, y que lucha por ser Odiseo cuando ya ha desaparecido, está sujeto a una leyenda que sólo él conoce, una leyenda usurpada como su palacio, su familia y su silencio. De cuanto de él se canta, sólo es cierto el viaje al infierno. Es Nadie cuando sobrevive a la destrucción del mar, que tan sólo el mar puede engendrar.

El mar en ruinas es una obra maestra, una de las pocas.

A.M.R.

 

© Alvaro Muñoz Robledano Nació en Madrid en 1965. Se licenció en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado los libros: “Fotografías junto al pecio” (Málaga 1991), “Hoteles” (Madrid 1996), y “Cuartel de Invierno” (Madrid 2000). Colaborador de ariadna-rc desde sus comienzos donde ha publicado su "Breve historia de la lucha de clases" (2003)


Misterios de la Navidad (II)
por Fermín Castro

En nuestro último conclave viajamos a las claves profundas y misteriosas que se esconden dentro de la tradicional celebración del día de Reyes Magos. Hoy os emplazo a continuar por una senda paralela y que contemplemos maravillados algunos secretos más entorno a la Navidad.

Los magos eran tres porque eran tres los dones que se dan al Niño y porque tres es el eje de la numerología cristiana. Fue Origenes el primero en apuntar que los magos eran tres y con el paso del tiempo fue aceptada esta cifra. Como anécdota apuntemos que en la época de los descubrimientos atlánticos se crea un cuarto mago que se llamaba Mangalore y que ofrecía cacao en un cofre. Los reyes magos al simbolizar la adoración de todos los pueblos de la tierra que deben representar a todos los continentes de ahí que se inventara un cuarto mago para dar cabida a los pobladores de ese nuevo continente.

Nos movemos en un mar de símbolos, así la postración de los reyes magos es también una imagen de la claudicación, de la derrota del paganismo ante la nueva luz de los hombres, de la nueva y verdadera religión, del cristianismo.

Los regalos que recibe el Mesias son de gran importancia y de un carácter simbólico. Así el oro desde el comienzo de la civilización simboliza la realeza, el oro como ofrenda al rey de la Tierra. El incienso ha sido tradicionalmente utilizado en muchas culturas y religiones como ahuyentador de malos espíritus. La mirra simboliza, que ha sido utilizada desde la antigüedad como un fármaco, es por extensión también un bálsamo para el alma.

Uno de los enigmas más interesantes de los misterios de la Navidad lo forma la enigmática estrella que guía a los Reyes Magos. A lo largo de los siglos se la ha representado como flor, estrella, ángel etc. Pero lo que tradicionalmente se coloca en nuestros belenes es un cometa. ¿Por qué un cometa? Es clara la confrontación entre los datos históricos que tenemos y nuestra tradición pues lo cierto es que no hay ningún texto que describa la estrella como cometa. De hecho en la antigüedad, en la época de Jesús la visión de un cometa era presagio de mal agüero. El motivo por el que ponemos un cometa tiene su origen en un genio de la pintura como fue Giotto que realiza una obra maestra con la “Adoración de los Reyes de los Magos” de la capilla Scrovegni de Padua donde Giotto pinta un cometa guiando a los Reyes Magos. Pinta un cometa pues aun quedaba fija en la mente de los contemporáneos de Giotto la visita del cometa Halley aya por el 1305.

¿Qué fue lo que surcó los cielos en el momento del nacimiento de Jesús? A esta respuesta los ordenadores actuales empiezan a darnos respuesta y son varias las hipótesis posibles: por un lado la posibilidad de una supernova, fenómeno que pudo darse con la suficiente cercanía como para que pudiera ser contemplado desde la Tierra a simple vista. Otra hipótesis de lo ocurrido es que se diera una conjunción planetaria, hecho que si ocurrió según los astrónomos actuales en el año 7 AC. Esta es la posibilidad más aceptada por los estudiosos y ya apuntada en el sXVII por el judío rabí Barbadel y por J.Keppler que contemplo y estudio una conjunción planetaria acontecida en 1606.

Si aceptamos la conjunción planetaria como explicación del suceso de la estrella de la Navidad hay un pequeño problema y es que las fechas no cuadran como habréis observado ¿o si? Lo cierto es que la fecha tradicionalmente aceptada como la del nacimiento de Cristo y por tanto la fecha del inicio de una nueva era, es errónea. La historia es la siguiente: Fue un monje romano quien en el s. VI calculó la fecha del nacimiento de Cristo, Dionisio el Menor o Exiguo llegó a la conclusión que Cristo había nacido en el año 753 de Roma. Hoy sabemos que se equivocó en 8 o 7 años, la realidad por tanto es que el Señor nació en torno al año 6 o 7 a.C. ¡las fechas concuerdan!

Iniciamos esta andadura en compañía de los reyes Magos y en tan buena compañía deseo dejaros. Si es difícil seguir la pista de la realidad histórica de la vida de los Reyes Magos, en cambio no es difícil seguir los pasos de sus reliquias. Fue la emperatriz Elena quien encontró, en su famoso viaje a Jerusalén en el s XII, los cuerpos de los Reyes Magos y los trasladó a Constantinopla. En otra ocasión nos detendremos a estudiar esta misteriosa mujer que tan buena mano se daba para encontrar reliquias pues también encontró la Vera Cruz. Baste decir que los restos fueron llevados finalmente a Colonia en 1164 lugar donde aún se encuentran descansando en la catedral de San Pedro. De hecho se modificó el emblema de la ciudad por tres coronas, emblema que se sigue conservando en la actualidad. Así que ya sabéis donde tenéis que enviar las cartas de los Reyes Magos

Fermín Castro González

 

© Fermín Castro González. Escritor, poeta e historiador andaluz. Palma del Río (Córdoba) 1973. Entre los trabajos históricos como aparecen en este número, ha trabajado en “ De Weimar a Hoy”. “Invasión y Ocupación Francesa en Córdoba”. “Hª de las Instituciones eclesiásticas de Córdoba”.


Roberto Piva, El Jazz de los crepúsculos
por Leo Lobos

La ciudad enfocada con su gran angular se parece más a São Paulo del siglo XXI de que a un São Paulo de 40 años atrás.

Como no reconocer este sistema urbano-industrial en versos como: “soñé que era un ángel y las putas de São Paulo avanzaban en la densidad exasperante” o “la estatua de Álvarez de Azevedo es devorada con paciencia por imágenes de morfina”. Publicó Paranoia el año 1963 su primer libro el entonces joven poeta Roberto Piva, tenia 25 años. Sus versos de largo aliento abrirán rumbos nuevos en la realidad con una contundencia jamás vislumbrada en la poesía brasilera. Entrevistado por Ademir Assunção en la revista Coyote n. 9 (Londrina, Brasil, otoño 2004) a los 67 años nos dice ante la pregunta ¿para qué escribir? El propio Kerouac responde: continuar escribiendo para nad a. Roberto Piva continua activo, curioso y critico de los sistemas de represión, sean políticos o poéticos, que apartan al ser humano de la verdadera experiencia. Es extremadamente erudito y detenta un repertorio de lecturas rarísimo entre los intelectuales brasileros. Ante otra pregunta de Ademir Assunção de aquella conversación publicada en la revista Coyote : “en una reciente entrevista usted cita a Walter Benjamín, que define la poesía como ‘una historiografía del inconciente'”. Roberto Piva responde: Historiografía inconciente. Seria una visión arquetípica de la poesía que estaría presente en todos los seres humanos y acentuadamente en los poetas, que desenvuelven esa visión mediante técnicas arcaicas de éxtasis . De acuerdo con Jung, los locos, los niños y los poetas son quienes tienen en su inconciente imágenes de las culturas arcaicas.

Un poema de su libro inédito Extrañas señales de Saturno :

 

                 El Marqués de Sade

               & la Marquesa de Santos

caminan al jazz de los crepúsculos

recordando ciertas iluminaciones

ciertos espasmos

ciertos actos visionarios

gritando sus triunfos en la

             oscuridad

 

Aplausos. Roberto Piva cree que el arte esta próximo a la locura. Por causa del delirio de la imaginación. Que la poesía es un arte de minoría. Como diría Octavio Paz, la poesía no tiene existencia en lo real. A lo cual agrega el mismo Octavio Paz, en aquel famoso discurso en la ONU, antes de ganar el Premio Nóbel, que el siglo XX no será conocido como el siglo del marxismo, pero sí como el siglo del surrealismo. Pues el marxismo se transformo en una pesadilla histórica y el surrealismo es la puerta de emergencia que se abre para salir de todas las pesadillas. Las vanguardias industriales son pre-freudianas por que desprecian el sueño, desprecian el inconciente. El surrealismo aprende de Freud y una parte más avanzada de los surrealistas ya habían desembarcado también en Jung. Roberto Piva dialoga con Murilo Mendes y Jorge de Lima en la poesía brasilera. Por aquel surrealismo ebrio de Murilo Mendes y el libro Invención de Orfeo del poeta Jorge de Lima. En ambos identifica una tradición visionaria dentro de la poesía brasilera. Del poeta Oswald de Andrade nos dice que tiene una gran importancia por su llamado de atención para las culturas indígenas brasileras. La unión con lo sagrado, la llamada del sentido órfico, no puede ser perdido en el hombre. Siempre gustó del Tropicalísmo aquel nuevo movimiento de apertura en la música, en el comportamiento, para la vida. Citando a Nietzsche, nos dice que para los que viven solitarios o en pares aún existen islas donde se respira el perfume de los mares silenciosos.

 

Algunos versos del poema Manifiesto de la selva más próxima , de su libro Hora Cósmica del Agua , São Paulo, octubre de 1984:

Los productos químicos, la industria farmacéutica y las miasmas roerán tus huesos hasta la medula / cadáver rico en vitaminas / rodopios en el río de la industria / burócratas ideológicos muriendo de risa / marxistas sin próstatas se tomaran el poder / vastos desiertos en el cerebro / políticos estadísticas cáncer en el rostro vacío de las avenidas de la noche / Mujeres atrapando niños salvajes para encuadrarlos en el Buen Camino /…Nuevos mapas de la realidad / viaje erótico viaje poético / Horacio & Lester Young / Tribus de jóvenes en las selvas / tambores llamando a la orgía / fogatas & plantas afrodisíacas / abandonar las ciudades / las playas salpicadas de esqueletos de Monstruos / rumbo a los horizontes ebrios como ángeles fuera de ruta /… crear nuevas religiones, nuevas formas físicas, nuevos anti-sistemas políticos, nuevas formas de vida / Ir a la deriva en el río de la Existencia.

 

Paranoia, volviendo a su primer libro, no es un poema urbano, es un poema contra lo urbano. Es una pesadilla, un delirio de una persona que quiere ser un extraterrestre, que quiere desaparecer del mapa, de alguien que quiere tomar el disco volador de las seis de la tarde y partir a Alfa Centauro. Un poema donde ve las falencias de la ciudad, con sus sistemas de represión, de opresión, de exaltación de un movimiento para hacer caminar al rebaño. Roberto Piva insiste que la represión no es atributo de un partido, ni de izquierda ni de derecha, si no una forma de hacer a usted olvidar de la autentica libertad cósmica. La televisión nos impone modelos de comportamiento, aunque de vez en cuando aparece en el escenario planetario un individuo que está en ruptura con una serie de valores de la civilización occidental y produce un intercambio beneficioso entre civilizaciones. Pero somos cooptados por la televisión, por la sociedad de consumo el día entero. Aunque claro la sociedad de la Roma antigua, en el tiempo de Trajano, fue la mayor sociedad de consumo que hubo en el planeta. En el Coliseo se vendían sedas de Arabia, vinos de Palestina, aceitunas, damascos del Oriente y más. Era un verdadero Shopping. Dentro luchaban los gladiadores y en torno se hacían compras. El Emperador Caracala, el primer economista moderno, que percibió que no podía gastar más de lo que recadaba, extendió la ciudadanía romana a todo el imperio, y con eso pasó a recabar mucho más. Para ser ciudadano romano tenías que pagar impuestos. Un día en el mercado de esclavos, cuentan los libros de historia antigua, compró trescientas mujeres y trescientos adolescentes para dar de presente a sus amigos. ¿Qué más consumo que eso?

Versos del poema Visión de São Paulo en la noche del libro Paranoia (1963):

 

Poema Antropófago bajo Narcótico

 

En la esquina de la calle San Luís una procesión de mil personas

encienden velas en mi cráneo

hay místicos hablando tonterías al corazón de las viudas

y un silencio de estrella partiendo en un vagón de lujo

fuego azul de gin y alfombra coloreando la noche, amantes

chupándose como raíces

Maldoror en vasos de marea alta [ ]

una floresta de cobras verdes en los ojos

de mi amigo [ ]

niños abandonados desnudos en las esquinas

angelicales vagabundos gritando entre las tiendas y los templos

entre la soledad y la sangre, entre colisiones, el parto

y el Estruendo

 

Para Roberto Piva la vejez tiene su elegancia, tiene su diversidad, tiene su alegría. Cree firmemente en la biodiversidad poética. Cree que los jóvenes están ligados con nuevos valores. Qué la muerte es un misterio y como todo misterio apunta a lo desconocido y lo desconocido hace parte de la poesía.

 

Reescritura y traducción, Santiago de Chile, junio de 2005.

 

 

 

© Leo Lobos (Santiago de Chile, 1966) poeta, ensayista, traductor y artista visual. Estudios universitarios de filosofía, castellano, bibliotecología y comunicación. Laureado UNESCO-Aschberg de Literatura 2002, realiza una residencia creativa en CAMAC, Centre d´Art Marnay Art Center en Marnay-sur-Seine, Francia. Ha publicado entre otros: “Cartas de más abajo” (1992), “+Poesía” (1995), “Ángeles eléctricos” (1997), “Turbosílabas. Poesía Reunida 1986-2003” (2003). Ha escrito para diversas publicaciones y leído sus textos de arte y literatura en Chile, Argentina, Perú, Brasil, Cuba, Estados Unidos, España, Francia y Alemania. Co-fundador del colectivo multidisciplinario "Pazific Zunami" junto a los artistas visuales Alex Chellew y Rafael Insunza a finales de los años noventa. Traduce en Marnay-sur-Seine el año 2002 el libro “Caminantes”, de la poeta e investigadora brasilera Cristiane Grando, doctora en Literatura, gracias a quién conoce e inicia la lectura de la obra y traducción de Hilda Hilst al español. Desde el año 2003 trabaja junto a Cristiane Grando y el arquitecto Jorge Bercht en Jardim das Artes: espacio cultural y residencia internacional de artistas , Cerquilho-SP, Brasil, donde realiza labores de comunicación y relaciones internacionales además de pintar, dibujar y escribir. (leonardolobos@yahoo.com)


Parte de una historia
Ignacio Aldecoa

por Antonio Polo.

 

 

PARTE DE UNA HISTORIA es la última obra de Ignacio Aldecoa, publicada en 1967, bien entrada la década de la novela experimental, en la cual puede inscribirse como ensayo de narración existencialista. Ambientada en La Graciosa, pequeña isla del archipiélago canario, la novela confronta la dura vida de los pescadores locales con el desarraigo ético de quien procede de una sociedad tecnológicamente avanzada, unos americanos ricos que naufragan y el propio narrador, un intelectual sin ningún propósito que está de paso, testigo atormentado de unas experiencias que no sabe juzgar y que se limita a reunir materiales para una historia que deja inconclusa.

A poco que el lector se deje llevar por sus páginas, encuentra que el lenguaje es solo parte de una historia, y que la historia en sí es mucho más importante que el acto y la decisión de escribirla, por eso al final de la novela Aldecoa sentencia que “las palabras están invalidadas y corroídas”.

La presencia de un naufragio, las noches de fiesta, la venta de un camello, una tempestad y la muerte de un náufrago son los elementos con los que un narrador ajeno que llega a la isla para olvidar problemas desconocidos y que se marcha sin mayor motivación, va poniendo de manifiesto el drama que subyace al enfrentamiento de una sociedad que responde a formas de vida tradicionales y una sociedad urbanizada y moderna.

Ignacio Aldecoa, al cual e la muerte lo sorprendió en su mejor época productiva, tiene el mérito de haber escrito una verdadera obra maestra.

©Antonio Polo González



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