miles
millones de cajas sobre el pavimento cajas
grandes como el tamaño de un hombre cajas
que andan con dos piernas alternativamente
cajas en medio de la carretera cajas
que conducen un coche cajas que llaman
por teléfono cajas que se fuman un cigarro
echando el humo como los trenes antiguos
miles millones de cajas sobre las aceras
cajas que se deshacen cuando les moja la lluvia
cajas con nombres con una cierta identidad
cajas con brazos que parecen hablar y saludarse
y carcajearse cajas que chocan y caen de repente
al suelo miles millones de cajas encajonadas en sus casas
alimentándose de un silencio acojonante
y respirando todas esa negrura acartonada
e inútil
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