Para
la palabra más pura
buscaré en el tacto de los invidentes
me dejo asesorar por mi vecina de enfrente
y alterno en bares poco convenientes.
Para la palabra más pura
oigo los sonidos más elementales
y los padecimientos, tiernos, naturales
de todas las mujeres maternales
y la monotonía de sus incubadoras
y a todos nuestros viejos esenciales
a los que van sumando sus besos iniciales
a los silencios más originales
y a lo que la edad nos cura
y a los coches, las basuras
y al corazón de arquitectura
para la palabra más pura.
Para
la pabra más pura
buscaré en las manchas, no en los detergenetes
me beberé el almibar de los significados
y el método de los inteligentes
Y la melancolía de las computadoras
y el hábito de los privilegiados
los pasos detenidos, los ojos delincuentes
y el buen sentido de los indulgentes
y a lo que la edad nos cura
y a los coches, las basuras
y a mi corazón de arquitectura
para la palabra más pura.
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