VERSOS

 

Sobre un poema de Jorge García Oria
por Jesús Urceloy

Me pregunto
como pudiera preguntarse un poeta
levemente americano
si eres más accesible por estar junto a mí.
Pero sólo hice una pregunta.

J.G.O (Tankas)

 

Me espera el desierto.

Pregunto por su luz, su cuerpo horizontal: como un libro de oraciones abierto por el eje; parte a parte, duna a duna.

Pudiera - con la distancia, con la impaciencia - preguntarse si es él, si soy yo, quien aguarda un timbrazo, un destello, una señal que diga: poeta, he aquí la hora, suelta el lastre, camina.

Levemente - europeo de sombras, americano indócil, hombre del norte siempre - quiero, si la codicia es fruto, morderte sin pudor.

Eres por quien la noche se entretiene; más en todos los cálculos pero nunca infinito: accesible y cercano, pero viudo y hereje.

Por estar en la luz presentida del alba, estar en la vejez que surca nuestras manos, junto a tus labios secos pongo mi boca a boca, mi historia innecesaria de adolescente herido.

Pero - aliento cobarde - sólo la piel te busco.

Hice - dirás distante - de tu silencio escuela:

una línea de tumbas vacías me dirige,

pregunta por mi nombre. Insiste un poco. Calla.

 

© Jesús Urceloy

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