RESEÑAS
Y ARTÍCULOS
LIBROS
MAREAS Y LABERINTOS. Varios autores
EL CARTERO DE NERUDA. Antonio Skarmeta
NO SE TRATA DE UN JUEGO. Eduardo García
DIÁLOGOS. XXV años de Antorcha de Paja. Varios autores
LA VENGANZA DE DON MENDO. Pedro Muñoz Seca
EL PLANETA AMERICANO. Vicente Verdú
TIEMPO DE GUERRAS PERDIDAS José Manuel Caballero Bonald.
SEGUNDOS CORTOS. Varios autores
LIBRO DE LOS SALMOS. Jesús Urceloy
MAREAS y LABERINTOS. Varios autores
Taller de escritura Enrique Páez. Madrid, 1998.El prólogo del libro es de Ángel Zapata. Y ya el mero placer de esta lectura merece por sí el gasto ocasionado. Delicioso. Con qué facilidad se nos invita a la lectura, que prodigio de juego, palabra, engaño que me engañas, engáñame. Después relatos cortos de 71 autores: hijos predilectos de la mano de Enrique Páez, maestro de escritores. Con la convicción del que sabe muy bien qué muestra, qué aventa al laberinto del trabajo y los días.
Con la seguridad de quien sabe quién sabe escribir historias
Jesús Urceloy
EL CARTERO DE NERUDA. Antonio Skarmeta.
Plaza & Janés. Barcelona 1998.Alguna diferencia con la película, pese a ser esta excelente, esconde que las historias de la vida son así. Sin otro juego. Y ese es el asunto, ya que Skarmeta dice más, muchísimo más. Y uno entiende porqué las cosas pueden ser contadas de varias maneras. El libro es bellísimo, es un poema largo, largo y una novela corta, corta. Accesible a cualquier paladar. Después de ver la película pocos seguían diciendo aquello de que " yo es que la poesía no la entiendo". Después de leer la novela, sabemos que la poesía no es otra cosa que vivir.
J. U.
NO SE TRATA DE UN JUEGO. Eduardo García
Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez, 1998. Diputación de Huelva, 1998.El sueño, el espejo, la sombra, el eco: la diversidad que en el continuo que es seguir la vida, son comunes en la poesía de Eduardo. Y el ánimo impertérrito de aquel que, conociendo las tragedias cotidianas, la seguridad de que la lucha puede ser colectiva al mismo tiempo que trabajo de soledad.
Libro lleno de poemas mágicos. Poeta de verso templado al fuego, como debe ser. Posiblemente entre los cuatro o cinco libros que deben permanecer en la estantería de este año. Aún más. La voz de este poeta se anuncia joven, no ya prometedora, sino firme candidato a nuestra memoria. "Somos el mar, la tierra que perdura...".
J. U.
DIÁLOGOS. XXV años de Antorcha de Paja. Varios autores
Raúl Alonso, editor. Córdoba. 1998. Gratuita.Anunciaba la revista Zarisma, en la semana pasada, un sentido homenaje a los que fueron, son, el grupo poético cordobés "Antorcha de paja". Aquí continúa el elogio. Aquí, ya en forma de libro, persiste esa palabra. La portada del libro es también de antología. Se la debemos a Pablo García Casado, que también escribe dentro. Otra belleza tiene el libro: no caer en lo abultado, en la exageración. Sobrio, pero sincero. Dialoga con el lector como quien invita a beber. Dan ganas de continuar la velada y pagar todas las rondas.
J. U.
LA VENGANZA DE DON MENDO. Pedro Muñoz Seca
Introducción de J. Huerta Calvo. Biblioteca EDAF, Madrid 1998.Nueva edición de probablemente la obra de teatro más divertida de nuestro siglo XX español. A Muñoz Seca, como al poeta García Lorca, también le pegaron cuatro tiros en el 36. Pero antes le dio tiempo a reírse de su tiempo, del teatro de su tiempo y dejarnos esta obra imperecedera. La edición está bien cuidada y la introducción y notas de Javier Huerta son jugosas, amenas y muy prácticas. Nada de mamotretos. Al hecho. Y para el que quiera investigar una bibliografía muy interesante. La obra maestra de su género, un divertimento. Y una risa.
J. U.
EL PLANETA AMERICANO. Vicente Verdú
Premio Anagrama de Ensayo 1996. Editorial Anagrama. Colección Argumentos. Cuarta edición: junio de 1996. 171 páginas. Portada: Julio Vivas. Ilustración de Soledad Verdú. Precio 1.800 pesetas. El día 15 de marzo de 1996, el jurado compuesto por Salvador Clotas, Román Gubern, Xavier Rubert de Ventós, Fernando Savater y el editor Jorge Herralde, concedió el XXIV Premio Anagrama de Ensayo a El planeta americano de Vicente VerdúConstatar que el modelo americano no es un ejemplo de perfección a pesar de unas magníficas universidades, de cierto desarrollo de la investigación científica, y de algunas contribuciones y pasables instituciones democráticas, no significa que el ensayo de Vicente Verdú contribuya a exaltar el antiamericanismo. Verdú se mete en faena hablando de orgullo, del orgullo americano: "En las clases de high school, a las alturas de último curso, no es insólito que algunos estudiantes confundan ante un mapa en blanco la ubicación de Australia con Rusia, localicen el mar Mediterráneo en aguas del Índico, ignoren si Europa se prolonga más abajo del estrecho de Gibraltar y conciban España como un Estado alrededor de Guatemala. No debe tomarse a mal: a veces también titubean sobre el emplazamiento de Estados Unidos". Este orgullo hace que sus ciudadanos sólo miren hacia adentro; Estados Unidos es el centro del mundo, todo lo que sucede fuera está muy lejos, a veces lo está incluso un Estado vecino y lo que en realidad interesa es lo que ocurre en su ciudad, en su congregación, en su barrio, en su iglesia. Verdú lo constata confirmando que Estados Unidos es la nación con mayor porcentaje de práctica religiosa y el país con más parroquias por habitante. El 75% de los americanos reza una o más veces al día, el 28% una hora o más; los políticos terminan sus discursos con un "Dios bendiga a América" y en los dólares aparece impreso (In God We Trust). Otro aspecto que llama la atención de Verdú es el miedo al crimen. En Estados Unidos hay 200 millones de armas, confirma Verdú el 43% de ellas se encuentran permanentemente cargadas. Sobre las Edge Cities Verdú tiene una impresión personal como en todos los demás aspectos de este ensayo tras tres años de estancia en USA "El hogar es muy importante... Las relaciones vecinales frecuentes, el cultivo de amistades fuera del week-end está prácticamente excluido de la vida de un americano medio que habite en un lugar convencional y lleve un tipo de vida estándar. Los americanos gastan poco en restaurantes, en las cafeterías que no existen, en ropa para presentarse en sociedad o en consumos de calle, pero invierten lo que pueden en la conservación y mejora de la vivienda..." El planeta americano es un libro ameno, con un caudal muy valioso de información. Para algunos incluso es una llamada a la resistencia ante la aceptación sin condiciones del modelo americano.
Antonio Polo
TIEMPO DE GUERRAS PERDIDAS
José Manuel Caballero Bonald.
Autobiografía. Colección de Círculo de Lectores por cortesía de Editorial Anagrama, 1.995. 365 páginas. Diseño: Winfried Bährle. Foto de sobrecubierta: José Manuel Caballero Bonald, 1953José Manuel Caballero Bonald nace en Jerez de la Frontera el 11 de noviembre de 1926. Estudia Astronomía y Náutica en Cádiz y más tarde Filosofía y Letras en Sevilla y Madrid. Ejerce como profesor de Literatura Española en la Universidad Nacional de Colombia y en el Bryn Mawr College. De regreso a Madrid trabaja en el Seminario de Lexicografía de la Real Academia Española. Obtiene, entre otros, el premio Boscán y de la Crítica de poesía (1959) por Las horas muertas, el Biblioteca Breve (1961) por su primera novela, Dos días de setiembre, el de la Crítica de novela (1975) por Ágata ojo de gato, el de la Crítica de poesía (1978) por Descrédito del héroe y el Plaza y Janés (1988) por En la casa del padre. Su última novela es Campo de Agramante. En 1994 recibió el premio Andalucía de las Letras y, en 1996, fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía.
Caballero Bonald ha querido vivir para contarnos lo que, sin duda, no es una simple coartada de la imaginación. En Tiempo de guerras perdidas el autor, con una prosa depurada, nos conduce a través de calles y casas jerezanas hasta esas fronteras de la infancia "que suelen coincidir con el verano"; asistimos al descubrimiento de una torpe sexualidad que como en todos los casos ha residido siempre en el ámbito de los achuchones y las pajabravas; nos introduce en el mundo de una química primitiva , y de las leyendas del Bajo Guadalquivir y el Coto de Doñana, en donde lo más raro que se había visto allí fue Icona. Caballero Bonald atesora los recuerdos de toda una vida, se introduce en esas zonas oscuras de la memoria, aunque no se sepa bien si a veces inventa o recuerda, pero eso no es transcendente. En Tiempo de guerras perdidas podemos seguir las huellas que la guerra y la posguerra dejó en Bonald, las experiencias religiosas, las tertulias en las bodegas jerezanas, sus andanzas en la vida cultural y alguna confesión personal sobre las personas solares: el capítulo sobre Los acostados y otras controversias pueden proporcionar quince minutos de lectura inolvidables. Después de ello, leer Campo de Agramante es adelantarse a la obra de este magnifico autor, y sin duda merece la pena.
A.P.
SEGUNDOS CORTOS
Colección de relatos. Editorial Edisena. Colección Ababol. Relatos pertenecientes al II Certamen "Edisena" de Cuentos Cortos Cortos. Precio: 850 pts. páginas: 59Con motivo del II Certamen de Cuentos Cortos Cortos, la editorial Edisena ha editado una colección de cuentos cortos, muy cortos, de una página de extensión en su mayor parte. El libro titulado Segundos Cortos, es el fruto de una selección de más de trescientos trabajos presentados. Sin mayores preámbulos el lector tropieza al principio con un magnífico relato acerca de un bebé que había salido melómano; páginas más arriba, casi pegadas a la estación, nos encontramos con la historia de un tal Matías que triunfó ante la generosidad carnal de su partenaire, que a la postre tenía un nombre muy vulgar, y casi al final, prácticamente en vísperas de la Epifanía se puede escuchar, en una taberna proscrita, la balada de un minero negro.
El lector ante esta magnífica colección de relatos (40) puede hacer algo más que disfrutar con su lectura, puede convertirse en parte de un jurado que decidirá el ganador del concurso. Para ello el libro incorpora un boletín de votación con el objeto de seleccionar los tres mejores relatos. En la anterior edición, Aránzazu Ferrero Rubio con su relato El Plantón fue la ganadora.
A.P.
LIBRO DE LOS SALMOS
Jesús Urceloy
Devenir. Colección de Poesía 115. 1998. MadridHay poetas que escriben como quieren y hay poetas que escriben como pueden. Los hay que se permiten el lujo de escribir cuando les llega la inspiración, a ratos perdidos, y los hay que tienen que escribir si es que pueden- a ratos robados, en cualquier parte y a cualquier hora, en el trabajo, en el metro, en la oficina. Los hay que galantean con la musa y quedan con ella para cenar o invitarla a la ópera, y los hay que le sacan una navaja y la violan en un callejón a oscuras, o, con suerte, dejarse violar por ella en la barra de un bar o en la sala de espera de un aeropuerto. Hay poetas lo sé, conozco a algunos- que tienen carné de poeta y ejercen como tales, pero también hay francotiradores de la literatura que se camuflan de mala manera, disfrazados de dependientes de librería, de oficinistas, de camareros, e incluso algunos llevan uniforme. Los hay que escriben de oído, escanciando los versos con los dedos, y los hay que escriben con el corazón y con las tripas, porque no pueden perder el tiempo midiendo sílabas o escogiendo un epíteto. Hay poetas que no dudan a la hora de desenfundar la pluma, y los hay que tiemblan como flanes, porque en ese momento sólo son un miedo espantoso a una página en blanco. Hay poetas que viven en las nubes y hay poetas que viven en la tierra, porque el alquiler de las nubes, reconozcámoslo, está por las nubes.
Este Libro de los salmos de Jesús Urceloy está escrito en la tierra, a ras de tierra, a veces bajo tierra, y lo que más me ha emocionado en él no es su calor ni su rabia ni su belleza imperfecta, sino la verdad profunda que late en su interior, la historia humana que respiran todos y cada uno de sus versos.
Verdad es belleza, pero no siempre viceversa, amigo Shelley. Que la verdad es belleza me lo enseñaron el principio de indeterminación de Heisenberg, una bailaora de flamenco con curvas de guitarra, el monólogo final de Rutger Hauer en Blade Runner, las manos de Glenn Gould posándose sobre cierto intermezzo de Brahms. También algunos libros de poesía, por ejemplo, Hoteles, La torre dinamitada, Tiempos tremendos, por ejemplo, este Libro de los salmos de Jesús Urceloy.
Que la belleza no siempre es verdad me lo enseñaron las manos de Glenn Gould aterrizando sobre cualquier sonata de Mozart, una exnovia morena de piernas vertiginosas, la carga de Pickett en la batalla de Gettysburg. También, ciertos libros de poesía repletos de endecasílabos cincelados y alejandrinos perfectos.
No sabría decir con exactitud la diferencia entre un verso hermoso y un verso de verdad, pero creo que en el Libro de los salmos puede estar la respuesta. Ojalá Jesús siga muchos años entre las filas de los francotiradores, violando a la musa en callejones infectos (o dejándose violar en los lavabos), dinamitando nubes marmóreas de cinco estrellas y escribiendo salmos al dictado rumoroso y secreto de su sangre, rabioso y solitario, más salmos que nos consuelen de esta terrible tarea de vivir, que nos rediman de quién sabe qué culpas, qué pecados, qué infamias.
David Torres.
a r i a d na