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Selección
por Jaime Corona

La ventanilla no deja lugar para la duda:
cada gota habla de nostalgia,
de los días que entran en una mirada.
El tiempo es un réquiem
que atraviesa lentamente la memoria,
y el rostro de todos
es el que tenía,
el que me duele,
el que olvidé.
Los nombres de las calles son distintos
a lo que siento,
no encuentro la primera palabra
en la que te conocí:
sólo tu mano puede contener esta tarde.
Miro nuevamente por la ventanilla
y sé
que la lluvia es tan grande como la soledad,
como la muerte.

A Citlali
No importa no haber tenido nada ayer, lo terrible sería
no tener nada hoy
Verónica Jazmín Martínez
Ayer tenía una escuela
y un cuaderno
para cada mentira.
Mi nombre era propiedad
de cuatro credenciales
y una beca.
Tenía treinta pesos en el bolsillo,
y fe en lo héroes,
en sus revoluciones...
Hoy cuento con esta ciudad
y una hoja es suficiente
para alojar todas las mentiras.
Tengo la fe llena de amigos,
y en ellos,
más de una voz.
Tengo un radio
con 2 estaciones favoritas,
y a veces,
en algún doblez de tiempo,
dedico poemas a mis muertos.
Hoy tengo en una tarde
todos los motivos
que me invitan
a tentar al destino,
y la esperanza de encontrar
-una vez más-
que el límite de Dios
está en sus ojos.

Aquí nadie me conoce.
Soy el que lleva adelantado su reloj
y espera su turno en la fila.
El que busca un lugar
en el Metro
y se persigna
frente a las iglesias.
El que dirige sinfonías
con una cuchara
y lleva fragmentos de ciudad
en el rostro.
El que entra en las librerías
y no compra nada.
El que quiere decapitar
a casi todas las estatuas
mientras va por las calles
que la nostalgia le señala.
El que convive con sus asesinos
y está consciente
de que los días no llegan:
sólo se van.
Soy el que vuelve a medianoche
-cuando casi nadie se detiene
en las cabinas telefónicas
y sobra luz en los andenes-,
pero aquí,
nadie me conoce.
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© JAIME CORONA nació en 1974 en
la ciudad de México y estudió en la Facultad de Filosofía
y Letras de la UNAM. Su poesía, que muestra un lenguaje directo,
sin ánimos por los tonos altos, es portadora asimismo de cierto
pesimismo que se relaciona con la crítica al medio que lo rodea.
Desde hace dos años forma parte del taller literario que imparte
el escritor cubano Félix Luis Viera en el Centro Cultural José
Martí, en México, Distrito Federal.
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