...mmm... (penurias domésticas)
por Pilar Saura Vincueria

 

Sale el sol después de la tormenta. El brillo de la recien nacida luz de éste nuevo día enmarca las ramas del pino sobre el todavía inestable azul del horizonte. La silla que olvidé en el jardín se convierte en el mejor accesorio que nadie pudiera imaginar para ésta mágica mañana de primavera. Restos del agua caída del cielo encuentran su lugar formando charcos grandes y pequeños primero, buscándose como amantes hasta encontrarse en uno solo después, desapareciendo juntos al fin bajo la tierra. Abro la ventana. Por un instante intuyo sin temor la intensidad de la vida y su dolor, aspiro la nostalgia de la felicidad anhelada, huelo el arrebato de impotencia ante la injusticia, la pena y también el amor; contemplo esta primavera húmeda, aromática, matizada de amarillos, rojos, violetas y malvas y, como San Agustín, me olvido de mi misma... Navegan mis pensamientos empapados de éste paisaje soñado... ¿he dicho empapados?... Tengo que poner la lavadora... como iba diciendo fluyo entre palabras que arrastran imágenes soñadas por el curso de mis pensamientos y, como un río, voy a parar al mar... mis ojos son ahora barcas mecidas por las olas y navego sin rumbo ni destino; sóla ante la inmensidad del mundo miro al cielo buscando constelaciones nuevas y mi corazón cruje de anhelo por tocar otras almas,compartir el desafío de la trivialidad, nuestras miserias y debilidades, la dicha de sentirse acompañado... ¿he dicho miserias?... Se me olvidó pagar la excursión de Javi, su señorita me va a matar... es ya la tercera vez que se me olvida... mmm... ¿olas? sí, sí, dije olas... !cómo me gustó el último libro de Manuel Rivas! Ese relato que contiene "una nube, una ola, otra y otra..." me conmueve de forma obscena. Sí, he dicho obscena. Me suben la libido esas siete palabras. Evidentemente cada una de ellas por separado no me dicen nada, bueno quizá ola... podría... es el ritmo que adquieren juntas y en ese orden, con esa mágica cadencia, rítmica y sensual, suave y repetitiva, agua cálida y salada que te envuelve, te arrastra y te abandonas a su merced sin oponer resistencia, claudicas y te entregas... ¿he dicho resistencia? tengo que llamar al fontanero por enésima vez. Han puesto un 902, qué desfachatez, ahora la música y me dejan aquí colgada, delante del teléfono, mirando el polvo y la suciedad que se ha acumulado entre las teclas ¿cómo se limpia esto?Le preguntaré a mi suegra, tenía que haber elegido un teléfono negro,no se notaría tanto... Buenos días, si, ya dejé aviso el lunes pasado, sí, mañana de siete a dos estaré en casa, adiós. Lo mismo me dijeron hace tres días... ¿por dónde iba?, ¿entregas?... sí, entregas.... dijo Richard Avedon: "... escribo mi autobiografía con las caras de otra gente..." Me llamó la atención. Yo no diría que busco dibujarme en otras caras, yo busco encontrar la verdad en otros y en mi, reconocer la pasión olvidada por falta de uso, comprender el desfallecimiento cotidiano ajeno y el propio... el peligro y la bendición está en la entrega personal que supone intercambiar debilidades y tocar el corazón ajeno.. .y que te acaricien el tuyo. Hay días que se convierte en una necesidad más urgente que comer o dormir, me desespera no tener a nadie en ese instante a mi lado con quién compartir la tristeza,el aislamiento, la desesperanza solitaria que me acecha...el teléfono... hola Jóse, ¿vienes a comer? Muy bien, sí, me acuerdo que es el cumpleaños de tu hermana, ahora nos vemos... !no tengo comida! ¿qué hago? Tortilla de patatas y ensalada y... tengo algo de sopa que sobró de anteayer... ¿ya estamos a 23? se me ha pasado lo del cumpleaños, menos mal que le compré el regalo la semana pasada ...mmm... dije... ¿debilidades? Mi debilidad es mi refugio y mi fortaleza frente a ésta estepa diaria en la que cabalgo, tan sepulcral como cualquier otra realidad, pero tan esperanzada como cualquiera de mis sueños... ¿dije patatas? sí, patatas, tengo que pelar patatas ya,no me va a dar tiempo... ¿dónde las metí? ¿las dejé en la bolsa con el periodico y el pan?... " No creo haber escrito nada que no nazca del sentimiento, principalmente de la compasión" dijo Augusto Monterroso. Me hubiera gustado conocerte y compartir contigo, a viva voz, lo poco que me interesa,igual que a tí, la inteligencia organizativa y formal, la encuentro fría... aquí están,no las había sacado de la bolsa, el pan está roto y lleno de tierra, !soy un desastre! y el periodico y la foto de la niña iraquí... destrozada... pelo las patatas y miro por la ventana, contemplo ésta primavera húmeda, matizada de amarillos, rojos... qué guapa te vestiste esa mañana... y mi corazón cruje ¿dónde estás Augusto? me desespera no tener a nadie en este instante a mi lado... la puerta, hola, soy el fontanero,¿no iba a venir mañana? señora si quiere me voy, no, entre, es en la cocina... seguro que te costó convencer a tu madre,pobre niña de Basora, de que te dejara ponerte el jersey malva que tanto te gustaba.... mamá, por favor, mamá, por favor...igual que mi hija ... es para las ocasiones especiales la dices, cuidalo bien y no lo manches,y tu hija sonríe y te besa porque sabe que la vas ha dejar... me olvidé de comprar aceite, no hay suficiente...y lloro... "dejemos reposar los dolores en el ánimo. Nada se consigue con el gélido llanto que hiela el corazón" dijo Aquiles... el horizont azul brilla impúdico ante mi, la silla refleja la luz del sol y la esparce por el jardín, el agua de lluvia desapareció bajo tierra ... estabas tan guapa... señora, se le están quemando las patatas...

© PILAR SAURA VINCUERA

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